Monserratt Sepúlveda Miguel

Monserratt Sepúlveda Miguel

Hace de las travesuras su trazo personal

 

Quiero retribuir algo a la sociedad, prometí donar algo a una causa, tengo varias ideas para hacerlo, pero sigo buscando el espacio o la colaboración correcta, busco un proyecto enfocado a la niñez, a utilizar el arte como medio de expresión, mostrarlo como la herramienta de comunicación que es, principalmente en esta época postpandemia”

 

Por Jeanette Sánchez

 

Estados Unidos, Japón y, por supuesto, México son los países donde Monserratt Sepúlveda Miguel ha mostrado parte de sus colecciones artísticas desde que se inició en el mundo de las Artes Plásticas en su natal Sinaloa.

“Yo nací en Los Mochis y a los 8 años me fui a vivir a Culiacán, soy hija cuata, tengo un hermano más grande, vengo de una familia muy unida, por el lado de mis papás hay varios familiares artistas, la mayoría en el canto y la danza, pero en mi caso desde niña me encantó la pintura y el dibujo”.

Fue en 2010, en el Country Club de Culiacán, donde tuvo su primera exposición individual titulada Un dulce beso, pero el camino para llegar a ello inició desde su infancia cuando tuvo contacto con una vecina especial que, sin proponérselo, la acercó al arte.

“Cuando tenía como 10 años nos cambiamos de casa y teníamos de vecina a la directora del Museo de Arte de Sinaloa, recuerdo que iba a jugar a su casa y memoricé los cuadros que tenía, pero había una obra que me llamaba mucho la atención, una pieza de Pedro Friedeberg, supe después quién era él, yo crecí en un ambiente donde todo el mundo estudiaba Administración o Contabilidad, mi hermano fue el primero que me enseñó a dibujar, él estudió Arquitectura y se dio cuenta de mi gusto por el dibujo, recuerdo que estábamos en la casa de mi abuela y me enseñó hasta la forma correcta de tomar el lápiz”.

DE LOS NÚMEROS A LOS LIENZOS

Egresada del Tecnológico de Monterrey, donde cursó la carrera de Administración de Empresas, trabajó en ese rubro por varios años hasta que un día, agobiada por el exceso de trabajo, decidió seguir el consejo de su esposo y dejar de trabajar un tiempo.

“Fue entonces que decidí entrar a estudiar en el Instituto Centenario de las Artes Plásticas. En ese tiempo había un programa en el que artistas de renombre iban a dar clases, eran dos años de talleres y al hacerlos todos te certificaban una carrera técnica, pues me inscribí y tuve la oportunidad de trabajar con grandes maestros como Álvaro Blancarte, desde ahí fui otra, supe que eso era lo mío”.

Renuente a copiar dibujos durante sus clases, Sepúlveda Miguel, desafiaba a su propia creatividad insertando pequeños detalles en cada ejercicio, creando así un sello distintivo que mantiene hasta la fecha.

 

SUS PRIMEROS PASOS

“Fue en Culiacán donde inicié mi primera serie, El Esclavo, era una interpretación chusca en torno a la figura del hombre, yo pintaba una parte de la mujer y en pequeñito una figura masculina que siempre hacía alguna labor, le cortaba la ceja, le pintaba las uñas, era una parodia”.

Entre 2010 y 2011, Monserratt tuvo una fuerte actividad de exposiciones entre las que destacan la colectiva Sagrada familia. De adentro hacia afuera, amaneciendo; Violencia. Caracol o Embudo, Pillita y Travesuras; además de Orgánica, XY, Mujeres por Mujeres y la participación en Kamaboko una exposición de arte en pequeño formato en Japón.

Tras su llegada a Tijuana, en 2012, se dedicó por un tiempo a la maternidad, pero fue en esa misma etapa cuando inició una nueva serie: Travesuras.

“Cuando nació mi primer hijo, Luka, inicié la nueva serie, ya con la influencia de la maternidad, hice arte abstracto con un toque infantil, trazos toscos, con figuras en contraste y algunas imágenes escondidas que tenían que ver con alguna historia de lo que vivía en mi día a día”.

Madre de tres hijos, dedicada a ellos por varios años, decidió retomar su actividad artística cuando el más pequeño iniciara sus estudios en el kínder.

“El olor a pintura me satisface, soy feliz, me hace sentir plena. Así que desde que mi hijo pequeño entró a la escuela me dediqué a pintar nuevamente, en 2018 expuse en San Diego la serie Travesuras en Latin American Art Fair, esa fue la primera exhibición en esta zona, ahí me encontré al maestro Blancarte y me alentó a preparar obra para participar en la Trienal de Tijuana: I. Internacional Pictórica del Centro Cultural Tijuana”.

 

SELECCIONADA PARA LA TRIENAL

Respecto a ser seleccionada para esta importante Trienal, misma que se mantiene abierta al público en el CECUT hasta mayo de 2022, Monserratt destacó que fue gracias al impulso que Álvaro Blancarte le dio para que confiara en sí misma y en su capacidad creativa.

“Me seleccionaron con una obra que es una combinación de mis series El Esclavo y Travesuras, desde la pandemia me dediqué a trabajar en obras de temática positiva, muy coloridas, alegres”.

Con una propuesta artística madura y enfocada a transmitir sus sentimientos y pasiones, la artista de origen sinaloense afirma que hoy tiene un compromiso pendiente con la sociedad.

“Quiero retribuir algo a la sociedad, prometí donar algo a una causa, tengo varias ideas para hacerlo, pero sigo buscando el espacio o la colaboración correcta, busco un proyecto enfocado a la niñez, a utilizar el arte como medio de expresión, mostrarlo como la herramienta de comunicación que es, principalmente en esta época postpandemia”.

Entre sus proyectos a futuro incluye la creación de dos series nuevas que buscará mostrar a la comunidad bajacaliforniana en varias exposiciones, además de atender una invitación para llevar su obra a recintos culturales del estado de Puebla este mes de abril.

“Deseo que la gente tenga la oportunidad de inspirarse con mi obra, de sentirse en libertad de interpretarla”.

CONTACTO

Monserratt Sepúlveda Miguel

  • Instagram: @mon.semi
  • Teléfono: 6642879600
  • Correo: monse300@me.com

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