La cocina como laboratorio para l@s niñ@s

La cocina como laboratorio para l@s niñ@s

La cocina como laboratorio para l@s niñ@s

POR ANA LAURA MARTÍNEZ GARDOQUI

 

El típico “vamos a jugar a las comiditas” esconde una deliciosa magia; un juego simbólico que dura toda la vida. Además, es el aliado perfecto para retirarlos de las pantallas.

En la pedagogía de hoy en día se buscan los escenarios donde se den aprendizajes significativos, y la cocina es uno de ellos. Es el lugar donde se afianzan vínculos de manera lúdica.

Siempre he considerado que hay que ver, oír, tocar, oler, saborear, es decir: sentir, sentir y sentir. Es así como la cocina toma un lugar muy importante y se convierte en ese laboratorio donde se experimenta lo sensorial.

 

Así que bienvenid@s  l@s niñ@s a la cocina esta primavera; esa zona desde donde los alimentos se transforman, y salen aromas, ruidos, sabores, y texturas increíbles.

  1. Los utensilios ofrecen todo un mundo revelador: no es lo mismo el sartén para hacer el huevo frito que la cacerola para el arroz, ni tampoco el cucharón para la sopa que la pinza para los espaguetis. Ahí empieza el juego, poniendo los utensilios necesarios a mano para el plato seleccionado, a lo que las cocinas profesionales llamamos MISE EN PLACE. El orden entra en acción.
  2. Pesos y medidas: una receta siempre saldrá mejor si se pesa y mide con exactitud, sobre todo cuando de pastelería y repostería se trata. Aquí las matemáticas entran a la fórmula.
  3. Normas básicas de higiene y seguridad: manejo de gas, fuego, conociendo la estufa, el horno; manipulación de moldes, charolas, cacerolas y sartenes calientes; el uso correcto de sujetadores etc. Una verdadera inducción que les dará seguridad mientras se trabaja en la cocina. Lavado de manos, desinfección de verduras y frutas; recogerse el cabello; superficies y utensilios limpios, y los porqués, son vitales de enseñar.
  4. La sensorialidad es mi parte favorita: hay que enseñar a los niños a conectarse con los alimentos, con sus sentidos. Que toquen, huelan, prueben, sientan las texturas y lo expresen. El mundo de los alimentos está lleno de texturas, aromas, densidades, formas, colores que es fascinante describir antes de ser cocinados y después, cuando ya han sufrido las transformaciones de la cocina. Cómo la harina, el huevo, el azúcar, la vainilla y la mantequilla se convierten en unas deliciosas galletas. Que se sorprendan de cómo la clara del huevo batida con azúcar se convierte en merengue; de cómo los frijoles duros si se remojan y se cuecen en la olla de presión se transforman, en fin…
  5. También muchas de las tradiciones se enseñan en la cocina como la Cuaresma, y justo aquí es donde pondremos por ahora manos a la obra con estas delicias de pescado.

 

 

RECETA DE CUARESMA

Se necesita:

  • 2 filetes de pescado blanco cortado en tiras de 1 cm. aproximadamente.
  • Sal y pimienta.
  • 2 cucharadas de harina.
  • 1 huevo.
  • 120 gramos de pan molido o panko.
  • 1 cucharadita de perejil picado finamente.
  • 2 papas grandes lavadas y cortadas en 8 gajos.
  • Aceite de oliva para barnizar las papas; una cantidad suficiente.
  • Catsup, mayonesa, mostaza y limón para acompañar el pescado y las papas.

 

Utensilios:

Cuchillo de cocina, tabla de cortar, plato grande, bowl, tenedor, platos extendidos, bolsa de plástico limpia, 2 charolas de horno con papel antiadherente (parchment) o silpat, brocha de alimentos y pinzas de cocina.

  1. Precalentar el horno a 200 C. Mezclar la sal y pimienta con la harina, y poner en un plato extendido. Enharinar las tiras de pescado.
  2. Batir el huevo en un bowl y pasar las tiras de pescado enharinado por el huevo.
  3. En la bolsa poner el pan molido con el perejil, y pasar las tiras a la bolsa para rebozarlas. Refrigerar la bolsa con los trozos de pescado rebozados, durante media hora.
  4. Colocar los gajos de papa barnizados con aceite de oliva por ambos lados en una charola de horno con papel antiadherente. Salpimentar y hornear por 40 minutos aproximadamente o hasta que estén doradas.
  5. Sacar el pescado y colocarlo en la otra charola, barnizando con el aceite de oliva, y hornear por 15-20 minutos.

 

 

 

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