De la mano de la creatividad Gricelda Foglio Amaya

De la mano de la creatividad Gricelda Foglio Amaya

 

“Yo les puedo colgar un pájaro, porque literal yo me he colgado pájaros, pero si ellas no se animan, no lucen… el chiste es que entre las dos veamos qué tanto le debo bajar a mi creatividad porque yo soy de las que dicen: más es más”

 

 Por Mónica Márquez

 

Poseer un talento natural no es una cuestión que se nos dé a todos, aunque sí a la guapísima Gricelda Foglio Amaya, una joven madre que destaca en el ámbito social y de modas de esta ciudad que la ha visto crecer para lo que ella dice que nació y lo trae en la sangre: el diseño de modas.

A dos años de haber iniciado en el mundo de la moda, la marca Amaya ya es reconocida entre la sociedad tijuanense y nacional, que no duda en apostar por lucir con garbo un diseño de Gricelda en alguna gala o evento.

Pero ¿quién es Gricelda Foglio? Es oriunda de San Diego Ca., es hija del reconocido abogado y empresario Óscar Foglio Gómez y Gricelda Amaya, está felizmente casada con Carlos Eduardo Trujillo, con quien tuvo tres hijos: Carlos Andrés de 9 años, Elena de 8 y Sebastián de 4.

Gricelda realizó sus estudios en Diseño de Modas en Fashion Institute of Desing and Merchandise en San Diego (FIDM) y los Angeles, aunque tiempo atrás se dedicó por tres años al diseño de interiores, pero aclaró que nunca estudió nada al respecto, su talento en esta área es innato.

 “Yo no estudié diseño de interiores, yo les decía que no tenía ningún estudio, solo mi buen gusto. Mi casa fue mi portafolio… después me puse a hacer eventos dos años, pero hace dos años que definitivamente que decidí a realizar lo mío: diseño de modas”.

 

De decoradora de interiores a diseñadora de modas

Sin duda alguna, su pasión es el diseño de vestidos de noche y sacos, “a mí me gusta que las mujeres que yo visto sobresalgan y hasta la fecha es lo que me ha pasado cuando ven alguno de mis diseños, siempre tienen algo que sobresalen… busco que se vea que tienen el sello Amaya, pero que al mismo tiempo las clientas se sientan a gusto.

“Yo les puedo colgar un pájaro, porque literal yo me he colgado pájaros, pero si ellas no se animan, no lucen… el chiste es que entre las dos veamos qué tanto le debo bajar a mi creatividad porque yo soy de las que dicen: más es más”, comentó.

Cabe destacar que cuando estaba chiquita, su mamá la llevaba a la casa de su abuela María Elvia Amaya, quien le confeccionaba los vestidos no solo a ella sino también al resto de la familia, recordó, “ella cocía y hacía unos bordados espectaculares y nunca estudió nada de eso, lo traía en la sangre, yo creo que de ahí lo traigo yo mi gusto por la moda”, relató orgullosa.

Amante de los holanes, encajes, plumas y otros detalles nada discretos, Gricelda comentó que, para realizar una creación o diseño, ella analiza la altura, personalidad, edad y complexión de la persona, pues en ocasiones le piden diseños que no hacen armonía con el cuerpo de su clienta y su tarea es sugerirles algo más adecuado.

 

Su inspiración

Los vestidos confeccionados por Gricelda tienen un toque muy particular, nada discreto ni sencillo, al contrario, plumas, olanes, el encaje, pero en qué se inspira cuando las crea: “todo me inspira… … realmente cuando voy a las telas y veo una que me gusta es cuando se me vienen las ideas”.

Su proceso creativo inicia a partir de que ve la tela, la siente e imagina lo que puede hacer con ella, lo plasma en un boceto y, finalmente, confecciona la prenda.

 

Una profesión de retos

Resulta muy común y satisfactorio que, gracias a un buen trabajo, las recomendaciones de boca en boca sean la mejor publicidad para un negocio o persona, aunque en el caso de Gricelda esta situación se ha llegado a convertir en todo un reto, ya que ha tenido que aprender a decir “no puedo confeccionártelo porque no es parte de mi línea de trabajo o sello”, porque la clienta desea algo opuesto a lo que ella tiene definido en su estilo.

“Complacer a mis clientas siempre es mi objetivo, aunque muchas veces nuestras ideas no coinciden. Convencerlas que confíen en mí y en mi diseño a veces se convierte en un reto. Me gusta platicar con mis clientas, escucho sus ideas y sus gustos, y los tomo en cuenta en su diseño, pero le meto mi toque. Finalmente, lo que busco es que se vayan contentas con su prenda”, comentó.

Otro reto es tratar de no ser repetitiva en los diseños, expuso, siempre trata de incorporar algo diferente a cada vestido o prenda que diseña.

Combinación de roles

Ser mamá, profesionista, esposa y empresaria no es una tarea nada fácil para Gricelda, quien considera que se requiere de mucha organización para poder abarcar las diferentes funciones que ejerce durante el día, por ello en las mañanas mientras sus hijos están en la escuela se dedica a sus diseños.

“Yo soy una persona que siempre debo estar haciendo algo, lo que sea, pero debo mantenerme ocupada; aparte, tengo mis propios horarios, no tengo que estar en el taller a ciertas horas, trabajo desde mi casa con la posibilidad de mis tiempos”, expresó.

Como parte de sus proyectos a mediano plazo, la diseñadora de modas expuso que le gustaría abrir una tienda de ropa con sus creaciones, además de lanzar su primera colección Amaya en futuras fechas.

 

En breve…

  • Libro favorito: Becoming de Michelle Obama
  • Artículo indispensable: el celular
  • Mayor fortaleza: su persistencia
  • Mayor debilidad: ser impaciente
  • Frase favorita: Los fracasos son los que más te enseñan.

 

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