Del grano a la taza

Del grano a la taza

POR   J. CLEOFAS ARREOLA

Es probable que todo buen amante del café  se haya preguntado en alguna ocasión cómo llega el café  a nuestra taza. Les comparto, en términos generales, el largo y arduo camino que el grano de café tiene que recorrer antes de convertirse en una deliciosa y aromática bebida.

 

El origen

El grano de café es una semilla que proviene del Cafeto, un árbol que puede alcanzar hasta los 10 metros según el varietal, y los 3 metros en los cultivos comerciales.

Por lo general, la planta tiene su inicio en un invernadero en el que se germinan los granos, uno por uno, hasta llegar al punto en el que podrán ser  trasplantados al sitio en el que serán cultivados.

El arbusto o árbol del café produce su primera cosecha entre los 3 y 4 años de haber sido sembrado. Existen cuatro grandes especies de coffea : Arábica  Robusta, Liberica y Excelsa. La vida útil de un cafeto es de entre 20 y 30 años.

Por lo general, la variedad arábica ofrece  mejor calidad y sabor,  y es cultivada fundamentalmente en Centroamérica, Sudamérica, Asia y Este de África, mientras que las variedades robustas son cultivados sobre todo en África, aunque también hay algunos cultivos en Brasil y Asia. Ambas variedades conforman un 95- 98% de la producción mundial de café.

 

Fase de la Colecta

Al fruto que se obtiene del cafeto se le llama “cereza”, y contiene en su interior dos granos. Una vez que la cereza  ha llegado a su madurez, se procede a la  colecta. En esta fase se recolectan los frutos maduros ya sea por métodos manuales o mecánicos, dependiendo

del terreno en el que se haya cultivado el grano, así como de la disponibilidad de la mano de obra.

Una vez recolectada la cereza, se inicia un largo proceso que influirá directamente en el sabor y calidad del café hasta terminar en nuestras tazas de café.

El objetivo de este proceso es liberar las semillas o granos de la “cereza” , retirando la pulpa que las protege mediante un proceso en húmedo o en seco, para que una vez terminado el proceso, se obtenga un grano limpio al que se llama café pergamino, café oro o grano miel, dependiendo del método que se haya utilizado.

Antes de  retirar el pergamino o cáscara protectora del grano, se le deja en reposo durante un tiempo determinado bajo condiciones muy estrictas de humedad, y para evitar afectar su calidad.

Después de transcurrido  ese tiempo, se limpia el grano y se almacena hasta su comercialización.

Esa es la forma en que se suelen comercializar los granos de café a gran escala. A ese grano ya pelado y listo para tostarse  se le conoce como café verde.

 

A partir de este momento el café podrá  tostarse.

El tostado del grano puede hacerse sin añadir ningún ingrediente, que sería el natural, o añadiéndoles azúcar mediante el procedimiento de torrefactado. Dependiendo del tueste, se obtendrá el grano de café natural o el torrefacto.

 

 

 

 

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