Vigorexia, en verdad… ¿Será el cuerpo perfecto?

Vigorexia, en verdad… ¿Será el cuerpo perfecto?

SALUD MENTAL-PSICOLOGÍA

 Por Graciela Jiménez

Desde la antigüedad se ha visto al hombre como una figura de protección y de fuerza, por lo tanto están destinados a realizar las labores que conllevan un mayor reto físico en comparación a las realizadas por las mujeres; pero también se sabe que entre los hombres existe cierta competencia en cuanto a quién es el más fuerte o poderoso, por lo que llevan a cabo competencias para demostrar quién lo es. E incluso,  existen contiendas donde no hay ‘luchas entre hombres’, y sólo tienen que ver con el observar el físico masculino. Un claro ejemplo sería el físico-culturismo.

 

¿Y cuándo el físico se convierte en una obsesión?

Sin duda es muy impresionante observar cuerpos esculturales, que se caracterizan por tener una gran cantidad de masa muscular (músculos). La primera impresión sería de fuerza, poder, valor, y grandeza, un sinfín de adjetivos que denotan algo positivo, sin embargo, ¿podrían esos músculos ser siempre sinónimo de salud o bienestar? ¿hasta qué nivel o grado podríamos considerarlo como algo normal?

Con esto no quiero decir que las personas que practican o se dedican al físico-culturismo no sean sanas, a lo que me quiero referir, es a cuando una persona no está conforme con su imagen corporal, porque la ve débil aunque no lo esté, por lo que trata de compensar ‘ese malestar’, incrementando de forma exagerada su actividad física para lograr un cuerpo aparentemente “mejor”.

 

“El cuerpo humano no es más que apariencia, y esconde nuestra realidad”

Víctor Hugo.

 

Es así que el tema que deseo abordar con ustedes es el de la VIGOREXIA, estrechamente relacionado con un genuino malestar personal, por la imagen corporal que se considera, no es ad hoc a lo que la sociedad exige.

 

¿Y qué es la Vigorexia?

Es un trastorno mental que se caracteriza por inconformidad en cuanto a la imagen corporal, ya que la persona se percibe como delgado, débil, sin fuerza, insuficientemente musculoso y pequeño, cuando en realidad no es así; y entonces, para remediar dicho malestar tiende a realizar ejercicios en exceso, con el fin de incrementar su masa corporal. Lo peor, es que a pesar de poseer una masa muscular considerable, su malestar persiste, pues continúan viéndose imperfectos y con una gran distorsión en su imagen.

 

¿Y con qué otros nombres se conoce a la Vigorexia?

También se puede denominar anorexia inversa, complejo de Adonis o Dismorfia muscular.

 

¿Quiénes son las personas más propensas a padecerla?

Los hombres principalmente, ya que se encuentran de forma constante expuestos a imágenes, que pueden afectar la percepción sobre su propia musculatura. Para los más vulnerables, esto puede llevarlos a creer erróneamente que el ideal masculino de dichas imágenes es fácilmente alcanzable, lo que los lleva a realizar dietas que prometen aumentar la musculatura o disminuir la grasa corporal, a realizar ejercicio excesivo (especialmente levantamiento de pesas), y en casos extremos, someterse a cirugías o usar medicamentos (esteroides anabólicos) o suplementos alimenticios, también sin restricción.

 

¿Cuál podría ser la causa de la Vigorexia?

No se conoce con exactitud lo que origina dicho trastorno, sin embargo hay evidencia de que los varones también sufren presiones sobre su imagen corporal, lo que los orilla a buscar tener un cuerpo que consideren mas aceptado por la sociedad.

 

¿Y cuáles son los síntomas y características de este padecimiento?

  • El principal síntoma que ya hemos abordado, es la insatisfacción por ver su cuerpo débil y pequeño, lo que puede llegar a generar síntomas depresivos pero principalmente ansiosos, caracterizados por preocupación constante por realizar ejercicio físico, tensión muscular, nerviosismo e irritabilidad.
  • Son personas que de forma rigurosa deben acudir al gimnasio para llevar a cabo rutinas extenuantes, por lo que en muchas ocasiones llegan a lastimarse de forma física, y ni eso los detiene para continuar con su rutina de ejercicio, así que pueden entrenar con mucho dolor o estando previamente lesionados.
  • Presentan conductas compulsivas en cuanto a tener dietas muy estrictas, las cuales a diferencia de los pacientes con anorexia llevan gran cantidad de calorías (hipercalóricas), que son a base de proteínas, con el fin de formar músculo.
  • Suelen evitar situaciones donde por alguna razón puedan mostrar su cuerpo, por ejemplo: ir a nadar.
  • La persona realiza conductas repetitivas como checarse al espejo de forma constante, tener un aseo excesivo, pellizcarse la piel, y comparar su figura con la de los demás, debido a las preocupaciones constantes de su apariencia.
  • Otro síntoma muy significativo es que comienzan a cursar con problemas tanto en su familia como en su trabajo, escuela o círculo social, ya que la obsesión por hacer ejercicio ocasiona que sólo se dediquen a eso, y descuiden las demás áreas de su vida, por lo tanto, sus únicos pensamientos, acciones y actitudes van dirigidas a cambiar ese cuerpo que a su parecer se encuentra distorsionado, o que no es el adecuado para ellos.

 

¿Cuál es el tratamiento de la Vigorexia

El tratamiento es multidisciplinario, pues participan médicos, psicólogos, nutriólogos y entrenadores físicos, por lo tanto, no es nada sencillo, debe ser constante y supervisado de forma estrecha. En algunos casos se puede llegar a usar tratamiento farmacológico.

Así, la Vigorexia no es sólo una moda o un estilo de vida, es en realidad un trastorno mental que requiere tratamiento, pero sobre todo mucho apoyo familiar y social, debido a que las personas que lo padecen, en realidad están sufriendo por presentar distorsiones irreales acerca de su cuerpo; lo bueno es que sí existe una solución, sólo es cuestión de acercarse a los profesionales de la salud.

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