¿Cómo experimentar la pérdida?  el largo beso del adiós

¿Cómo experimentar la pérdida? el largo beso del adiós

 

 

POR DRA. GRACIELA JIMÉNEZ

 

La vida es tan dinámica, que consiste de una serie sucesiva de ciclos que inician y finalizan, resultando difícil afrontar cuando existe una finalización.

En ocasiones esperamos el final y en otros nos toma por sorpresa, provocando una revolución de emociones y pensamientos. A muchas personas les disgusta enfrentar el término de un ciclo porque significa cambiar la estabilidad en la que uno se encuentra, e iniciar una etapa distinta.

Estos días resultan complicados por la actual situación sanitaria, escuchando todos los días cuántas personas han perdido la vida, así como los problemas sociales y económicas que fueron provocados por la pandemia.

 

Mis pies querrán caminar hacia donde estás durmiendo,

Pero seguiré viviendo”

Pablo Neruda

 

Al inicio, el problema era visto como ajeno y alejado, pero con el paso de los días, cada vez es más común conocer a alguien cercano que ha perdido su situación económica, social, familiar y física.

Cuando uno enfrenta la pérdida, genera toda una serie de cambios que al inicio son difíciles de lidiar, pero con el paso de las semanas y meses, este malestar va disminuyendo, aunque en algunas personas esto persiste provocando una importante afectación.

 

¿En qué consiste y cómo llevar el duelo?

Utilizamos la palabra “duelo” para referirnos al proceso que se vive ante una pérdida, muchas personas lo asocian al fallecimiento de alguien cercano, aunque también se utiliza para designar los cambios que una persona vive ante la pérdida del empleo, la separación o el diagnóstico de una enfermedad crónica.

Durante el duelo la persona enfrenta una serie de etapas que se caracterizan por mostrar distintas emociones y pensamientos, las cuales pueden interferir de manera importante en la vida diaria, así como en la manera en como uno se relaciona.

 

Etapas del duelo

Elisabeth Kubler Ross en su libro “Sobre la muerte y el morir”, presentó un modelo general donde se definen cinco etapas del duelo, éstas son:

  1. Negación. En esta etapa se trata de amortiguar el malestar que provoca la pérdida, resultando en un aplazamiento del dolor, aunque en algún momento llega el golpe de realidad. Por ejemplo, una persona que NO cree cuando recibe la noticia de la pérdida, y que trata de seguir realizando su vida como si nada, porque lo que le dijeron es mentira, y pronto todo va a estar como siempre.
  2. En esta etapa aparece una fuerte frustración de que la pérdida es irreversible. Invade la rabia y el resentimiento buscando un responsable o culpable por la situación. El enojo se incrementa debido a que no existe una solución posible. Por ejemplo, una persona en esta etapa va a estar resentida con aquellos conocidos a quienes les acredita una responsabilidad en la pérdida. También va a sentir una fuerte frustración porque no puede repararla o evitarla.
  3. Negociación. En esta etapa se presentan constantes fantasías donde la idea central es que se puede revertir lo sucedido o cambiar algo, para evitar la pérdida. Es común pensar en estrategias y en el “hubiera”. Por ejemplo, una persona que constantemente se plantea si las cosas hubieran cambiado si acaso hubiera hecho o dicho algo distinto. Pero estas constantes preguntas persisten sin encontrar una respuesta satisfactoria.
  4. Depresión. Es importante no confundir con la enfermedad. En esta etapa existe una tristeza profunda y una sensación de vacío. La persona siente que ya no existen incentivos en la vida desde que sufrió la pérdida. Por ejemplo, una persona que no encuentra objetivos para vivir, y que le invade la nostalgia y prefiere aislarse de los demás debido al importante dolor en el que vive.
  5. Aceptación. En esta etapa se acepta la pérdida, y se aprende a vivir con el dolor emocional, recuperando poco a poco la capacidad para experimentar alegría; retomando las relaciones y las actividades. Por ejemplo, una persona que reconoce el dolor que le genera una pérdida, y que acepta la partida.

 

Es importante señalar que algunas personas no pasan por todas las etapas, o éstas suceden en diferente orden, convergiendo al final en la aceptación. También no existe una regla convencional o un tiempo establecido para la duración de cada una de las etapas. Aunque en ocasiones el duelo puede complicarse, aumentando el riesgo a que la persona padezca un trastorno depresivo mayor, trastornos de ansiedad, o del sueño o el consumo de sustancias prohibidas, existen algunas estrategias para sobrellevar el duelo:

  • Hablar sobre la pérdida con amigos y conocidos para comprender lo que ha sucedido.
  • Aceptar los sentimientos. Es normal sentir tristeza y enojo.
  • Ayudar a otras personas que también están lidiando con una pérdida.
  • Descansar y mantenerse activo.
  • Realizar actividades físicas y recreativas
  • Buscar la ayuda de un profesional de salud mental.

 

Estos meses no han resultado sencillos, ha habido demasiados cambios en tan poco tiempo, cargados además de incertidumbre y frustración, alejándonos en ocasiones de nuestros seres queridos, pero nunca tarde para buscar ayuda. Recuerde que siempre hay personas que le escuchan y brindan ayuda para sobrellevar el dolor.

 

*La autora es médico psiquiatra.

 

 

 

 

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