Dra. Ixchel Briseño Navarro

Esfuerzo, dedicación y pasión

Dra. Ixchel Briseño Navarro

Viviendo su mejor versión

 

“Todo lo que hagas hazlo con pasión; dedícale tiempo y amor. Recuerda que no hay límites. Los límites los   ponemos nosotros…”

Dra. Ixchel Briseño

 

 

Por Ana Patricia Valay

Era plena pandemia, nadie aún se vacunaba y reinaba la incertidumbre, pero el mensaje de la Dra. Ixchel Briseño Navarro en el foro de Mujer Actual del pasado noviembre, era claro y contundente: buscar la oportunidad de crecimiento en medio de la crisis.

En aquel momento ella misma desconocía qué tanto su vida sería cimbrada y su fe probada. Fue un largo camino el que tuvo que recorrer entre la ciencia, la espiritualidad, la fortaleza y la esperanza que la convirtieron en lo que hoy sin duda refleja desde dentro:  SU MEJOR VERSIÓN.

 

Momentos de confiar y soltar

Cerca de la navidad del 2020, el 21 de diciembre para ser exactos, su padre, el entrañable maestro Enrique Briseño, ingresaba a cuidados intensivos de Cruz Roja Tijuana, víctima del Covid.

“Curiosamente llegó a la que fue mi casa por muchos años, la cruz roja. Ahora le tocó a mi papá que lo acogieran, y yo sabía que se quedaba en las mejores manos. Es ahí cuando te das cuenta de todo lo que sembraste en tus colegas. Todos se portaron de lujo conmigo”.

Y es que no todos saben que fue ahí, en la benemérita institución donde la Dra. Briseño fue paramédico voluntaria años atrás. De hecho, ella ejerció esta vocación de servicio desde los 16 años, siendo voluntaria también en rescate Tijuana y en bomberos, así como salvavidas en mar abierto.

“Mi papá tenía 90% de daño pulmonar cuando yo vi la tomografía. Médicamente dije: ¡esto es imposible! Cabizbaja, pero con la espada desenvainada, dije: mi papá ocupa un milagro…. Y yo les decía a mis hermanos: lo único que quiero es que mi papá no sufra, y sólo había que confiar y soltar. Él dice que mi hija fue el milagro que lo mantuvo vivo. Estuvo a punto de que lo intubaran, pero soportó”, recuerda.

 

Alcanzando su deseo más añorado

Pero no todo fue dolor y angustia, hubo sentimientos encontrados. Luego de 6 años de novios y poco más de 5 de casados, la Dra. Briseño y su esposo Jesús Vega, finalmente lograron  su tan anhelado sueño de ser padres.

La pandemia les trajo grandes pruebas, pues también su suegro contrajo el virus y fue intubado, pero ésta difícil etapa también les permitió tener a su amada hija, Amaité.

Nada fue como lo planearon, no fue un embarazo convencional, no pudieron compartir su dicha como hubieran querido, pero cuando les digo que la mirada de la Dra. Briseño se transforma en amor puro cuando habla de su hija, no exagero.

 

Ayudando a los demás a lograr su mejor versión

Todo este tiempo, la Dra. Ixchel siguió trabajando. Había que hacerlo. La necesidad económica por salud lo ameritaba, pero nos confiesa que: “mi hija me motivó y aumentó mi pasión por hacer lo que amo”.

En su consultorio donde ahora tiene la más sofisticada aparatología y lo más nuevo en tecnología, trabaja con absoluta pasión, dedicación y corazón.

Y es que más allá de mejorar la piel de sus pacientes de cuerpo y cara: de mujeres, hombres y adolescentes; más allá de mejorar su imagen erradicando el acné, rejuveneciendo una vagina, eliminando vello, celulitis o la grasita acumulada entre decenas de otros tratamientos, su gran satisfacción es cambiar la vida de estas personas logrando en ellos autoestima, amor propio, y su mejor versión.

 

Superando sus propias expectativas

Empezó en un pequeño local, con una sola máquina que aún debía pagar, y hoy ofrece una amplia gama de procedimientos y tratamientos de primer nivel.

“No cabe duda que superaste tus propias expectativas”, le expreso.

“Tienes que creer en lo que haces, y si lo haces con pasión y eres dedicado, lo puedes lograr. Para el éxito debes ser dedicado. Nada llega de la noche a la mañana. Hasta los domingos contesto mi teléfono. Tienes que seguir trabajando y seguir superándote. Esto ha sido producto del esfuerzo y dedicación, y con el ingrediente especial que es la pasión”, responde.

Ixchel Briseño Navarro es una mujer muy preparada. Es médico con especialidad en medicina familiar y tiene la maestría de medicina estética, regenerativa y antienvejecimiento, entre muchos otros estudios.

Es una mujer honesta con sus pacientes, pues les ofrece siempre expectativas reales. Es perseverante y dedicada. Y si volvemos al principio de este artículo en que recordábamos sus palabras en aquel noviembre, de: buscar la oportunidad de crecimiento en medio de la crisis, podemos concluir que ella lo ha logrado, y que hoy brilla más intenso que nunca.

Definitivamente ella predica con el ejemplo, y hoy por hoy vive: Su mejor versión.

 

Estoy altamente comprometida con lo que hago y soy 100% pasional”

 

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