Meditando, con una copa de vino, vive el presente, saborea el instante

Meditando, con una copa de vino, vive el presente, saborea el instante

 

“Que seas tú el cambio que quieres ver en el mundo”

 Gandhi

 

POR ANA LAURA MARTÍNEZ GARDOQUI

 

Son tiempos de reflexión, de meditación, de oración; tiempos de estar desconectados físicamente, pero unidos de alma, de corazón, buscando esa otra manera de comunicarnos.

Hay mucha información que busca nuestra distracción. Evitar esas distracciones del exterior no es fácil, pero hay que hacerlo, así ponemos más atención a lo que hay dentro de nosotros, en donde vamos a encontrar muchas de las respuestas que nos están esperando.

Por Covid 19 nos sacaron de nuestra área de confort, nos obligaron a cuestionarnos. Es responsabilidad de todos tomar conciencia y creer para crear ese nuevo mundo que está dejando al antiguo, el mundo que ya no funciona; nos toca ser protagonistas…  y ¿cómo lo vamos a hacer?, ese es el gran desafío.

 

UN DÍA A LA VEZ ES UN BUEN PRINCIPIO, VOLVAMOS A LO MÁS SIMPLE: A RESPIRAR, A SENTIR, A BEBER

Reconciliar dos mundos como lo es el de la meditación y el disfrute del vino no es tarea tan difícil. Seguramente al pensar en meditación pensamos en el té; la realidad es que podemos practicar la conciencia plena con una copa de vino.

¿Y qué hace el vino aquí? Aparte de ser un elemento esencial en el estilo de vida -de muchos de nosotros -, la cata de vinos tiene mucho de acto de conciencia cercano a los principios del mindfulness.

Nos toca cambiar desde adentro hacia fuera; ver desde la distancia donde se puede apreciar. Tener paciencia y confiar, y mientras estás en introspección, puedes tomarte una copa de vino de manera diferente, con plena conciencia, prestando atención de una forma distinta.

 

Puedes seguir estas instrucciones:

  1. Respira, inhala y exhala con consciencia.
  2. Selecciona el vino y la copa que vas a tomar. Afina tus cinco sentidos.
  3. Descorcha con plena consciencia de cómo lo haces y observa el corcho; aprecia este ceremonial con respeto.
  4. Vierte el vino y aprecia como cae en la copa, es un arte el de servir el vino.
  5. Toma la copa con intención de hacerlo, y en ese preciso momento y sin ánimo de juzgar, sólo toma conciencia… respira, inhala y exhala con conciencia.
  6. Presta atención a la experiencia visual con la copa; revisa su textura, temperatura y peso.
  7. Toma otra respiración profunda: inhala, exhala, y lleva la copa a la nariz y respira dentro de la copa. Prepárate para una explosión de aromas; no los juzgues ni trates de identificarlos, solo siéntelos.
  8. Respira con consciencia cuantas veces sea necesario.
  9. Lleva la copa a la boca; siente la copa en los labios y hazte consciente de ello.
  10. Ahora lleva el vino a la boca; da un sorbo sin tragarlo, recorriendo el paladar y prestando atención a lo que sientes.
  11. Traga el vino y siéntelo pasar por la garganta hasta el estómago, y presta atención a lo que ocurre con tus sensaciones.
  12. No juzgues, este no es un ejercicio de cata de vino, es un ejercicio de mindfulness.
  13. Se trata de disfrutar, de tomar un tiempo que nos regalamos a nosotros mismos, y esto indudablemente nos lleva a la gratitud.
  14. Sin gratitud los detalles mágicos de la vida nos pasarían desapercibidos.

 

Acabas de hacer un ejercicio de mindfulness o atención plena con el vino.

Si ya practicas el mindfulness, te invito a disfrutar así el vino. Si bebes vino, pero no de manera consciente, te invito a descubrirlo con mindfulness o meditación.

En estos tiempos de incertidumbre, hagamos de los rituales como el tomar una copa de vino, nuestra ancla a disfrutar del aquí y del ahora, que es lo que tenemos.

Si bien tenemos esperanza y fé de que las cosas van a mejorar, y de que estaremos brindando seguramente en las fiestas de las conchas y el vino nuevo, o en las de la vendimia, lo que tenemos hoy es lo que hay que aprender a disfrutar y celebrar.

Que no se nos escurra el presente entre las manos.

¡Salud!  ¡Mucha salud!

 

SABÍAS QUE…

  • Mindfulness es una cualidad de la mente, o más bien la capacidad intrínseca de la mente de estar presente y consciente en un momento determinado; en un momento en que cuerpo y mente se sincronizan totalmente, en un instante de realidad presente. Es una cualidad propia de cualquier ser humano, pero que ha sido motivo de estudio principalmente en el paradigma oriental.
  • Hace unos 2500 años, se alcanzó una cima en esta práctica, concretamente en la figura de Siddharta Gautama (el Buda Shakyamuni), que fue el iniciador de una tradición religiosa y filosófica ampliamente extendida por todo el mundo (el budismo), y cuya piedra angular es precisamente la práctica de mindfulness.

 

 

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