VIVIR DICIEMBRE SIN SUBIRTE A UNA BÁSCULA

VIVIR DICIEMBRE SIN SUBIRTE A UNA BÁSCULA

 

Por Paola Cota Fernández 

 

Llega diciembre y si antes no te sometiste a un régimen de control de peso, ya espérate mejor a enero, y disfruta libremente todas las cenas y comidas deliciosas de las posadas hasta el día de reyes.

Ten en mente que al llegar enero no te someterás a un régimen sólo para que te entre ese vestido azul precioso que tanto quieres o para que te sientas muy ligerita esquiando. ¡No!, un cambio de alimentación debe ser realizado con toda la consciencia y convicción propia, de que quieres sentirte lo más sana posible a partir de ese momento y por el resto de tu vida.

 ¿Qué puedes hacer antes de que comiencen todas las degustaciones de Diciembre y Enero?

 

¡Empieza ya!

De entrada: Evita los Productos light: Lo primero que debes hacer es desayunar lo más tempranamente posible, que no pasen más de tres horas del horario que te levantaste. Vas a realizar cinco comidas diarias. Evita comprar muy en especial en toda esa temporada productos light, refrescos, mayonesa, margarina, leches saborizadas (de coco, almendra) y jugos.

Deshazte de las fritangas y dulces: Tira de tu alacena todo producto de tipo fritanga, golosinas, galletas, mermeladas, atoles, papitas, azúcar blanca, polvos endulzantes, chocolate en polvo, polvos de proteína.

Busca ejercitarte: Procura estacionar tu carro una o dos cuadras más lejos del destino a llegar.  Si desempeñas alguna profesión en la cual pasas mucho tiempo sentada, levántate por lo menos cada veinte minutos con cualquier pretexto. Evita trasnocharte, si tienes un sueño reparador de por lo menos ocho hrs., saciarás un poco tu apetito del día.

Menú para un día normal, sin evento: Desayuna sustanciosamente para que inicies la quema calórica. Come un poco de todo esto: Fruta ½ taza picada incluye moras, con 2 oz. de granola y chía, 1 yogurt natural, 1 pan tostado de un sólo grano o 1 tortilla de maíz solamente. Omelette de 2 claras y una yema con 1 taza de espinacas, champiñones, jitomate, cebolla, pimientos. 1 taza de café de preferencia con sólo 1 cucharadita de azúcar morena, si es sin crema mucho mejor. Té  verde. Que entre el momento que desayunas y el de la comida, no transcurran más de cuatro horas y media. Si este es el caso, ingiere una barrita energética  de chocolate oscuro con amaranto, 1 taza de pepinos o jícama  y aparte una pera. A la hora de la comida, 1 taza de consomé de verduras sin pollo. 1 porción magra de proteína puede ser pechuga de pollo máx. 100 grs. cocinada a la plancha, asada o al horno. 1 taza de quinoa o 1 taza de arroz integral con calabacita, 1 pan tostado untado con hummus de garbanzo.  Entre la comida y cena no deben de pasar nuevamente más de cuatro horas y media, si así ocurre 1 manzana o ½ taza de melón con  2 oz. de almendras y nueces naturales,  1 tostada horneada con 30 grs. de queso panela y medio aguacate. Para cenar, procura hacerlo lo más temprano posible antes de las 7 p.m., y que sea: 1 porción de fruta con 1 taza de avena integral con leche descremada o té de canela. 1 pan tostado. Té verde.

 

¿Qué comer antes de llegar a un festejo?

El día que tengas evento procura moverte más antes y durante el evento. Procura cubrir adecuadamente tus dos o tres frutas  durante el día, para que las frutas te den saciedad. Sé disciplinada con los horarios de comidas. En las horas antes de llegar al festejo que el alimento indispensable sea el vegetal, deja listas botanas de tomate o pimientos con quinoa dentro;  en tu casa prepárate una crema de verduras o espárragos, o come una porción considerable de Lasaña con vegetales. Que cubras en especial esos días de festejo por tu cuenta de tres a cinco raciones de vegetales al día. Evita en todo momento embutidos, enlatados, alimentos envasados.

Deja de lado la báscula: No es necesario pesarse cada semana en temporada decembrina, hazlo una vez cada dos semanas, para que no genere ansiedad. Los alimentos cocinados lo más ligero posible sin tantas salsas o cremas serán la mejor opción.  En el evento, a disfrutar de la comida sin remordimientos posteriores. En ti está la decisión de si disfrutas de unas deliciosas tartaletas de fruta o mejor de una rebanada de tiramisú, o cambias los postres por una o máxima dos copas de vino tinto.

Compromiso con tu salud: La autorregulación y moderación, serán la clave para que pase diciembre sin generarte elevaciones de tus niveles de glucosa, de colesterol, triglicéridos o de ácido úrico. Comienza enero realizándote un laboratorio completo y que con un plan nutricional adecuado puedas revertir esas cifras o disminuir los medicamentos que ya tomabas. El compromiso es contigo mismo. El nutriólogo sólo será testigo del compromiso que vas a iniciar con tu salud, y adecuará un plan especializado a tu estilo de vida, respetando tus tiempos en lo que creas una consciencia nueva alimentaria. ¡Felices fiestas decembrinas!

 

*La autora es médico general con Maestría en Nutrición*

dra_cotafernandez@hotmail.com

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