Diana Luz Alvarado Castro, ejemplo de liderazgo y trabajo

Diana Luz Alvarado Castro, ejemplo de liderazgo y trabajo

“Las metas que he tenido en mi vida las he logrado y no soy diferente de nadie, cualquier mujer las puede hacer, es cuestión de que se fije sus metas”

Por Mónica Márquez

Evaluadora del Premio Nacional de Calidad y acreedora de una reconocida trayectoria en el ámbito administrativo, la lic. Diana Luz Alvarado Castro es un claro ejemplo de la mujer del siglo XXI que lucha por tener más y mejores oportunidades laborales, abriéndose camino tanto en el ámbito personal como profesional.

Diana Luz, casada con Iván Pavlovich, nació en Tijuana, siendo sus padres los señores Juan Manuel Alvarado y Enriqueta Castro; es madre de dos hijas: Diana Angélica y Zarina González, quienes le dieron la gran dicha de convertirla en abuela de Arturo Daniel, José Alfonso, Sasha y Alexza.

Ella se convirtió en mamá muy joven: a los 17 años, razón suficiente para proponerse claras metas y luchar por estas, por ello ingresó al Instituto Tecnológico de Tijuana a la licenciatura en Relaciones Comerciales, realizó dos posgrados: uno en Administración Industrial y otro en Administración de Operaciones, así como una especialidad en Derecho Laboral, además de varios cursos y actualizaciones, compartió.

A los 29 años fue subdirectora del Instituto Tecnológico de Tijuana, expuso, época en la que también se dedicó a la docencia en la Universidad Autónoma de Baja California.

Tuvo un gran guía

A lo largo de sus más de 30 años de carrera profesional, la lic. Alvarado se desempeñó en diversos cargos importantes en empresas e instituciones, donde conoció a personas que le ayudaron a ser la mujer empoderada y líder que hoy es.

Diana Luz comentó que durante poco más de tres décadas trabajó al lado del lic. Alejandro Bustamante, primero en el arranque del parque industrial TIIP del Grupo Bustamante y, más tarde, en Plantronics, donde se desempeñó como directora de Recursos Humanos.

“En esta etapa, lo que más me marcó fue el liderazgo, tuve muy buen guía, yo lo admiro mucho, Alejandro nos empodera mucho… cuando hablo de empoderamiento hablo de que Alejandro nos permite hacer cosas, actuar, somos libres, decidimos las cosas; durante toda su vida ha impartido un liderazgo muy participativo.

“En esta parte de mi vida profesional, se me permitió mucho aprender porque cuando tú puedes hacer lo que crees que es lo mejor, entonces desarrollas más y aprendes mucho”, compartió.

Este liderazgo es parte de su vida profesional, expuso, ya que hoy en día imparte asesoría y busca que las empresas les den esa libertad a los empleados, es decir, que los potencialicen, capaciten y permitan su crecimiento.

Ser mamá y profesionista a la vez

Este éxito laboral significó muchos sacrificios para Diana, ya que mientras sus hijas estaban pequeñas ella pasó la mayor parte del tiempo trabajando. “Era más complicado para mí organizarme con mi familia que con una empresa de 4 mil empleados”.

“La comunicación era una parte muy fundamental, yo fui madre a los 17 años, cuando ya estaba trabajando de tiempo completo mis hijas ya eran adolescentes, fue una etapa compleja pero la superé, ahora mis hijas son profesionistas y son mis amigas”, comentó orgullosa.

Su proyecto

Después de 21 años de laborar en Plantronics, en el 2018 Diana Luz decidió emprender su propio proyecto: Prácticas Globales, un despacho que tiene la capacidad de ayudar a las empresas en varias áreas como la de liderazgo, responsabilidad social, de apoyos a la comunidad, entre otros.

La entrevistada dijo que durante estos meses de funciones de Prácticas Globales se ha tenido que enfrentar a algunos retos, como el hecho de que las empresas tengan cierta resistencia a los cambios, por ello necesita conocer rápidamente a la organización para hacer sugerencias, expuso.

En este proyecto, las metas a corto plazo son que los conozcan y que sepan que tienen un nivel de experiencia elevado, agregó, así como poder hacer aportaciones importantes a las empresas que les permitan tener un retorno de inversión. A largo plazo, involucrar a gente de nivel alto que los ayude en otras áreas.

Metas bien establecidas

“Estoy muy orgullosa de ser mujer y de que al ser profesionista se me permitió crecer sin ninguna discriminación en la vida, tuve mucha suerte de toparme con gente importante y líder que me permitió crecer… La única forma de que podamos crecer y destacar es trabajando fuertemente, estudiando y actualizándonos”, destacó.

La vida de las mujeres en las empresas es sumamente importante, apuntó, la mujer se ha destacado en varias áreas y ha aportado mucho en la productividad de México; su labor cada día es más importante, es un ejemplo de liderazgo.

“Las mujeres lo que quieran hacer, lo pueden hacer; las metas que he tenido en mi vida las he logrado y no soy diferente de nadie, cualquier mujer las puede hacer, es cuestión de que se fije sus metas”, concluyó.

En breve…

Libro favorito: La Casa de los Espíritus, de Isabel Allende.

Artículo indispensable: Su bolsa de mano.

Música favorita: De los 60’s.

Mayor fortaleza: La capacidad de observar e interesarse de lo que la gente hace.

Mayor debilidad: Mis nietos y mis hijos.

Frase favorita: “Lo blanco es blanco y lo negro es negro”.

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