Azahel Mercedes Puente Camarena

Azahel Mercedes Puente Camarena

Convierte en fortaleza las lecciones de la vida

 

Por Jeanette Sánchez

Valores como el respeto, la lealtad y la coherencia entre el ser y el hacer son la base que ha marcado el crecimiento como ser humano de Azahel Mercedes Puente Camarena, una mujer tijuanense, profesionista, respetuosa de los ciclos de la vida e impulsora de acciones sociales en beneficio de su comunidad.

Arquitecta egresada de la Universidad Iberoamericana en su natal Tijuana, Azahel afirma que gracias a la resiliencia que la caracteriza es que ha logrado las metas que se propone en la vida, la tenacidad y el esfuerzo son parte de su carácter y con ello se impulsa para mejorar en todos los aspectos, para entender y aplicar los aprendizajes que la vida y sus seres queridos le brindan cada día.

Su experiencia al frente del Sistema Municipal de Parques Temáticos de Tijuana (Simpatt) le brindó la oportunidad de trabajar de cerca con una comunidad muy especial, aquella que ama la naturaleza, que valora la importancia y el impacto de la flora y la fauna en la sociedad. Sobre estas y otras experiencias de vida nos habla en entrevista.

¿Qué experiencias de tu infancia crees que impactaron en tu carácter?
Viví una vida familiar muy convencional, mis dos padres son profesionistas, trabajadores, personas responsables y éticamente profesionales, y siempre viví admirando el amor y el cariño con el que hacían sus labores.

Mis papás siempre fueron un equipo y eso me marcó, aprendí que el equipo, papá y mamá, era lo que hacía exitosa nuestra casa.
Me crie entre hermanos, soy la única mujer y la más grande, y siempre sentí una gran responsabilidad, y ahora veo que el sentido de responsabilidad y la tenacidad para lograr las cosas son algunas de mis virtudes.

Soy muy insistente hasta que lo logro, soy una mujer emprendedora que aprendí no de palabras sino de hechos.

¿Cuáles valores consideras indispensables en tu vida?
Siempre crecí rodeada de valores cristianos, éticos y sociales. Los valores que más resaltan en mi familia son la lealtad, el respeto y la justicia por las cosas.
Vivimos siempre rodeados de mucha integridad y coherencia para hacer las cosas, mi padre es un hombre coherente con lo que dice, piensa y hace; y eso lo inculcó a nosotros, nos enseñó a medir nuestro carácter, templarnos y a ser resilientes.

¿Cómo descubres tu vocación de servicio?
La profesión de mi mamá es muy noble (médico cirujano), siempre se encargó de la preservación de la vida, de la medicina preventiva y el respeto por los seres humanos, con una sensibilidad por los animales, por las plantas.

A ella le debo esa gran empatía y sensibilidad. Me considero una persona altamente empática con los demás, con el medio ambiente, con la sociedad, pero principalmente con mi familia, trato de ponerme en los zapatos de los demás para poder entenderlos, comprenderlos y respetar sus decisiones.

¿Qué representa Tijuana en tu vida personal y profesional?
Tijuana es una tierra siempre de oportunidades, cálida, en la que su gente se caracteriza por ser acogedora, gentil y cortés, es una ciudad de grandes oportunidades para quienes llegan.
Me siento profundamente orgullosa de ser tijuanense y ser testigo del crecimiento de esta bella ciudad.

Ser tijuanense, emprendedora y profesionista, es un gran reto y una gran responsabilidad, ya que Tijuana es semillero de talentos y está formado por hombres y mujeres exitosos de talla internacional.

Como mujer ¿Cuáles han sido tus retos?
Para mi profesión el primer reto es “creer en nosotras mismas”, reconocer que somos altamente creativas y a la vez co-creadoras.

El reto profesional que llevamos no es competir con los hombres, sino complementar y conciliar nuestras actividades para darle a cada uno su lugar, haciendo equipo con equidad, apoyarnos e impulsarnos; pero principalmente inspirar a otras personas para que logren sus sueños.

Ese es el mayor reto al que me he enfrentado, “reconocer nuestro valor como mujeres”, encontrar esa fuerza interna y no truncarnos entre nosotras.

¿Cómo logras el equilibrio entre tus múltiples roles y compromisos?
Creo que el equilibrio, primero, debe ser interno para proyectarlo al exterior; si bien ser servidor público es una gran responsabilidad, que lleva mucha energía, pasión y tiempo, también la familia requiere la misma atención, y teniendo un balance personal, puedes lograr un equilibrio familiar, porque al final nuestro trabajo se complementa con el hogar, en ambos formamos y guiamos; ambas cosas las hago con mucho amor.

¿Cuál consideras que es tu mayor lección como servidora pública?
Una de las lecciones fue la resiliencia, llegué a ocupar la dirección de Simpatt en una etapa de florecimiento de vida de plantas y animales, en el comienzo de nuevos ciclos, ya que era momento de reforestar y dar vida.

Esa es la lección más grande, aprender que todo vuelve a crecer y el ciclo continúa, observar cómo los animales vuelven a dar vida, que se cierra un ciclo y empieza otro. El parque es un lugar sanador, lleno de energía, es donde anclas a tu raíz y ves cómo se sostienen grandes árboles, es cuestión de ver su simbolismo y darle un sentido.

El parque me enseñó a confiar, a creer, a vivir la abundancia de la naturaleza, a observar la resiliencia porque muchas plantas nacen en contra de su naturaleza y los animalitos se aferran a la vida.

Aprendí el valor de la amistad, de la justicia, del compañerismo, y estoy muy agradecida y contenta porque estoy segura de que fue el tiempo perfecto en el que tenía que estar, que empezó cuando tenía que ser y terminó cuando tocaba.

Estoy satisfecha y contenta con mi trabajo y el equipo con el que me tocó trabajar, porque otra lección importante que aprendí fue que cuando hay voluntad, empeño, fuerza, pasión y dedicación, las cosas se logran, trabajando sin miedo para consolidar las metas.

Más que lección, ser servidora pública me ha dado la oportunidad de conocer muchísimas personas que han vivido diferentes procesos y están llenas de grandes lecciones, que si las llego a entender con humildad me nutren para ser mejor ser humano, y dentro de la administración púbica tengo la gran oportunidad de servir, de dar, de observar cuáles son las necesidades y tener la sensibilidad de generar convenios, de conciliar, de hacer grandes colaboraciones y seguir abriendo camino para los demás.

“El reto profesional que llevamos no es competir con los hombres, sino complementar y conciliar nuestras actividades para darle a cada uno su lugar, haciendo equipo con equidad, apoyarnos e impulsarnos; pero principalmente inspirar a otras personas para que logren sus sueños”

Azahel Mercedes Puente Camarena

EN BREVE…
Frase inspiradora: “Cuando escuchamos con el corazón, el amor siempre está presente”. RUMI.
Libro favorito: La rueda de la vida. Elisabeth Kübler-Ross.
Comida preferida: Chile en nogada.
Pasatiempos: cantar
Persona que admira: Mi madre
Mayor anhelo: Dejar una huella de valor en esta vida, y ver a mis hijos felices y realizados.
Fortaleza: Resiliencia

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