Dura lección

Dura lección

GRACIAS A NUESTROS HÉROES DE CARNE Y HUESO

POR MARI CARMEN FLORES ÁVILA

 

Y entones sabes que el mundo cambio. Y de pronto cual lejano parecía el virus se expandió por todo el mundo.

Y entonces escuchas que se contagiaron, que son miles; millones. Que hay muertos y más muertos y, te sorprende escuchar a quienes no lo creen.

Y te enoja que, pese a ser un pueblo católico, haya más creencia en los “santos que no ven” que la realidad de quienes a su alrededor están sufriendo.

Y entonces te da miedo. No te puedes despedir de aquellos a quien amaste. Se van solos a su última morada.

Y entonces escuchas que el vecino ya se contagió y te imaginas qué pasará con la joven madre de tres chiquillos cuando el hombre, entubado en un hospital, tienen COVID. Quizá porque tuvo que ir a trabajar, quizá porque no hizo caso, quizá como muchos no tomó en serio las medidas de higiene. Y no lo sabes porque sigues encerrada cuidándote y cuidando a quienes más amas.

Y entonces reflexionas que sin salud nada. Y entonces te das cuenta que nos necesitamos unos con otros.

Y entonces en este mes de mayo. ¡qué dolor! sí que dolor el de aquella madre que no pudo enterrar a su hijo.

Y entonces te sigue dando miedo el que los hijos no hayan podido despedirse de sus padres.

Y entonces ante el COVID la vida nos vuelve a dar una nueva lección.

Y entonces pides, suplicas ¡quédense en casa! porque la mayor esperanza e ilusión será, tomando las medidas de protección, volver a reencontrarte con los tuyos.

y entonces sabrás que el encierro te permitirá evaluarte.

Y entonces, ojalá, logremos ser mejores personas.

 

Comentarios

comentarios

Deja una respuesta