Sor Juana Inés de la Cruz, la primera feminista

Sor Juana Inés de la Cruz, la primera feminista

 

Por Tatiana MartÍnez

 

A menudo, a la mujer latinoamericana se le muestra como víctima del machismo. Y es curioso que fuera en estas tierras en donde surgiera la primera feminista del mundo, según lo confirma Gregorio Luke, conocido conferencista internacional.

Juana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana, mejor conocida como Sor Juana Inés de la Cruz, se anticipó varios siglos al movimiento de liberación femenina que toma cada vez más fuerza a nivel mundial. No sólo por ser la mayor figura de las letras hispanoamericanas del siglo XVII, sino porque fue la primera en defender a la mujer como género.

“Es un personaje fascinante que defiende a la mujer en su Sátira Filosófica. Aquella que dice: “Hombres Necios que acusáis a la mujer sin razón, sin ver que sois la ocasión de lo mismo que culpáis; si con ansia sin igual solicitáis su desdén, ¿Por qué queréis que obren bien si las incitáis al mal?”.

“Es también una mente moderna, y una poderosa inspiración para las mujeres de todo el mundo. Sor Juana pone el énfasis en la mujer mexicana, es una de nuestras principales contribuciones a la cultura del mundo”, asegura Gregorio Luke.

 

Un poco de su vida

Sor Juana vivió en la ciudad de México de 1648 a 1695. Su espíritu inquieto y su afán de obtener conocimiento, la llevaron a enfrentarse a las costumbres de su época, que no veían con buenos ojos que una mujer manifestara curiosidad intelectual e independencia de pensamiento.

En su adolescencia fue dama de honor de la esposa del virrey de la Nueva España,

Antonio Sebastián de Toledo, y aunque brilló por su gran inteligencia en la Corte, prefirió el convento al matrimonio.

“No era mística, pero al ser monja evitaba ser oprimida por los hombres. Sabía manejar muy bien la política. Estaba protegida por el virrey, desafiaba el autoritarismo de la Iglesia, y era libre para escribir, opinar y decir lo que sea”, insistió Luke.

La misma Sor Juana lo define así, “Vivir sola. no tener ocupación alguna obligatoria que embarazase la libertad de mi estudio, ni rumor de comunidad que impidiese el sosegado silencio de mis libros”.

Gregorio Luke que ha dedicado más de 20 años a estudiar a Sor Juana, reconoce que era poseedora de una mente moderna, que experimentaba no sólo con las letras y la música, sino también con la ciencia. Tenía una de las mejores bibliotecas de la Nueva España y un telescopio, por lo que su celda era punto de reunión de poetas e intelectuales.

Insiste en calificarla como la primera feminista del mundo, ya que luchó para lograr reivindicar el derecho de las mujeres al aprendizaje. Sólo basta leer sus propios escritos, el conocimiento “no solo les es lícito, sino muy provechoso”.

Fue una gran amiga de Luisa Manrique de Lara, esposa del virrey Tomás Antonio de la Cerda, e intercambió muchas cartas con ella, que han sido malinterpretadas por muchos.

“Octavio Paz también estudió los escritos de Sor Juana, y coincido con él en que el romanticismo que se aprecia en sus cartas no era necesariamente amor”, explicó Gregorio Luke en una conferencia impartida en el Museo de Arte de San Diego. Él interpreta sus cartas como un manifiesto al romanticismo, con sus ideas más sublimes, dichas ante quien tanto confía.

Cuando decae el virreinato, Sor Juana pierde protección y se ve acusada duramente por un “misógino”, como cataloga Gregorio Luke, al obispo de Puebla Manuel Fernández de Santa Cruz.

“Sor Juana dijo que el gran regalo de Dios no es la eucaristía. El mejor favor de Dios es no hacernos ningún favor, porque al ignorarnos nos da el libre albedrío. Nos dio la libertad”, puntualizo Gregorio Luke.

Ante la acusación de herejía, Sor Juana tuvo que retractarse y escribir públicamente “Yo soy la peor del mundo”, antes de retirarse de la vida pública y dejar a un lado sus escritos como acto de humildad. El clero le confiscó su biblioteca y todos sus derechos especiales, hasta que falleció a los 44 años víctima de tifus, mientras vivía en silencio y prácticamente en el anonimato.

Con el paso de los siglos, sus grandes escritos han salido a la luz. El retrato de Sor Juana Inés de la Cruz de Miguel Cabrera que difícilmente sale de México, estuvo recientemente en el Museo de Arte de San Diego como parte de la exposición Arte e Imperio, el siglo de oro de España.

Esta famosa pintura está representada en los billetes de $200 pesos que circulan en México.

 

 

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