¿Quién cría mejor? ¿Mamá o Papá?

¿Quién cría mejor? ¿Mamá o Papá?

Por David Sotelo Felix

El cuadro tradicional que se elabora en nuestras mentes cuando se mencionan las palabras de “padre soltero”, es el de una mujer que por una variedad de motivos se encuentra de repente sola, con la responsabilidad de criar y mantener a uno o varios hijos.

Sin embargo, dados los cambios drásticos que ha estado sufriendo la estructura familiar en las últimas décadas, van en aumento los casos en los que es el varón quien se queda, ya sea con la responsabilidad de atender a los hijos en el día a día, mientras mamá (estando más ocupada por sus horarios laborales), acuerda con papá que será él quien se encargará de atender y cuidar de los hijos.

La otra situación también cada vez más frecuente, es la de padres separados o divorciados, en la que es papá quien se queda con la custodia total de los hijos. Como se suele decir, resulta ser papá y mamá a la vez. Y es ésta estadísticamente novedosa circunstancia la que hoy abordaremos.

En concreto…

¿pueden los padres varones hacer un trabajo igual y/o mejor que las mamás?, ¿o estarán condenados a ofrecer atenciones y cuidados de inferior calidad a sus hijos, para detrimento de la formación de los mismos? Veamos.

Primero una aclaración importante: los estilos parentales descritos abajo, no son exclusiva y rígidamente aplicables por género. Podrán incluso ser invertidos. Es sin embargo una descripción general propia de los roles de género tradicionales.

 

El estilo parental de mamá

La tendencia tradicional de las mamás al criar a sus hijos, es la de asumir un papel de protección y a la vez de mayor y mejor conexión emocional con sus hijos. Es común que sean mejores para interpretar las señales y necesidades de sus bebés que los papás. Esto, junto con la mayor tendencia de las mujeres a verbalizar en comparación con los hombres, les permite ser más claras en la expresión de sus expectativas con sus hijos. También parece ser que las mamás están predispuestas o “programadas” para el auto sacrificio con respecto a sus hijos por lo que ponen las necesidades de sus bebes antes que las propias.

 

El estilo parental de papá

El papá tradicionalmente se centra más en preparar a los hijos para la vida o el mundo, más que en hacerlos sentirse seguros o bien consigo mismos (aunque el resultado positivo de esto, logra precisamente el aumentar la confianza y autoestima del niño(a).

Los papás son más directos. Usan menos palabras que las mamás, y aunque parecen ser muy “duros” su intención es la de ayudar a sus hijos a “templarse” para la “dureza” de la vida y de los extraños. Por lo mismo, los papás tienden a ser más efectivos para establecer y hacer cumplir reglas y consecuencias. Por último, aunque pareciera en un vistazo superficial, que papá es más egoísta o menos dispuesto al auto sacrificio, la verdad es que esto lo hace de manera conjunta para la unidad familiar, más que para ciertos miembros de la misma.

 

¿Qué estilo es mejor?

Ninguno y ambos. Es decir, lo mejor que podemos hacer por nuestros hijos es que se beneficien de las ventajas de ambos estilos parentales. Sin embargo, esto es más fácil decirlo que hacerlo. Por lo mismo, y si deseas ofrecerle a tus hijos la mayor calidad de crianza posible, toma en cuenta las siguientes sugerencias:

  • Negocia con tu pareja (no tus hijos): Cuando se tienen diferentes estilos parentales o de crianza se necesita llegar a acuerdos de cómo se manejaran las cosas con los hijos. Por lo mismo, los padres necesitan mucha y frecuente comunicación para lograr la combinación de estrategias, reglas y consecuencias que mejor les resultara en su familia.
  • Apóyense mutuamente: Los hijos aprenden rápidamente el “divide y vencerás” con respecto a obtener lo que quieren de uno u otro padre. Si en algún asunto no estás de acuerdo como lo está manejando el otro, espera a estar a solas con tu pareja para discutirlo y llegar a algún acuerdo con él o ella.
  • Cede la decisión al más estricto: A veces es conveniente dejar la última palabra al padre más estricto de los dos, para evitar la manipulación del padre más “blandito” en asuntos en los que quizá tu hija corra algún tipo de peligro o riesgo que no desean ambos que sufra.
  • Si se está complicando demasiado ponerse de acuerdo, acudan a apoyo profesional: Nadie tiene todas las respuestas y en muchas ocasiones es muy difícil ponerse de acuerdo exitosamente con tu pareja, en algo tan importante como la crianza de tus hijos. Si estás dispuesto a recibir humilde y naturalmente asesoría para otros asuntos muy probablemente menos importantes de tu vida que la formación de tus hijos, ¿entonces, por qué resistirse a consultar con una psicóloga infantil?

Todo esto te podrá parecer mucho trabajo y la verdad que si lo es, pero no imaginas todos los dolores de cabeza y complicaciones que te ahorrarás al hacerlo! Tus hijos, tu pareja y tú mismo te lo agradecerán profundamente.

 

 

 

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