Iglesia católica, factor de resistencia

Iglesia católica, factor de resistencia
Primera de dos partes
Por Padre Jorge Echegollén Flores

En la mente de muchos mexicanos está muy clara la imagen de una Iglesia totalmente entregada al Evangelio y preocupada por la situación de pobreza en que viven millones de mexicanos, y también a lo largo de la historia de México contamos con episodios duros y complejos, donde los católicos dieron la cara y la vida por su fe en contra de un gobierno ateo y anticlerical que provocara la famosa Guerra Cristera, por ejemplo, y que autores diversos vean con desvaríos, como el caricaturista “RIUS”.

Y por culpa de la distorsión que hacen algunos críticos de la fe católica, entonces en vez de presentar a la Iglesia como factor de resistencia, la presentan como aliada al poder temporal local o nacional. Hay que decir la verdad, por ejemplo: la Iglesia mexicana no se quedó callada ante la imposición del gobierno de Calles en los años 20’s del Siglo XX, de una intolerancia religiosa extrema y de una mentalidad laica-masónica que lo único que ha traído a este país es desgracia y deslealtad.

Los que se dicen juaristas “a ultranza” son los primeros en dilapidar el país y en mantener una lucha por el poder, lo cual ha derramado sangre y ha convertido a nuestra querida patria en una república sumamente corrupta. Recordemos que en el siglo XIX en México vencieron los más liberales entre los liberales, hasta que llegó el porfiriato. Las Leyes de Reforma fueron un robo a la Iglesia. Es duro pero es cierto.

Distante del poder

La Iglesia, ya en la época contemporánea, se ha mantenido distante de las cúpulas del poder, a diferencia de lo que varias películas hacen creer a las nuevas generaciones. ¡Cuántos chavitos y chavitas se creen el cuento de que en el Vaticano sólo hay “cuervos espeluznantes, quienes se afilan sus picos para desgarrar a quien se deje”! Esos son clichés de películas del tan empobrecido cine mexicano, que no sale de sus peliculitas sin chiste y que presentan sólo la vida de los narcos y de las chicas de éstos, como si fueran los mejores representantes de nuestra realidad.

También habría que contar otras historias, muy diferentes. Si el cine mexicano ha preferido sacar a la luz, películas como “Obediencia perfecta”, yo me pregunto, ¿por qué no se producen películas donde se ventilen las vidas de los monosabios de las televisoras poderosas, que en programas nocturnos destrozan a quienes se les ponga en frente y hablan pestes de la religión católica? Me digo a veces; estos periodistas ¿a poco tendrán una vida íntegra, limpia, de fidelidad a sus esposas, de amor puro y santo?  No creo.

¡Cómo me gustaría que se publicara, por ejemplo, la vida de cientos de mexicanos que se desviven por vivir una vida moral y religiosa! ¡Cuántos sacerdotes, religiosas y obispos entregan su vida en un verdadero heroísmo resistiendo a todo tipo de injusticia! Dense una vuelta por Apatzingán, donde conocidos compañeros se han enfrentado a la corrupción de las mismas autoridades! ¿Por qué de ellos no hablan las televisoras?

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