UNIDAS SOMOS MÁS FUERTES

UNIDAS SOMOS MÁS FUERTES

Urgente fortalecer, la hermandad entre mujeres

 

POR ROSA ISELA RENTERÍA MARTÍNEZ

Nos encontramos en la era del feminismo, la rebelión de las nuevas generaciones, que elevan su voz por todas las que callaron o las hicieron callar. Estamos hablando de la hermandad entre mujeres, la era de la SORORIDAD, término poco conocido, que se deriva del latin soror, que significa hermana, y hace referencia al  lazo que se forma por la amistad, reciprocidad y respeto entre las mujeres; situación que es urgente fortalecer desde la educación en casa.

 

La importancia del apoyo mutuo

Marcela Lagarde (2013), feminista e investigadora mexicana comenta: “La sororidad pretende transformar las relaciones  de enemistad entre mujeres, darse cuenta que tenemos intereses en común”,  por tanto esta nueva visión de vida nos hace un llamado a toda la comunidad femenina, a replantearnos la manera de interactuar entre nosotras, a respetar, apoyar, y hacer crecer a las mujeres que nos rodean, mediante palabras y acciones que solidifiquen bases fuertes en el crecimiento integral del género femenino.

Para ello se requiere desaprender, “resetear el chip”, propiciando el empoderamiento de la mujer, no para superar o competir con el hombre, sino para formar un equipo de apoyo y trabajo mutuo que beneficie a todas las instituciones de una sociedad, comenzando por la principal de todas ellas, la familia.

 

¿Y cómo promover la sororidad?

A continuación, 7 pequeñas  acciones para mejorar y reeducar a la sociedad:

  • Recordar que las mujeres somos amigas, no rivales.
  • Ayudar a crecer de manera integral a nuestras iguales.
  • Respetar las ideas de las demás aunque no coincidan con las propias.
  • Comprender que unidas logramos más metas y sueños.
  • Empoderar con palabras y acciones a otras mujeres.
  • Ser amable con todas, no sabemos que batalla están librando.
  • Generar redes de apoyo.

 

Estamos conscientes de que se trata de un trabajo arduo, no importa a que clase social se pertenezca, la educación machista es un patrón que se ha repetido a través del tiempo desde que la memoria nos permite recordar, sin embargo, no solamente el  hombre es responsable de ello, reconozcamos que ha sido en la mujer en quien ha recaído mayormente la educación de los hijos; y va desde pequeñas frases o acciones que se va insertando en la memoria este comportamiento de desigualdad, para que entonces, al pasar de los años, seamos nosotras mismas quien nos quejemos de ello.

Este es un llamando de humanidad, de reconocerse diferentes, pero a la vez necesarios para convivir en armonía, mejorar la sociedad y sobretodo preservar la especie.

 

¡Iniciemos de ya!

Se puede iniciar quitando “etiquetas”, azul-rosa, carro-muñeca, calle-casa, y cambiarlas por primero dar el ejemplo nosotros como adultos, trabajando en equipo, ayuda mutua, y modificación del lenguaje que es tan nocivo como las acciones.

Observa a tu alrededor, rebobina tu historia, ¿qué ves?, ¿acaso encontraste un sinfín de mujeres que han sido gran influencia en todo lo que eres y has logrado hasta ahora? Si es así, entonces vale la pena actuar y revalorar la importancia de la mujer en la vida misma; porque si ni con los hombres somos tan duras, ¿por qué hacerlo con nosotras?

*La autora es Socióloga

Correo: sociologiahumanistica@gmail.com

Facebook: rosserenteria75/

 

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