Soy padre de mi padre

Soy padre de mi padre

¿Cómo encontrar el equilibrio? 


Por Gabriel Bello

La tercera edad  no es una enfermedad, es una etapa del desarrollo por la cual pasamos (o vamos a pasar) todos, y aunque es muy probable que haya enfermedades importantes pues es propio de la edad, las hay en todas las etapas de la vida. Entonces ¿por qué se le empuja al padre a ser totalmente dependiente de sus hijos adultos? ¿por qué se le hace creer que ahora es ignorante y falto de experiencia? ¿por qué se le trata como enfermo por el sólo hecho de estar viejo?
Sobreprotección, sobre-preocupación, sobre-atención y alta exposición, generan una dinámica abrumadora para cualquier mortal, máxime si ya rebasa los 70 años; le afecta emocionalmente haciéndole traumática su vejez, llevándole con este trato a considerarse a sí mismo, inútil y “bueno para nada”.
En el afán de que la pase bien “el viejo”, que no esté solo, tenga con quien platicar, tenga resueltas sus necesidades, etc., muchos deciden convertirse en padre de su padre, gobernándolo totalmente, por lo que antes de tomar esta decisión, sugiero echar un vistazo a lo siguiente para conocer más sobre los cambios que está sufriendo nuestro padre:
Cambios psicológicos en un adulto mayor de 70 años:

Es más introvertido. No expresa sus emociones ni sentimientos; se los guarda. Cree que no es comprendido, que se queja por quejarse, que sus lamentaciones no deberían ser, etc.; por eso no comparte.
Es más solitario, y no porque nadie lo quiera de compañía, sino porque así lo prefiere. Se siente bien y disfruta su soledad. Los adultos mayores ya no toleran por mucho tiempo a los niños.
Es más rutinario, esto le genera seguridad y confianza. Su rutina le da tranquilidad, por eso rechaza los cambios bruscos en su entorno.
Es muy terco. Su testarudez está basada en el cúmulo de experiencias ya vividas. Aprendió a hacer las cosas a su manera y le funcionaron, por eso se resiste a realizarlo de diferente manera.
Es desconfiado y temeroso, porque sabe que ya rebasó tres cuartas partes de la vida y debe cuidarse, por eso se convierte en fuente de recomendaciones para los que le rodean.
Tiene baja estima,  porque sus capacidades físicas y mentales están deteriorándose día con día, además de estar rodeado de familiares que lo hacen sentir inútil; creen que el abuelo ya no puede servirse un vaso de agua, que ya no puede usar los cubiertos, o tomar por si solo su medicamento, pero ¡claro que puede! sólo que lo hará más despacio y quizá con un poco de torpeza.
Muy probablemente padece una enfermedad propia de la edad, la cual debe ser atendida por el médico geriatra.
Clave, encontrar el equilibrio

Así que se tiene que actuar en un justo balance, entre no hacerlo sentir inútil con el trato excesivo, y apoyarle en sus necesidades de salud, económicas o de funcionalidad.

 

Si tu padre es funcional física y mentalmente, aquí están algunas recomendaciones prácticas que le harán la vida más agradable:

  • Tu padre debe salir.- El encierro no es recomendable cuando la autoestima es baja, se padece de depresión, o se está toda la semana en casa; invítalo a comer, invítalo al parque, al cine, a tomar una nieve, etc., no le lleves comida ya preparada para que la coma en su casa si es que puede salir.
  • Dos horas abruman.- Después de un par de horas de visita, el adulto mayor de 70 años ya no se está divirtiendo, sobre todo si le llevas a los nietos “hiperactivos”, o al adolescente frustrado de visitar al abuelo cada fin de semana. Pregunta si desea que lo visites, él también tiene una agenda que atender.
  • No siempre quiere ser invitado.- Antes de forzarlo a venir a todas las reuniones o paseos familiares, es importante que le preguntes si desea participar. Estar solo no es una desgracia, créanme, la soledad se disfruta.
  • Tu padre debe socializar.- Un club de adultos mayores es recomendable para él; baile, yoga, juegos de mesa, platicar con otros adultos, etc. La interacción motiva, entusiasma, ilusiona, y mejora la autoestima.
  • Aún puede aprender.- Desarrollar destrezas en esta etapa de la  vida es factible. Puede actualizarse en lo que se desempeñó  a lo largo de su vida, o aprender algo nuevo, ya sea para sustento o para pasatiempo; desde oficios tradicionales como plomería, carpintería, etc., hasta no muy comunes como cestería, mimbrería, marroquinería, etc. La productividad genera sentido de utilidad, algo que desaparece a esta edad.
  • No modifiques su espacio.- Es de esperarse que ya no tenga creatividad para acomodar sus muebles y demás cosas en su casa, pero así las quiere tener. Un adulto mayor acomoda las cosas no por estética sino por funcionalidad.
  • El dinero no te da el poder.- Si apoyas parcial o totalmente de manera económica a tu padre, no te sientas con el poder de hacer con él lo que tú crees que es lo mejor; salvo que estuviese padeciendo alguna enfermedad mental, sólo él sabe que es lo mejor para él.

Psicólogo clínico, (664) 609-0095

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