Aumenta ansiedad en niños por pandemia

Aumenta ansiedad en niños por pandemia

 

Niños sobreprotegidos, controladores, preocupones, miedosos o rígidos podrían ser más propensos a desarrollar periodos de ansiedad, más en la situación actual en la que se encuentra el mundo

 

Por Mónica Márquez

 

La pandemia nos trae mucha incertidumbre y no sabemos cuándo va a terminar, en los niños es común que se cuestionen: ‘cuándo voy a salir a jugar con mis amigos…’ ‘cuándo dejaré de usar cubrebocas…’ ‘cuándo volveré al salón de clases’… eso les trae mucho sufrimiento y ansiedad.

Debido a la falta de socialización, los pequeños de la casa están dependiendo más de los aparatos, como celulares, tablets y videojuegos, sobreestimulando así su cerebro; en la calle, ven a todos con cubrebocas; en la televisión, lo alertan con la frase de: “Quédate en casa”, a la escuela por ahora no asisten, todo esto les genera ansiedad.

¿Qué es la ansiedad? De acuerdo con la psicóloga infantil Paulina Sánchez, la ansiedad es un sentimiento que tenemos los seres humanos que de manera natural nos ayuda a prevenir riesgos o amenazas, por ejemplo: si nos ladra un perro en la calle y nos sentimos amenazados, de alguna manera el cuerpo recibe una alerta de que nos tenemos que cuidar.

Sin embargo, cuando la ansiedad la tenemos en niveles muy altos y empieza a obstaculizar la calidad de nuestra vida, es cuando hablamos de un problema de salud mental, expuso, en este caso, a pesar de no haber un peligro real o tangible, se dispara este sentimiento de ansiedad.

“Algo que puede disparar la ansiedad es cosas que te estás imaginando: ‘y si mañana pasa algo en la escuela’… ‘y si me caigo’… Es una anticipación de un futuro negativo, normalmente desastroso, en donde tú vas a vivir una experiencia en la cual puedes sufrir un tipo de riesgo o amenaza y probablemente no vas a ser capaz de resolverlo… cuando tú te sientes así, es cuando se dispara la ansiedad”, explicó.

 

La mejor presa

Aunque se pudiera pensar que los niños no son presa fácil de la ansiedad, eso es erróneo, ya que cualquier persona puede llegar a sufrirla. Existen dos factores importantes: el ambiente y la genética.

La psicóloga explicó que, en los factores ambientales, el hecho de que el niño viva una situación angustiante, como la muerte de un ser querido o una enfermedad, o bien, el que tenga muchos cambios o dificultades en poco tiempo pueden ser detonantes de este sentimiento.

Los niños que son muy sobreprotegidos o aquellos que tienen mayor sensibilidad al ambiente o más despiertos desde tempranas edades son más propensos a sufrir de ansiedad porque absorben más fácil todo.

“Otro riesgo que pudiera detonar es la falta de rutina… en ocasiones, ambos papás trabajan y dejan a los hijos al cuidado de otras personas y no tienen una estructura de actividades, por lo tanto, cada día es diferente y puede o no pasar algo… la incertidumbre y tanta inestabilidad deja a los niños más alertas y, por ende, más ansiosos”.

“Con la pandemia, se están poniendo más intensos los niños y los síntomas; el niño que es muy preocupón o controlador, ahora es más preocupón o controlador que antes porque está más sobre expuesto”, consideró.

 

Focos de alerta

A continuación, algunas señales de alerta dadas por la psicóloga infantil Paulina Sánchez, que pudieran indicar a los padres que su hijo sufre de ansiedad:

Niños muy preocupones o miedosos: hacen mucho la pregunta ‘y si…’. Se preocupan por cosas que en realidad no les corresponde.

Niños adultitos: se ven más maduros para su edad, soy muy complacientes con los adultos.

Niños muy rígidos: no se permiten ser espontáneos, no les gusta tomar riesgos, pero sí controlar lo externo.

Niños autoexigentes: son muy sensibles a la crítica, muy perfeccionistas y no les gusta equivocarse.

 

Empatía y acompañamiento

“Para prevenir la ansiedad, es muy importante aprender a aceptar todas las emociones de miedo e incertidumbre de sus hijos, es muy normal sentir miedo, descontrol o ansiedad, pero rechazando todas esas emociones y diciéndoles: ‘tranquilízate, no pasa nada’, con eso no los estamos ayudando, mentirles a los niños solo minimiza la emoción. Hay que tener un acompañamiento y empatía con ellos”, mencionó.

Los pequeños que ya sufren ansiedad, es importante que tengan una rutina, esto les da sensación de seguridad. No hay que hacerlos sentir mal o juzgarlos porque sienten zozobra, al contrario, puntualizó, hay que estar presentes y ser pacientes. Si esto no funciona, es importante buscar ayuda profesional.

“Como papá o mamá, si tus emociones están siendo afectadas por las emociones de tus hijos, busca ayuda; si tú estás bien, tus hijos también lo estarán”, concluyó la lic. Paulina Sánchez.

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