La ludopatía (vicio del juego de azar) “La pasión por el juego y las máquinas tragamonedas” (Parte 2)

2) CASINOS Y LUDOPATÍA

Es impresionante cómo las personas se van haciendo adictas al juego de azar, y con tal de vencer a la máquina del juego y a sí mismos o demostrarse que pueden, pierden su fortuna, o bien, despilfarran su pensión, lo cual debería cuidarse con respeto. Aquí yo los invitaría, a los fieles de la tercera edad, a que en vez de tirar por la borda sus ahorros, se preocupen por comprar su cripta en alguna iglesia y prepararse al paso definitivo que es la muerte, siendo previsores.

Aunque esto se oiga feo, ¿por qué no invertimos en nuestro futuro?, ¿para qué le dejamos problemas a los hijos y agobios a los familiares? Por otra parte, estoy consciente que en moral hay atenuantes, porque se podría justificar diciendo que la persona que juega tiene serios problemas económicos y que por eso necesita jugar para ganarse algo, o bien, en el subconsciente está el deseo de compensarse por frustraciones emocionales, sólo que ¡ojo! no vaya a pasarle lo que al gran Dostoyevski, quien empezó sólo para pagar una deuda pero terminó mal, convirtiéndose en una verdadera ludopatía, o sea, enfermedad del juego. La ludopatía es un impulso irreprimible de jugar a pesar de ser consciente de sus consecuencias y del deseo de detenerse. Se considera un trastorno del control de los impulsos, por eso debe tratarse. Aunque la gente crea que lo puede dominar y que no pasa nada; recordemos que así empiezan los que fumaron marihuana por primera vez y que dijeron que no pasaría nada, y ahora ya son viciosos de primera, pero de otras drogas.

3) CASINOS E ILEGALIDAD

Aquí en Tijuana tenemos casinos y a mucha gente no le importa que en torno a estos centros haya mucha tendencia a los vicios y a la promoción de éstos, de manera ilimitada, y no estaría mal revisar también el aspecto legal de cada lugar, porque además de que se pueda estar promoviendo la avaricia, suele suceder que en esos ambientes haya mucho manejo de dinero y que las maquinitas puedan estar alteradas, pues recordemos que “la casa nunca pierde”. De hecho, la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología, a través de la Dirección de Administración Urbana, clausuró en estos días de verano 2011, aquí en Tijuana, la construcción de un casino que no contaba con los permisos correspondientes. Habría que revisar a todos, porque la Ley es pareja para todos. Además que no es agradable que Tijuana sea conocida sólo por la historia de los antiguos casinos, pues hay otros elementos que podrían intensificarse en la entidad, como es la creación de más escuelas, templos, museos interactivos y parques de diversiones para las familias. No es justo que se promueva indiscriminadamente el vicio, en cualquier forma que éste se manifieste y se descuide lo más importante en la formación de los valores.

CONCLUSIÓN

Por último, podemos decir que aquí en Baja California, el congreso aprobó una Ley para considerar la ludopatía, como un asunto urgente de salud pública. La adicción al juego ya es un serio problema; de hecho, sin ponerle la atención ni la preocupación necesarias que, por ejemplo, se le da al consumo de drogas o a la ingesta excesiva del alcohol, la afición desmedida a los juegos de azar es una adicción equiparable a las demás: igualmente inmoral y perjudicial. No centremos en el factor económico toda nuestra vida. Que la familia y el respeto por sí mismo sean los que sobresalgan como valores fundamentales. Gasten su dinero en lo que vale la pena y no desperdicien ni su tiempo ni sus riquezas en la especulación y para el beneficio de un grupo selecto.

¡Donde está tu riqueza ahí está también tu corazón! (Evangelios sinópticos).

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