El amor por Baja California ha marcado el rumbo de su vida. En esta charla, la mujer al frente del Fideicomiso Público para la Promoción Turística de Baja California habla de su decisión de quedarse en Tijuana, de los desafíos que la hicieron más fuerte, y de la pasión con la que hoy trabaja para compartir la esencia de la tierra que la vio nacer.
Por Ana Patricia Valay
«La vida me ha ido llevando a esto», dice Vivian Salazar. Aunque estudió Negocios Internacionales y sus primeros pasos profesionales estuvieron ligados al desarrollo económico, poco a poco encontró una pasión por construir proyectos que generaran valor para Baja California.
Uno de ellos fue el Centro Metropolitano de Convenciones.
«Me tocó hacer benchmark de centros de convenciones, conocer cómo estaban construidos y administrados para desarrollar este proyecto. Después vino el proceso de donación de la tierra, las pláticas con los ejidatarios… Ha sido un ciclo muy redondo, muy chistoso, que hoy esté aquí, en turismo, y en este edificio.»
Pero aunque la vida la llevaría justo a este lugar, Vivian no habla de lo construido, sino de lo que aún falta por hacer.
«Todavía nos queda mucho trabajo. Nos falta desarrollar el plan maestro, seguir posicionándonos en la industria de congresos y convenciones y profesionalizar toda la cadena de valor.»
Después llegarían otros proyectos, incluso una invitación para continuar su desarrollo profesional en Ciudad de México.
«Mi papá me decía: ‘¿Cómo no te vas a ir? Es una gran oportunidad'», recuerda.
Pero ella ya había tomado una decisión.
«Sentía que iban a pasar cosas muy padres aquí. Yo quería ser parte del cambio en mi ciudad.»
Welcome to Baja California
Esa decisión terminó marcando el rumbo de su carrera. Hoy forma parte de la estrategia: Welcome to Baja California que ha colocado al estado como un destino con identidad propia.
«Yo lo que noté es que la gente abrazó la marca. Ya no era del Fideicomiso, ya no era del Gobierno del Estado; era de los bajacalifornianos. Se generó un sentido de identidad muy padre.»
«Para mí, uno de los momentos más emocionantes fue cuando mi mamá me mandó una foto de una playera pirata con el logo de Welcome to Baja California*. Le dije: ‘¡Ya trascendió!’. Más identidad imposible.»*
La estrategia siguió evolucionando de la mano de la internacionalmente reconocida cantante tijuanense Julieta Venegas.
«No había mejor momento. Julieta estaba por lanzar Norteña*, un disco que representaba su regreso a sus raíces, y vimos una gran oportunidad para conectar esa esencia con Baja California.»*
Y la historia continúa.
«Ahora estamos trabajando con Javier Plascencia. Queremos que nos comparta su Baja California, esos lugares que él conoce, disfruta y recomienda. La idea es que otras personas también puedan compartir su Baja»
El equilibrio
Hasta ese momento, Vivian había hablado del profundo amor que siente por Baja California y de los proyectos que han marcado su carrera. Pero al preguntarle por los desafíos que ha enfrentado como mujer, la conversación toma otro rumbo.
«Yo siempre me vi casada muy chica, chiquitita, de esa oleada que se casaron de chiquitas. Yo me veía con cuatro hijos.»
Sin embargo, la vida tenía otros planes.
«Ya hace muchos años perdí al que probablemente hubiera sido mi esposo. Yo me hubiera casado con él a mis 21 años. Terminamos la relación y, al poco tiempo, falleció.»
«Entonces dije: ‘Yo ya no quiero sufrir de esta manera’. Uno construye como una coraza o una fortaleza. Me refugié mucho en el trabajo. Fue cuando empezó todo este proceso de crecimiento.»
Con el tiempo comprendió que necesitaba recuperar el equilibrio.
«Hace algunos años me di cuenta y dije: ‘A ver, esto no es un balance’. Incluso me descompensé en temas de salud.»
Años después llegó Alejandro.
«La pandemia me cambió muchísimo. Me hizo soltar muchas cosas, valorar lo prioritario, lo importante, mi familia. Fue un proceso que me ayudó a terminar de sanar eso que yo tenía ahí. Él me empuja a ser mejor. Para mí es un súper compañero de vida.»
«A veces pierdo un poquito la brújula y él me regresa al centro. Me regresa a esa zona de paz.»
Siempre aprendiendo
Más allá de los proyectos, Vivian se describe como una mujer apasionada por viajar, descubrir nuevos lugares y aprender constantemente. «A mí el turismo me atrapó, me enamoró. Me emociona mucho. Todos los días es una aventura distinta.»
Hoy, después de los retos personales y profesionales que ha enfrentado, sigue convencida de que tomó la decisión correcta cuando decidió quedarse en Tijuana. Porque al final ha logrado exactamente lo que soñaba: ser parte del cambio en su ciudad.
EN BREVE
Una palabra que define esta etapa de tu vida.
Crecimiento.
Un lugar de Baja California al que siempre regresarías.
San Quintín.
¿Qué significa para ti inspirar a otras mujeres?
Orgullo. Hoy siento que cada vez hay más sororidad y más mentorías. Me hace feliz ser parte de esta nueva generación.