ENOTURISMO, UNA ACTIVIDAD PROFESIONAL ESPECIALIZADA.

ENOTURISMO, UNA  ACTIVIDAD  PROFESIONAL ESPECIALIZADA.

POR DIONISIO DEL VALLE

El Enoturismo en México es una actividad que apenas está viendo la luz del día. Se trata de un servicio turístico especializado, que exige conocimientos y una preparación profesional enfocada de lleno a la satisfacción de quienes viajan con la intención de disfrutar, pero a la vez de conocer y entender mejor el maravilloso mundo del vino. La diferencia con un tour operador, quienes por cierto atienden un nicho de mercado muy diferente al del servidor enoturístico, es que los tour operadores organizan un plan de visitas a bodegas, restaurantes y otros sitios de interés, utilizando en ocasiones medios de transporte propios y realizando acuerdos previos con los bodegueros y restauranteros para que estos se hagan cargo de los visitantes cada vez que acuden a las citas programadas, ya sea para degustar los vinos de tal o cual vinícola o para disfrutar de una comida o cena en alguno de los lugares establecidos en el Valle de Guadalupe o en la ciudad de Ensenada. En el caso del especialista en servicios enoturísticos las cosas van un poco más allá. Sin entrar en muchos detalles podemos mencionar, que dentro de los servicios ofrecidos, se encuentran la selección de los vinos que serán disfrutados durante el viaje, de acuerdo a lo que llamamos criterios gastro-enológicos, es decir la capacidad para definir los maridajes más recomendables dependiendo de los platillos que, a su vez, se deciden junto con los y las chefs o cocineros responsables de cada sitio que se visite.

Las bodegas a las que acudimos no son producto de la casualidad, del precio de sus vinos, o de la disponibilidad de horarios, sino de un cuidadoso seguimiento de lo que ahí se elabora. No importa el tamaño de la vinícola sino la seriedad y el profesionalismo en el manejo de sus procesos enológicos, la capacidad de su o sus enólogos o wine makers y la disponibilidad de sus dueños para atendernos de manera exclusiva. El conocimiento de cada bodega elegida conlleva una relación de reconocimiento pero también de amistad con los propietarios, lo que redunda en visitas en las que los viajeros se sienten cómodos y en confianza para mantener una plática que les permita aprovechar al máximo su visita. El oferente de este servicio especializado debe tener la capacidad, intuición y nivel de conocimientos que permitan realizar las funciones comentadas.
Si el grupo que viaja es grande, el anfitrión será el encargado de la parte enológica, coordinando las visitas a las bodegas, preparando de antemano la o las pláticas que pongan a los visitantes en el contexto de lo que está sucediendo en México y en el resto del mundo con relación a la industria del vino. Así mismo deberá coordinarse con el enólogo responsable en las presentaciones de sus vinos, siempre considerando el perfil del grupo participante y las circunstancias de su viaje. Puede tratarse de empresas de desarrollo tecnológico, farmacéuticas, compañías de seguros, médicos o directivos de hospitales, familias, grupos de amigos y un largo etcétera. Cada uno tiene condiciones e intereses diferentes y el especialista en Enoturismo debe saber interpretarlos para que la satisfacción alcance los más altos estándares.
Si el grupo es pequeño, entonces la atención debe ser personalizada. Se dan casos en los que es una pareja la que realiza el viaje y tiene un enorme interés en adentrarse en las características de nuestro terruño, el suelo, la planta, las variedades. La logística de un viaje así debe considerar aspectos tan sutiles como el respeto a los momentos en que la pareja o el grupo familiar o de amigos desean privacidad. Interpretar la personalidad de quienes nos visitan de la manera más rápida y eficaz es fundamental para que el viaje sea todo un éxito y quede en la memoria de los viajeros. Mejor aún si por esa razón surgen posteriores recomendaciones o se repiten las visitas en el futuro.

Las rutas del vino bajacaliforniano se ven enriquecidas con actividades complementarias que en los últimos años hemos venido considerando en la organización de estos viajes. La gastronomía peninsular, por cierto la última cocina mexicana en emerger, la oferta de quesos finos en el Valle de Ojos Negros, el cultivo de bivalvos en nuestros mares, todo ello sumado a las múltiples actividades que se pueden llevar a cabo en el puerto de Ensenada y lugares cercanos representan un atractivo más para quienes deciden viajar a Baja California para descubrir uno más de los tesoros de México, el de nuestra pequeña pero pujante y de gran calidad vitivinicultura bajacaliforniana.

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