¿Juarista, yo?

Hace poco estábamos mi mamá y yo en una librería de San Diego haciendo fila para pagar, cuando de pronto, nos llamó la atención la conversación de dos señoras estadounidenses que esperab an detrás de nosotros. Una de ellas cargaba un pequeño perro de raza Yorkie mientras la otra iniciaba una conversación casual, preguntando detalles sobre el comportamiento de dicha raza. La dueña del perrito respondió que la mascota podía ser algo temperamental y que su nombre era Benito; “cuando se porta mal es Benito Mussolini y cuando se porta bien es Benito Juárez”.

El comentario nos hizo reír un poco a todas, menos a la mujer que había iniciado la conversación, quien más bien tenía cara de signo de interrogación. La dueña del perrito le dijo que le sorprendía que algunas personas no supieran quién era Benito Juárez, que se trataba de un gran personaje de la historia de México; que era algo así como el Abraham Lincoln de los mexicanos.

Sin duda que fue un gran personaje de nuestra historia, intervine, de hecho se le conoce como el Benemérito de las Américas y su frase más famosa es “entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”, misma que traduje al inglés tratando de que no perdiera impacto. Ambas se quedaron calladas, en un auténtico momento de inesperada reflexión, el silencio lo rompió la primera mujer, quien dijo: “bueno… pues ahí está la gran respuesta, ¿no creen? ¡Si tan solo todos hiciéramos eso!”

Benito Juárez, con su historia de pastor a presidente, su liberalismo no siempre entendido, sus contradicciones, sus controversias, su pasión y su lealtad, pronunció la famosa frase durante un solemne discurso que dirigió al Congreso de la Unión el 15 de julio de 1867, tras entrar triunfante a la Ciudad de México, con la república restaurada y habiendo derrocado al Segundo Imperio Mexicano y a su representante Maximiliano I. El discurso y su frase central quedarían grabados para siempre en la historia de México y de América Latina.

“Mexicanos: encaminemos ahora todos nuestros esfuerzos a obtener y a consolidar los beneficios de la paz. Bajo sus auspicios, será eficaz la protección de las leyes y de las autoridades para los derechos de todos los habitantes de la República. Que el pueblo y el gobierno respeten los derechos de todos. Entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz.

La historia nos indica que los derechos se han ganado con sangre y sacrificio, que se deben defender y guardar como lo más preciado que los ciudadanos tenemos, y nada como algunos de los trágicos eventos que motivaron a declarar el día de la mujer (8 de marzo) para recordar lo caro que nos ha costado el que se reconozcan y respeten los derechos de todos los individuos, sin importar género, credo, posición social o color de piel.

La conmemoración del natalicio de Benito Juárez debe ser un momento de reflexión para los mexicanos. ¿Juarista, yo? Si ser juarista significa creer que todos las personas tenemos los mismos derechos, que la paz es el único camino hacia un porvenir de bienestar y prosperidad; si ser juarista implica entristecerte ante la falta de progreso y que esto nos motive a la acción, entonces seamos juaristas todos; entonces sí conoceremos la paz.

Que apropiado que este mes aparezca en portada la hija de nuestra primera mujer del mes, Carolina Aubanel, quien sin pensarla un segundo se declaró juarista durante nuestra memorable entrevista en 2007. Conoce el trabajo de esta Mujer Actual y disfruta de todo lo que en esta edición preparamos para ti. Y no olvides visitar nuestra nueva página de Internet,www.soymujeractual.com.mx, ¡te encantará!

 

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Ada Oliver

Director editorial

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