Dra. Rosa M. Navarro

Dra. Rosa M. Navarro

La tijuanense que triunfa en EU, combinando Ingeniería y Medicina

 

Por Ana Patricia Valay | Fotografía: León Felipe Chargoy | Maquillaje: MOKA Cosmetics

 

Como pocas, su edad no es un problema, por el contrario: se siente orgullosa de decirla. Y es que a sus 57 años de edad, la Dra. Rosa M. Navarro no sólo ha alcanzado las mieles del éxito, sino que se ve mejor que nunca. Hace dos años en que batallaba con su sobrepeso y una diabetes, decidió cambiar su vida radicalmente, y hoy luce renovada; y lo refleja.

De voz dulce y sencilla en su trato, la Doctora platicó con Mujer Actual, de cómo es que es dueña y CEO de la clínica para atender el dolor en San Diego, Estados Unidos, de cómo logró encontrar el equilibrio entre su vida personal y el trabajo, y de cómo: jamás ha olvidado Tijuana, la tierra que la vio nacer.

 

Jamás ha olvidado el terruño

“Nací en el Hospital del Carmen, y estudié aquí en Tijuana hasta que tuve los 8 años de edad. Mi mamá, Lucía Márquez Leal era costurera, y mi papá, José Daniel Navarro Márquez, QEPD, relojero. Invertía su dinero en propiedades. Mi papá era un hombre inteligente, era un visionario, porque traía casas de EU, ya hechas (enormes), y las cruzaba por la línea. Ponía los cimientos y las colocaba encima”, siguió el ejemplo de su abuelo uno de los fundadores de esta ciudad, afirma la Dra. Navarro.

“Fui al colegio ‘el Progreso’ cuando estaba chiquita, y ahí comencé con las monjitas. Me siento orgullosa de ser de Tijuana”, afirma, y nos comparte además, que disfruta mucho de visitar el Valle de Guadalupe.

“Crecí en Valle de Guadalupe, en ‘el Porvenir’. Ahí estaba todos los veranos porque mi abuelita vivía ahí,  y ahora seguido voy, y siempre paso por donde ella vivía”.

 

A estudiar en Estados Unidos

De pequeña: “Mi mamá miraba que yo tenía la inteligencia para salir adelante, y me decía: te vamos a poner en la escuela al otro lado, y vas a viajar diario. Y así comencé.  Toda la vida he cruzado la línea. Estudié en Estados Unidos y venía a dormir acá en mi casa en Tijuana; así comencé”.

“Siguieron mis estudios allá, fui a la Universidad del Sur de California, y tengo dos títulos de Ingeniería. Soy Ingeniera Eléctrica e Ingeniera Biomédica. Y trabajé con la NASA, en Pasadena, California, en el ‘Jet Propulsión Laboratory’, del Instituto de Tecnología de California”

 

Y ¿por qué ingeniería si  siempre quiso ser doctora?

La doctora comenta que: “Siempre me ha gustado mucho la ingeniería, la matemática ha sido natural. Nunca he tenido que esforzarme mucho. Hice las ingenierías porque me interesaban y fue fácil.  Para medicina sí fue todo un reto”, nos comenta.

“Desde chica yo quería estudiar medicina, no había querido ser otra cosa, pero  cuando los profesores del colegio me dijeron que era muy inteligente en matemáticas, vinieron a mi casa, y lo hablaron con mis padres y les dijeron: ¿Usted cree que pueda dejarla estudiar algo relacionado con matemáticas? ¡pues cómo no!, dijeron. Así estudié ingeniería,  sólo porque surgió la oportunidad, pero mi meta todo el tiempo, fue la de medicina; ese era mi enfoque”.

 

De ingeniera a médico

“Trabajé para la escuela de medicina, y la universidad me salió gratis. Querían en medicina abrir un cuarto de cómputo, y nos contrataron a 4 o 5 personas para ello. Así termino y estudio la especialidad en Anestesiología”.

Pero además, la Dra. Navarro tiene la sub-especialidad en Manejo del Dolor, lo que pocos estudian, y por ello ella se dedica a dar cursos a médicos al respecto.

 

Y ¿por qué pocos conocen del tema, y pocos lo estudian?

“Creo que la educación es muy rígida y es parte de eso, porque he estado estudiando toda mi vida. 4 años del colegio. 5 años de medicina. 5 años de la especialidad y 2 años más de la subespecialidad. Los exámenes son constantes. De uno a dos cada año, no es fácil”.

“Cómo soy ingeniero, a mí me atrajo mucho la habilidad de  combinar la ingeniería con la medicina”.

 

Y ¿cómo se combinan?

— “Se combinan porque el cuerpo tiene mucha electricidad, y uno tiene que comprender cómo trabaja el sistema nervioso y cómo funciona, y entonces usando esa especialidad, se puede mover al cuerpo y bloquear la transmisión eléctrica del nervio”.

 

¿Y cómo se detecta de dónde está proviniendo el dolor?

— “Primero al paciente se le hace un examen general donde explica: me duele aquí, me duele acá, en diferentes partes del cuerpo, y uno determina si es la cadera o la espalda, y uno se pone a analizar el tipo de dolor, para saber si proviene del nervio o es neuropático, o si proviene de un tendón o coyuntura, o si es producto de una inflamación. Eso ayuda a determinar cómo uno va uno a tratar al paciente”.

— “Hay muchos modos de tratar al paciente, pero primero uno tiene que saber el origen del dolor para saber cómo tratarlo, pues si uno no sabe: estas picando piedra,  y la persona sigue sufriendo”.

— “Luego de estar trabajando durante 20 años en la práctica privada, la Dra. Navarro decidió poner su propio negocio con un equipo de profesionales que la respalda”

Y como también tiene la subespecialidad en cirugía, la Dra. Rosa M. Navarro, la practica en su clínica, además de la anestesiología, y la medicina en general. Es una combinación de muchas especialidades, todo enfocado a tratar al paciente para el manejo del dolor.

 

Trabajando por la mujer hispana.

“Me enorgullecen mis raíces y es un honor poder ofrecer mis servicios a nuestra comunidad hispana.  Una de mis metas no es solamente educar a otros médicos de los servicios disponibles, sino también educar a nuestros pacientes sobre alternativas y opciones para llevar un mejor estilo de vida”.

“Nuestra comunidad necesita más educación en el manejo de dolores crónicos y de alguien que les atienda en su lengua natal.  Estas razones y más, son las que continuamente me motivan a superarme especializándome en nuevas técnicas, procedimientos, y nuevas alternativas para el tratamiento de dolores crónicos”.

 

—Dra., ¿y cómo lograr el éxito y equilibrio entre su vida profesional y personal?

— “Después de haber estado en Washington D.C. y en Indiana, por largos años, su vida dio un giro radical en 2010 cuando decidió radicar en California para poder estar cerca de su madre. La siguieron sus hijos y su esposo con quien tiene 24 años de casada”.

— “He buscado un balance con todo. Yo creo que es importante darle tiempo al trabajo, pero no como antes que trabajaba todo el tiempo y ganaba muchísimo dinero. Así que me dije: no puedo vivir así porque no tengo vida personal, ya no puedo seguir así. Tengo que moverme, hacer algo diferente, y es cuando tomo la decisión de venir a California, para hacerme cargo de mi mamá”.

—La perseverancia dice que es la que la cualidad que siempre la ha acompañado, además de que es muy positiva, y se pone metas altas. La recompensa la ha tenido con sus pacientes que le dicen: “Yo tengo fe en usted y sé que me va a ayudar”.

 

Y ¿qué le gusta hacer en sus tiempos libres?

Me gusta mucho descansar en mi condominio en la playa. Juego tenis desde chica. Me gusta estar con mi familia, con mi mamá y mis hijos.

Así la Dra. Rosa M. Navarro, tijuanense, es un verdadero ejemplo de inteligencia y sencillez; perseverancia y positivismo. Es visionaria y luchona, y en estos momentos vive la plenitud de su vida, de su negocio y de su familia.

 

En Breve

Libro Favorito: Cien años de soledad
Artículo Indispensable: celular, tengo todo ahí
Música Favorita: Cold Play
Mayor Fortaleza: Resilente
Mayor Debilidad: Tímida
Frase favorita: “La imaginación es más importante que el conocimiento”

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