Alonso Delgadillo “Norte”

Alonso Delgadillo “Norte”

Embajador Permanente de la cultura mexicana, mediante su arte

POR ANA PATRICIA VALAY

Hoy que la palabra migrante ha tomado de nuevo un matiz de relevancia internacional, al observarse en
imágenes captadas por todos los medios del mundo, los mares de personas buscando una mejorar calidad de
vida, que salen de su tierra para ser extranjeros y peregrinos donde pocos los quieren o aceptan, la historia del
artista visual Alonso Delgadillo se vuelve sumamente inspiradora y nos llena de orgullo, dado que como
mexicano y muralista viviendo en EU, lleva un mensaje en su arte, que se adhiere al paisaje urbanístico, y que
lo convierte en embajador permanente de la cultura mexicana.
Aunque Alonso es de Jalisco, adoptó a Tijuana como su tierra desde los siete años, y decidió emigrar a Tucson,
Arizona porque así lo exigía su dinámica familiar.
Es un artista visual que utiliza sus pinturas, sus murales para enviar mensajes permanentes, que se quedan
dentro del paisaje urbano, en una tierra donde el discurso antinmigrante se ha endurecido con la llegada de
Trump.
—OYE ALONSO, Y ¿DE QUÉ TE GUSTA HABLAR EN TU PINTURA?
—Mira, tengo varias temáticas frecuentes… entre éstas: la vida en la frontera, la nostalgia, la migración, los
paisajes desérticos y las artesanías.
¿Y POR QUÉ DECIDISTE EXPRESARTE A TRAVÉS DE MURALES?
—Desde mis inicios vi el potencial que tiene un mural en la vía publica… Como son muy cercanos a la gente
que transita cerca de éstos, se puede lograr fácilmente un diálogo con el espectador. Por ello en muchas
ocasiones sentido de pertenencia y también historias nuevas.
¿CÓMO DESCRIBIRÍAS A TU ARTE?
—Es una especie de dibujo con pintura, donde la exploración y aventuras técnicas se entrelazan con
destacadas líneas de dibujo tradicional.
—¿QUÉ COLORES UTILIZAS Y POR QUÉ?
—Me gusta hacer un registro de los colores de cada lugar, y con esto contar las historias; es como si mi paleta
de colores fuera endémica. Claro que entre mi obra frecuento también el dibujo y las técnicas que prefiero son
lápiz de grafito y tinta sobre papel.
—¿QUÉ TÉCNICAS UTILIZAS, Y POR QUÉ ALGUNAS DE LAS PERSONAS QUE SALEN EN TUS CUADROS O PINTURAS, ¿TIENEN RASGOS INDÍGENAS?
—Las técnicas que más utilizo en murales son: acrílico y aerosol, aunque a veces trabajo con madera para
instalaciones. La mayoría de los rostros que pinto son imaginarios, pero creo provienen de la gente que veo y
me rodea, pues paso mucho tiempo observando a las personas en su vida diaria y las fotografió para preservar
el momento, y lo que me llama la atención de cada situación. Sobre los rasgos puede ser casualidad, en la
frontera vivimos rodeados de muchos rasgos y culturas distintas.


Hoy que la palabra migrante ha tomado de nuevo un matiz de relevancia internacional, al observarse en
imágenes captadas por todos los medios del mundo, los mares de personas buscando una mejorar calidad de
vida, que salen de su tierra para ser extranjeros y peregrinos donde pocos los quieren o aceptan, la historia del
artista visual Alonso Delgadillo se vuelve sumamente inspiradora y nos llena de orgullo, dado que como
mexicano y muralista viviendo en EU, lleva un mensaje en su arte, que se adhiere al paisaje urbanístico, y que
lo convierte en embajador permanente de la cultura mexicana.
Aunque Alonso es de Jalisco, adoptó a Tijuana como su tierra desde los siete años, y decidió emigrar a Tucson,
Arizona porque así lo exigía su dinámica familiar.
Es un artista visual que utiliza sus pinturas, sus murales para enviar mensajes permanentes, que se quedan
dentro del paisaje urbano, en una tierra donde el discurso antinmigrante se ha endurecido con la llegada de
Trump.
—OYE ALONSO, Y ¿DE QUÉ TE GUSTA HABLAR EN TU PINTURA?
—Mira, tengo varias temáticas frecuentes… entre éstas: la vida en la frontera, la nostalgia, la migración, los
paisajes desérticos y las artesanías.
—¿Y POR QUÉ DECIDISTE EXPRESARTE A TRAVÉS DE MURALES?
—Desde mis inicios vi el potencial que tiene un mural en la vía publica… Como son muy cercanos a la gente
que transita cerca de éstos, se puede lograr fácilmente un diálogo con el espectador. Por ello en muchas
ocasiones sentido de pertenencia y también historias nuevas.
—¿CÓMO DESCRIBIRÍAS A TU ARTE?
—Es una especie de dibujo con pintura, donde la exploración y aventuras técnicas se entrelazan con
destacadas líneas de dibujo tradicional.
—¿QUÉ COLORES UTILIZAS Y POR QUÉ?
—Me gusta hacer un registro de los colores de cada lugar, y con esto contar las historias; es como si mi paleta
de colores fuera endémica. Claro que entre mi obra frecuento también el dibujo y las técnicas que prefiero son
lápiz de grafito y tinta sobre papel.
—¿QUÉ TÉCNICAS UTILIZAS, Y POR QUÉ ALGUNAS DE LAS PERSONAS QUE SALEN EN TUS CUADROS O PINTURAS, ¿TIENEN RASGOS INDÍGENAS?
—Las técnicas que más utilizo en murales son: acrílico y aerosol, aunque a veces trabajo con madera para
instalaciones. La mayoría de los rostros que pinto son imaginarios, pero creo provienen de la gente que veo y
me rodea, pues paso mucho tiempo observando a las personas en su vida diaria y las fotografió para preservar
el momento, y lo que me llama la atención de cada situación. Sobre los rasgos puede ser casualidad, en la
frontera vivimos rodeados de muchos rasgos y culturas distintas.

—Es importante decir que para mí es necesario, tener una experiencia con cada lugar, con el paso del tiempo
puedo ver que mi técnica y mis estilos van cambiando conforme mis intereses lo hacen.
—Y ¿CÓMO HA SIDO TU CRECIMIENTO COMO ARTISTA?
—Desde hace aproximadamente 12 años que ejerzo profesionalmente mi trabajo; navego entre proyectos de
diseño, educación y cultura, pero siempre el eje temático es el arte, y en mis obras llevo un registro del lugar
donde pinto, recuerdo los sonidos, los olores, las texturas, los colores, el sol, las nubes, el aire y trato de
representarlos con pintura o dibujos.
—Mis inicios fueron en el Street art, en la obra social y el diseño, pero mi crecimiento y búsquedas hoy en día,
me acercan cada vez más a los proyectos en galerías y venta de obra privada.
—¿Y QUÉ ES LO ENCUENTRAS EN EL ARTE?
—El reconocerme como artista para mí fue como encontrarle voz a mis inquietudes y pensamientos. Hoy en
día el arte es mi lenguaje y mi medio de comunicación con el mundo. Es como llevar una voz interna que me
obliga a ver cosas interesantes que para mucha gente son tan comunes y sin sentido. El arte me exige libertad,
tener los sentidos dispuestos a ser usados cada momento.
LA HERENCIA FAMILIAR EN SUS CIMIENTOS CREATIVOS
Para Alonso Delgadillo “Norte”, el gran legado que le ha dejado su familia ha sido el de la cultura del trabajo
en dos escenarios distintos: el del mercado, y el de la carpintería y fabricación.
“Recuerdo desde niño el sonido de las sierras, el olor de la madera y los solventes con que trabajaban los
finísimos muebles en el taller de mi abuelo. Básicamente todo nuestro tiempo fuera de la escuela estaba en la
carpintería. Recuerdo que todos los juguetes que necesitábamos los hacíamos con pedacero de madera;
construimos carros, espadas, resorteras, trompos, valeros, avalanchas, y pasábamos largas horas jugando en el
taller. Siento que muchos de mis recuerdos de infancia son mis más grandes estímulos creativos para realizar
mi vida actual, incluso hoy en día con mi hijo Nicanor.
—¿Y A LA DISTANCIA CÓMO VES A TIJUANA?
—Tijuana es siempre cambiante. No recuerdo jamás ver a mi ciudad estable ni quedada, siempre se
reinventa. Es una ciudad llena de energía y oportunidades, cada vez que vuelvo me impresionan los cambios
sobre todo en modernización y construcciones nuevas, pero también veo el aumento de autos y la falta de
vialidades por todos lados. ¡Siempre tengo ganas de volver a Tijuana, me gusta redescubrir la ciudad que
pienso conocer y me asombra nuevamente!
Mientras tanto, Alonso Delgadillo sigue no sólo embelleciendo el entorno en el que vive, sino llevando su
mensaje de reflexión sobre la vida en la frontera y la migración, entre otros.
CONTACTO
Correo: alonsodelgadillo.com

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