Una conversación que durante mucho tiempo permaneció en silencio llegará a los escenarios de Tijuana a principios de septiembre con Los Monólogos de Ellos, una puesta en escena escrita y producida por Adriana Millanés que invita a repensar la masculinidad desde la empatía, el diálogo y las emociones.
Por Ana Patricia Valay
Hay frases que marcan para toda la vida.
“No llores.” “Aguántate.” “Sé hombre.” “No seas tan sensible.” “No seas débil.”
Con ellas crecieron miles de niños. Algunos aprendieron a ser valientes; otros, sin darse cuenta, aprendieron a ocultar lo que sentían, hasta convertir el silencio en una forma de sobrevivir al mundo, callando heridas que, con el tiempo, terminan reflejándose en la manera de amar, de relacionarse y de enfrentar la vida.
Esa misma reflexión llevó a Adriana Millanés a escribir y producir Los Monólogos de Ellos. Como ella misma lo expresa:
“Escuchar a las mujeres me enseñó algo muy importante: para construir relaciones más sanas, también necesitamos escuchar a los hombres. No para justificar sus errores, sino para comprender sus historias y ayudar a construir una masculinidad más positiva.”
Una conversación pendiente
Desde Fundación Manos Entrelazadas, Adriana ha acompañado durante años a mujeres que han vivido experiencias de dolor, resiliencia y reconstrucción. Ahí comprendió que la prevención también implica trabajar con los hombres.
“La prevención también implica trabajar con los hombres. Escucharlos. Orientarlos. Invitarlos a romper patrones. Eso también es prevención.”
De esa convicción nació una obra dirigida por Annya Katherina Silva, que hoy abre una conversación profundamente humana sobre la masculinidad y las emociones.
Romper el silencio
Con las actuaciones de José Galicot Bejar, Juan Jesús Márquez, Ariosto Manrique, Jousin Palafox, Manuel Martínez Márquez, Juan Worley y Julián Lozano, la puesta en escena recuerda que no existe un solo tipo de hombre.
“La fortaleza no está en callar. La fortaleza está en tener el valor de hablar.”
— Adriana Millanés
“Tenemos distintas edades, profesiones, experiencias e ideologías. Y justamente eso demuestra que todos tenemos algo en común: también tenemos historia.”
Más que ofrecer respuestas, la obra busca abrir conversaciones: que un padre hable con su hijo, que una pareja aprenda a escucharse mejor y que un joven descubra que pedir ayuda no lo hace menos hombre.
Quizá esa sea la deuda histórica a la que Adriana se refiere: reconocer que durante generaciones también enseñamos a muchos hombres a callar. La masculinidad positiva no significa dejar de ser hombre; significa ser capaz de amar, respetar, cuidar, pedir perdón, expresar emociones y hacerse responsable de los propios actos.
Porque hombres emocionalmente saludables también construyen relaciones más sanas.
José Galicot,Fundador y presidente del Consejo Directivo de Tijuana Innovadora A.C.
“El poder desnudarse uno como hombre y explicar uno como es sin máscaras.”
Dr. J. Jesús Márquez M., Médico cirujano
“El mundo estaría mejor con hombres menos machos y machos más hombres.”
Juan Worley, Director Creativo y CEO de Juan Worley
“El mundo está lleno de hombres, pero le faltan humanos que se atrevan a sentir.”
Julián Lozano Cabrero, Licenciado en Derecho, analista geopolítico y comunicador
“El hombre no llora… se desangra por dentro y sigue sonriendo.”
Ariosto Manrique Moreno, Director de Testa Marketing, investigación de mercados
“La primera decisión que debes tomar cada mañana es: o gastas tu día o inviertes tu día.”
Jousin Palafox
Licenciado en Derecho y comunicador“El valor de la vida no está en el tiempo que dura, sino en la intensidad con la que se vive.”
Manuel Martínez Márquez
Estudiante, 19 años“La única persona a la que deberías intentar superar es a la persona que eras ayer.”