Dance Ability Gema Rodríguez

Dance Ability Gema Rodríguez

 

Brindando alegría a través de la danza inclusiva.

 

Por Ana Patricia Valay | Fotografía: Garage Photostudio | Maquillaje: MOKA Cosmetics

 

El camino que la tijuanense Gema Rodríguez de 28 años tuvo que recorrer para decidir cuál era su misión en la vida, fue arduo, de muchas luchas, de persistencia y fe.

Hoy como Directora General de Dance Ability México, está cumpliendo su tercer año, de brindar a través de la danza inclusiva: alegría, esperanza de vida, motivación e integración a niños con discapacidad en Tijuana.

Gemita, como todo mundo la conoce, encontró que esa fascinación por la danza la podía trasladar al hecho de dar a través del movimiento, y la técnica de improvisación y coreografías de Dance Ability International, una luz de esperanza de vida y amor a niños con síndrome down, parálisis cerebral, retraso psicomotor o autismo, entre otros.

Sorprendentemente algunos han dejado su silla de ruedas para ponerse de pie, y otros han impresionado a médicos, al ver su transformación a través  de la música y el movimiento.

Pero la historia inspiradora de esta joven tijuanense no fue siempre de éxitos. Hubo luchas y fracasos, pero su deseo pudo más que todas las negativas que sufrió en el camino.

Aquí un poco de su vida…

 

Su amor por la danza

Gemita es la menor de tres hermanas. “Comencé la danza desde muy chiquita, como el sueño de cualquier niña-adolescente, de querer seguir con su estudio”.

Pero a la par de que empezaba su fascinación por la danza, también se presentaban los obstáculos.“Lamentablemente no siempre el cuerpo de la mexicana está hecho para este tipo de danza enfocada al ballet clásico, y me costaba muchísimo trabajo”.

 

Deseo de ser bailarina profesional

“Empezó a bailar a los 4 años, y durante 10 años de su vida, estudió en Coppelia que le reforzó la esperanza de seguir soñando. A los 17 años decidió estudiar la  licenciatura en danza, pero la situación económica de su familia era un obstáculo más”.

“Era muy difícil para mi solventar lo que quería hacer, y creo que con todo eso, me sentía como que muy frustrada. Como que quería tener una fuga geográfica, e irme a otra parte. Así que decido irme a estudiar a la Ciudad de México”.

 

Y ¿cómo solventaste tus gastos?

—La danza es muy cara, y es muy complicado conseguir un trabajo por el tiempo que requiere su estudio. Recuerdo que mis papás me mandaban 700 pesos a la semana, más lo que mi prima y tíos podían enviarme, pero nunca sabía cuánto dinero iba a tener en la semana.

Cuenta que caminaba 19 cuadras de ida a la escuela de danza, y otras de regreso a casa, para no gastar en transporte; pues si usaba el dinero no tendría para comer”.

Después de esos dos años de estudio, viajó a la Habana, Cuba por tres años, para estudiar en la “Escuela Nacional de Ballet de Cuba de Alicia Alonso”, terminando la especialidad de: técnico de licenciatura en ballet.

Posteriormente su vida fluctuaba entre concursos y audiciones, y entre búsqueda de patrocinios, y realización de eventos para recaudar fondos.

“Fuimos a muchos concursos en LA, en Las Vegas, en SF, y cuando tenía 21 años, fui a unas audiciones a Step & Broadway en NY, y me quedé  tres meses a estudiar danza lírica y contemporánea”, nos cuenta.

 

Postrada en Cama

Pero su vida dio un giro radical. “En 2007, en el primer evento nacional de ballet clásico entre Cuba y México, tuve mi primera lesión. Me caí bailando, y se desfasó mi cadera, y quedo lesionada por tres meses. Intenté regresar y volví a bailar, pero quedé lesionada y postrada en cama, por otros 9 meses más”.

 

—Y, ¿qué pasó por tu mente? 

 —Para mí, lo más difícil fue aceptar que había sido tan difícil estudiar y luchar tanto, para quedarme en una cama en la sala de mi casa. Caí en depresión.

Pero aunque los pronósticos médicos no le eran favorables, nunca pasó por su mente dejar de bailar.

 

Su encuentro con Dance Ability

“Después de rehabilitarme, regreso a NY para ver si podía tomar unas clases, y recuerdo haber estado afuera de Julliard, la escuela de artes más importante de NY, y haber visto la primera presentación de  Dance Ability International, y quedé muy impactada”.

 

¿Sientes que en ese momento tomaste una decisión sobre lo que querías hacer con tu vida? ¿Tenías claro que querías poner una escuela de este tipo?

 —¡No, aún no!, pero tenía claro que quería conocer muy bien eso. Y recuerdo que me regresé y le platiqué a mi mamá, y me dijo: ¡estás bien loca! ¡estás mal! Mis hermanas me dijeron: “no sabemos lo que quieres, la verdad es que deberías de rehabilitarte mejor, entra a terapia”. Cómo que me sentían desubicada.

Gemita envió infinidad de correos para buscar certificarse, pero hubo silencio, y de pronto sólo una escueta explicación:  estás muy chica, “se necesita un poco más de experiencia y madurez en lo que viene siendo la danza”. Y le recomendaban estudiar con la maestra Marina Gubbai, en Argentina: “Ahí te hacen una evaluación”, y pensé: “Dios mío, ¡otra vez!, como que siempre había algo, por lo que había que tener que luchar”.

 

¡A seguir luchando!

La joven bailarina tuvo que costearse su estancia en Argentina. “Decido tomar las prácticas con ella, y le platico mi historia de lucha constante; del bailar  con el corazón y no con los pies”. Así fue como la convenció, y la maestra decidió pedirle al director internacional, Alito Alessi que la certificara.

Así consiguió una beca que sólo 500 lograron, y luego de hacer prácticas en un internado con pequeños con discapacidad, se llegó el día de la certificación,  pero la rechazaron: de nuevo porque estaba muy chica. “Me regreso a casa hecha un mar de lágrimas”, nos dice, evocando el momento.

Su insistencia fue tal, que finalmente la aceptaron. Pero Gemita, no estaba emocionalmente bien, le dolía la cadera, y sentía el rechazo de sus compañeros y del director.

 

Pero… Llegó la magia

“Sigo con la certificación, no me doy por vencida, y empecé a entregar mi situación a Dios. Empecé a hablar más con él”….. y en una práctica en clase, por fin lo entendió.

“Comprendí que no era la danza, ni la forma de moverte, sino lo que esa actividad, esa forma de acercarse al ser humano, podía mover dentro de ti. Y ahí comencé a sentir y a tomar el valor de la vida, y a agradecer de sentirme viva”.

Ahí empezó a pensar en las personas con discapacidad, y no en ella misma.

“No había asumido la realidad, porque en mi mundo no cabía que había pasado por tanta carencia para ya no volver a bailar como profesional”. Hasta ahí lo entendió.

Y fue tal su deseo, y de nuevo la lucha por demostrar que en verdad quería abrir una franquicia en Tijuana, que desde hace tres años, esto ya es una realidad en esta ciudad fronteriza.

 

Ángeles guardianes

Y aquí es donde para lograrlo, Gemita encontró a varios Ángeles Guardianes, entre estos: a la Sra. Elena Silvestre quien le ayudó con el local, a Zarema Vega, directora general de Danzart Dance Academy, quien es madrina, a Mónica Centeno, bailarina internacional, al futbolista, Fernando Arce quien también fungió como padrino, y a Carina Valladolid de “Fundación Luz”, entre muchos otros.

A los niños con discapacidad y de escasos recursos se les entregan becas para que puedan acceder al programa y sus talleres.

En este tiempo, entre otras cosas, Dance Abiliy Tijuana ya demostró un poco de inclusión en Timesquare en NY, donde Gema se enamoró de la técnica. Con la música en vivo de la tijuanense Camía y Manuel Páez Armendáriz, mostraron lo que el movimiento corporal le puede regalar al mundo.

Gemita se ve a sí misma, trascendiendo cada vez más a través de estos pequeños, llevándolos a Argentina el próximo mes de mayo, y dándole la oportunidad a los padres de estos niños, de convertir sus sueños en los suyos, brindando alegría gracias a la danza inclusiva.

 

En Breve

Libro Favorito: Pensar bien, sentirse bien de Walter Riso.
Artículo Indispensable: Faja de la Cadera que lucha contra la zapatilla.
Mayor Fortaleza: Mi fe, mi familia y la sonrisa de cada uno de mis alumnos.
Mayor Debilidad: Sentir el miedo de mis alumnos.
Frase favorita: Hay más felicidad en dar que en recibir

 

www.studiodanceability.com
Dirección: Avenida Río Balsas #2325 Col. Marrón, Tijuana, BC
Teléfono: 3800421

 

Comentarios

comentarios