De las calles de Tijuana a la guerra en Ucrania, ha hecho del periodismo una forma de vida. Tras 23 años de trayectoria, hoy dirige Siempre en la Noticia con el respaldo de su familia y un equipo que comparte su pasión.
POR ANA PATRICIA VALAY
Tijuana, ciudad de migrantes, contrastes e historias diversas, necesita voces capaces de narrarla con sensibilidad. José Ibarra nació en esta frontera y también para contarla.
“Yo siempre soñé en hacer televisión y, en particular, en el área de noticias”, recuerda. Quería ser reportero y estar donde sucedían las historias.
Joe, como le llaman de cariño, es orgullosamente hijo de maestros. Cuando habla de ellos, se le quiebra la voz. Creció comentando las noticias con sus padres en la sobremesa y aprendió los valores que guían su profesión. “Ese fue mi entorno familiar y hasta la fecha lo sigue siendo”.
Elegir Comunicación fue natural. Sus referentes incluían al periodista Miguel Ángel Torres, su tío; y a Myriam Ruiz, prima de su madre, y su esposo, Héctor Javier González, quienes trabajaban en los medios.
A ellos les expresó su deseo de trabajar en los medios. En el tercer semestre les dijo: “Cuando se les ofrezca algo, yo estoy ahí apuntado”. El 1 de septiembre de 2003 comenzó en Síntesis.
APRENDER DESDE ABAJO
Al principio quiso hacerlo todo. “Entonces no me salía nada bien”, reconoce. Aprendió producción, cámara, audio, edición, dirección y piso; después comenzó a reportear y conducir.
Hoy puede conducir, editar o apoyar a un compañero, pero su pasión está en la calle: “Esa es mi esencia, es con lo que yo estoy feliz”.
TIJUANA LO PREPARÓ
La calle lo llevó de la violencia en Tijuana y las caravanas migrantes a la guerra en Ucrania, en 2022. Antes de partir consultó a su esposa y sus padres, quienes, aun con miedo, lo apoyaron.
En Ucrania encontró escenas que le recordaron su ciudad: familias obligadas a dejarlo todo, albergues llenos y perímetros de seguridad. “Ahí me di cuenta que Tijuana te prepara para cualquier tipo de cobertura”.
Para narrar esas historias construyó un caparazón sin perder la sensibilidad. “Yo, por ejemplo, soy alguien muy sentimental”, confiesa. Puede mantener la seriedad ante el dolor y después llorar con una película.
LA APUESTA POR LO PROPIO
Tras 14 años en Síntesis y dos en Frontera, decidió independizarse en plena pandemia, mientras construía su casa. Yessica Figueroa, su esposa y madre de sus dos hijos, temía que no fuera el momento. “Un día llegué y le dije: ‘Ya renuncié’”. Tenía que funcionar.
La monetización dio el primer impulso. Su esposa, también comunicóloga, terminó por ver el potencial, propuso convertir en oficina uno de los departamentos que planeaban rentar y asumió la administración. Lo que comenzó con él produciendo sus propias notas, se convirtió en Siempre en la Noticia, hoy su mayor sueño profesional.
Siempre en la Noticia cuenta con un portal y presencia en siete redes sociales. Junto con su esposa, el equipo base está integrado por Liliana Ibarra, Saíd Rodríguez, Román Arce, Ashley García y Karen Bucio. Se suma el reconocido comentarista Tony Álvarez en Siempre en los Deportes, además de las alianzas con Carbon Agency y Border Zoom, de Omar Martínez.
Su trabajo se guía por tres claves: buscar un ángulo diferente sin perder objetividad, pensar a mediano y largo plazo y obtener resultados. Esto implica conocer a su público, analizar qué funciona y encontrar una mejor manera de comunicar. También significa no cruzar la línea de los valores aprendidos en casa ni sacrificar la credibilidad por la inmediatez: “No vamos a sacrificar por una nota el proyecto. Vámonos con lo que tenemos seguro”.
Después de 23 años, Joe tiene una definición profundamente humana del éxito: “Mientras yo pueda seguir haciendo periodismo, estoy teniendo éxito en mi profesión”. Hoy, su sueño también abraza a otros: que Siempre en la Noticia crezca y permita que más personas vivan del oficio que aman. Porque contar una ciudad también es servirla y ayudar a su sociedad a tomar mejores decisiones.
EN BREVE
Periodistas que admira: Carmen Aristegui y Jorge Ramos.
Una cobertura que lo marcó: La guerra en Ucrania.
Su mayor orgullo fuera del periodismo: Su familia.
Un lugar de Tijuana que siente suyo: El Centro Cultural Tijuana.
Un sueño pendiente: Seguir viendo crecer a Siempre en la Noticia y a quienes lo integran.