Red Velvet Bundt Cake

Para obtener un rojo, rojísimo por dentro y por fuera.

– Utilizar una mantequilla muy blanca. Escoge la más blanca que encuentres en el mercado para que la masa no quede tan amarilla, y puedas batirla muy bien con el azúcar para blanquearla todavía más.

– Poner la medida justa de cacao para no oscurecer la masa.

– Utilizar un colorante rojo de buena calidad. Como recomendación el que más tiñe y tiene un color más brillante es el Extra Red de Sugarflair.

 

INGREDIENTES (PARA UN MOLDE DE 10 CUPS)

– 180 gr. de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
– 400 gr. de azúcar blanco
– 50 gr. de Sirope de Maíz Karo
– 3 huevos grandes
– 1 cucharadita de vainilla en pasta
– 2 cucharadas de colorante rojo en pasta Extra Red Sugarflair
– 2 cucharaditas de bicarbonato sódico
– 2 cucharaditas de vinagre blanco
– 500 gr. de harina todo uso
– 10 gr. de cacao en polvo sin azúcar
– 2 cucharaditas de sal
– 380 ml. de buttermilk (360 ml. de leche entera + 20 ml. de vinagre blanco)

 

ELABORACIÓN

1. Primero de todo, empezamos preparando el buttermilk. Podemos comprarlo hecho, pero os recomiendo que lo hagáis en casa para tenerlo siempre fresco y además, es más fácil encontrar sus ingredientes que encontrarlo ya envasado. Mezclamos 360ml. de leche entera o semidesnatada, con 20 ml. de vinagre blanco. Dejamos reposar durante unos 10 minutos, después removemos y tendrá una textura como de leche cortada, ya estará listo para usar.

2. Encendemos el horno a 180ºC, con calor arriba y abajo, y sin ventilador. Engrasamos el molde escogido conspray desmoldante. En un bol grande, tamizamos la harina con el cacao, con un tamizador de malla fina, y reservamos.

3. Ponemos en el bol de nuestra batidora la mantequilla, el azúcar y el sirope de maíz. A mi siempre me gusta añadir un chorrito de sirope de maíz sustituyendo peso a peso al azúcar, porque así los bizcochos quedan menos dulces, y más jugosos y húmedos: el sirope de maíz tiene las mismas propiedades en cuanto a dar textura que el azúcar invertido. Si no tenéis sirope, ponemos directamente 450gr. de azúcar blanco. Batimos la mezcla con el accesorio de varillas, hasta que tengamos una masa esponjosa y empiece a blanquear.

4. Vamos añadiendo los huevos uno a uno, esperando a que el anterior esté integrado antes de añadir el siguiente. Cuando estén bien integrados, ponemos la cucharadita de pasta de vainilla y el colorante rojo, y dejamos batiendo a velocidad media con las varillas mientras preparamos el siguiente paso.

5. En un bol, ponemos 2 cucharaditas de bicarbonato sódico, y añadimos el vinagre blanco. Empezará a espumar, es normal, tened cuidado de utilizar un bol mediano: cuando el bicarbonato espuma puede alcanzar 8 veces su tamaño inicial, si lo hacemos en un recipiente muy pequeño se saldrá todo. Mientras espuma, cambiamos el accesorio de varillas por la pala en nuestra batidora, y seguimos batiendo a velocidad baja. Añadimos la mezcla de bicarbonato y vinagre cuando todavía esté bien espumosa, y las 2 cucharaditas de sal.

6. Para terminar, añadimos la mezcla de harina y cacao con el buttermilk, alternando los ingredientes: la mitad de ingredientes secos, después la mitad del buttermilk, la otra mitad de la mezcla de harina, y la última mitad del buttermilk. Mezclamos lo justo para integrar los ingredientes, y ya tendremos nuestra masa lista.

7. Vertemos la masa dentro del molde. La dejaremos caer toda desde el mismo sitio, sin mover el bol ni el molde, dejando que ella sola se adapte a las formas y recovecos del mismo. Cuando hayamos puesto toda la masa, alisamos la superficie un poco con la ayuda de una espátula. Después, colocamos un paño de cocina plegado sobre el mármol y damos unos golpecitos secos sobre al molde sobre él, para que la masa termine de asentarse bien y llegue a todos los recovecos del molde. Ponemos en el horno a media altura.

8. Horneamos durante unos 60 minutos, hasta que al pinchar con un palillo el centro del bundt éste salga limpio. Cuando esté listo, lo sacamos y dejamos reposar 10 minutos dentro del mismo molde, veremos como el bizcocho encoge un poco y él solito se va despegando de las paredes. Después de estos 10 minutos, desmoldamos sobre una rejilla y dejamos enfriar completamente.

IDEAS DE PRESENTACIÓN

A la hora de presentar nuestro bundt cake, podemos acompañarlo de un poco de frosting de queso crema, es un sabor que le queda fenomenal. También podemos rematarlo poniendo al lado una bola de helado de vainilla, y verás como te gusta la combinación de sabores. Y si eres más tradicional, puedes simplemente espolvorearlo con un poco de azúcar glass o cacao en polvo, y disfrutarlo tal cual.

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