Fernando Pérez Castro, por el crecimiento sustentable de Valle de Guadalupe

POR ANA PATRICIA VALAY

 

Fernando Pérez Castro es un hombre verdaderamente comprometido con el

Valle de Guadalupe, no sólo por sus grandes proyectos personales que se han convertido en una de las fuertes cartas de presentación de la región como La Lomita y Finca La Carrodilla, sino que se ha convertido en uno de sus grandes promotores desde que fungió como secretario de PROVINO, y más ahora que preside el organismo que aglutina a poco más de 64 vinícolas.

Y es que tiene una visión muy clara de lo que se debe hacer para honrar el legado de quienes le apostaron en generaciones pasadas al desarrollo de la región, así como para lograr un crecimiento sustentable, que les permita a las futuras generaciones, seguir gozando de todas sus bondades.

Está convencido de que la unión hace la fuerza: “Sí hay unidad, se es más eficiente, y todo se da así de manera rápida y productiva, pero si cada quien jalamos por nuestro lado, nos vamos a encontrar con callejones cerrados que nos obligarán a volver al punto de inicio”, comentó.

“Tuve la suerte de ser nominado de manera unánime, y a final de cuentas yo llevo el puesto de presidente, pero participan un montón de vinícolas, y las decisiones se toman de manera colegiada, no son sólo decisiones mías”.

 

Destellos de su vida

Fernando nació en la ciudad de Mexicali, BC. Sus padres son originarios de Sinaloa y de Sonora, y tiene tres hermanos. Es Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Iberoamericana Campus Ciudad de México.

El clima cálido de Mexicali los orilló a mudarse a uno más amigable, y el detonante para migrar a Valle de Guadalupe, fue el regalo de cumpleaños que su madre le hizo a su papá en 2004, cuando le dio una hectárea en el Valle, y lo convenció de comprar nueve.

“Era una casa de descanso con posibilidad de plantar un viñedo de ornato, a la que llamamos La Lomita en honor a la iglesia donde se casaron mis padres. Así surge el proyecto de la familia”.

En el 2009 asumió la dirección general de la vinícola, abriendo paso entre otros proyectos a una nueva generación de productores que impulsan el desarrollo tecnológico, de infraestructura y enoturístico de la vitivinicultura Bajacaliforniana. En el 2011 funda Finca La Carrodilla, el primer viñedo con certificación orgánica y prácticas biodinámicas de México.

Su trabajo en el sector lo ha llevado a presidir la Asociación de Vinícolas del Ejido El Porvenir, y a presidir Provino Baja California.

 

Un verdadero compromiso con el Valle

Fernando está convencido de que existe un compromiso hacia quienes hace 20-30 años vieron el potencial de convertir a Valle de Guadalupe en una región que progresara con calidad. “Nos corresponde tomar la estafeta y honrar su trabajo para poner las primeras piedras de la ruta del vino, buscando mantener valores fundamentales como: cuidar la vocación agrícola del valle, respetar el entorno natural, privilegiar el paisaje, promover un turismo adecuado, conciente y respetuoso, para que el crecimiento del valle pueda darse de manera sustentable, además de que existe el compromiso con las nuevas generaciones de lo que les vamos a entregar”.

Para él, deben ser proyectos que perduren en el tiempo. “En cuanto a los proyectos no se puede pensar en una o dos generaciones, sino que estos trasciendan para que sean proyectos sólidos y consolidados, y, por otro lado, considero que soy algo inquieto y que tengo la suficiente capacidad para aportar cosas que beneficiarán no sólo a las vinícolas sino a la región”.

 

¿Y qué nos puedes compartir de dichos proyectos?  

—Que buscamos que sean nobles, empáticos, consientes del entorno, y generadores de fuentes de empleo, y también que de alguna forma sigan siendo embajadores de una región, porque no sólo representan a tu vinícola sino a tu región.

 

¿Cuál consideras que es la clave de tu éxito?

—La clave del éxito es ser muy dedicado con los procesos. El camino es más importante que el destino final. Vivimos en una cultura que nos obliga a establecer metas, y nos ciega a la capacidad de tener una visión amplia de lo que nos está sucediendo en el aquí y ahora, y que es lo que nos determina como personas. Considero que el poco o mucho éxito como empresario, reside en: Lo obsesivos que somos con cada uno de los detalles de nuestra empresa; con la importancia que le damos a las etapas del proceso de vinificación, y lo concentrados que estamos en lo que es realmente importante. Lo más importantes es hacer algo que te permita dormir tranquilo por las noches, y que puedas ofrecérselo a tus hijos con todo el cariño.

“Para mí es muy importante ser agradecidos. Es un valor indispensable para ser un buen ser humano. Me parece que reconocer el esfuerzo, el trabajo, las alegrias, el dolor de lo que hay detrás y que ha hecho posible que tú existas y que puedas desarrollarte como persona, es fundamental, y eso se traslada no sólo a la familia, sino también a tu comunidad”.

 

En Breve…

Libro Favorito: El extranjero, Albert Camus

Artículo Indispensable: Mi celular

Música Favorita: Alternativa

Mayor Fortaleza: La sensibilidad

Mayor Debilidad: Soy algo distraído

Frase favorita: La mejor manera de decir es hacer. No importa inventar cosas nuevas, sino hacerlas como si nadie las hubiera hecho antes.

 

“Trabajo principalmente para seguir puliendo y perfilando

oportunidades que se puedan ofrecer a nuestros clientes”

 

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