El trabajo detrás de una botella de vino

El trabajo detrás de una botella de vino

UNA VENTANA AL VALLE

Por Nicole Aguirre

 

Cada botella de vino tiene su historia y se distingue por la labor de las personas que se involucran en la cosecha y su proceso de elaboración. Hablamos de que es un gran recorrido y un arduo trabajo de expertos en el tema. Nos referimos a quienes trabajan en el campo: el agrónomo, el enólogo y el sommelier.

Cuando uno compra una botella de vino puede llegar a preguntarse: ¿qué hay detrás de esta botella?, y tratamos de imaginar ¿cómo es un viñedo?, ¿cómo se dan sus frutos? Lo cierto es que luego de pasar por varios procesos es que llega a nuestra mesa servido en una copa para acompañar nuestros alimentos, un largo camino que merece el reconocimiento y el esfuerzo de todas las personas que en éste se involucran.

 

Apreciando la labor del campo

Tuve el honor de conocer a Juan Manuel Paredes hace unos años en una de la vinícolas más reconocidas en Valle. Lo conocí haciendo su propio vino, y lo que me llamó la atención de este personaje, fue el cómo es que se interesó tanto en el tema de la vinificación.

El interés para él comenzó años después de trabajar en el campo, y esto lo llevó a tomar un curso para hacer vino, y así poder crecer en su proyecto personal independiente de sus labores. Y es ahí cuando empecé a observar y a apreciar el trabajo de estas personas cercanas al campo,  lo que aunado con el trabajo de otros expertos, les permite consolidar un gran equipo.

 

Juan Manuel Paredes

Productor de Vino

Sr. Paredes ¿Cómo fue que empezó su inquietud por saber más sobre el vino?

 

“Empecé a trabajar en el área de mantenimiento en una vinícola en el 2007, y decidí tomar un curso para aprender a hacer vino. Honestamente yo no sabia nada del tema. Ahora es algo que me gusta mucho. Estoy por cumplir ya doce años trabajando para el campo de la vinicultura, y como padre de familia pienso que es una buena cultura para enseñarle a mis hijos”.

 

Por otro lado, la agronomía es la profesión más noble que existe, ya que explota a la tierra y no al hombre, y se encarga de sacarle provecho al agua y  al clima, sin dañarlos.

 

Leobardo Emanuel Flores

Agrónomo

“Mi principal papel es el de producir la materia con la que se elabora el vino. Mi compromiso es el de cuidar la integridad de las viñas que lo producen, para que año con año sigan dándonos frutos de alta calidad, generando un manejo sustentable para devolver a la naturaleza lo que nos da. Yo creo que mi trabajo se asemeja a mi labor como padre, porque tiene que ver con el cuidado y manejo a conciencia del viñedo (como un hijo más); las desveladas; el trabajo a deshoras para cuidar de ellas y obtener un fruto que orgulloso presumes, como al hijo que sigue tus pasos y es exitoso”.

 

Continuando con este proceso de la elaboración del vino, el enólogo viene a ser el asesor técnico y responsable de dirigir el proceso de su elaboración. ¿Y cuál es su papel principal en ello?

 

Santiago López

Enólogo

“Mi trabajo como enólogo es guiar la transformación de la uva como materia prima y convertirla en vino. Mi compromiso es generar siempre vinos que reflejen la naturaleza del campo y de la uva con la que trabajo, dándole un toque de mi personalidad y visión como enólogo mexicano. Se dice siempre en broma que un vino es casi como un hijo, y que hay que cuidarlo, educarlo y enseñarle a desarrollar todo su potencial. El ser enólogo me ha dado paciencia, y sobre todo me ha enseñado que al hacer algo con pasión y dedicación, las cosas salen mejor”.

 

Y como la última parte de este proceso, está el sommelier, quien se encarga de presumir el trabajo final de todas estas personas, y quien nos comparte cuál es su compromiso en este proceso. 

 

Alejandro Acevedo

Sommelier

“Mi principal papel es la promoción del vino, y mi compromiso es dar a conocer al hecho en México. Y la similitud que encuentro entre ser un sommelier y padre de familia, es que las dos cosas son las que mas amo y me apasionan en la vida”.

 

La pasión, el esfuerzo y la dedicación que ponen todas estas personas del mundo del vino, ganan un gran respeto al compartir sus conocimientos, sus experiencias y su orgullo. Y después de su ardua labor es que podemos presumir de una botella de vino en nuestra mesa, y de ese rico ‘elixir de la vida’ en una copa, lista para degustarse.

-un hijo más para quienes trabajan en su elaboración-

 

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