REDACCIÓN SALUD ACTUAL

 

Dormir bien es uno de los pilares más importantes de la salud y, al mismo tiempo, uno de los más ignorados. Vivimos acostumbradas al cansancio, normalizando noches cortas, despertares constantes y jornadas que comienzan sin energía. Sin embargo, el cuerpo no se recupera con fuerza de voluntad, sino con descanso real.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, la falta de sueño está relacionada con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, metabólicas, alteraciones hormonales y problemas de salud mental. Dormir no es solo “apagar el cuerpo”, es un proceso activo donde se regulan funciones vitales como la memoria, el sistema inmune y la regeneración celular.

Cuando el descanso falla, todo lo demás se desajusta. El estado de ánimo cambia, la concentración disminuye, la piel pierde luminosidad y el cuerpo comienza a enviar señales que muchas veces ignoramos. Por eso, cuidar el sueño no es un lujo ni una recompensa: es una necesidad básica para sostener la salud física y emocional.

  1. El sueño regula todo tu cuerpo

    Dormir menos de siete horas de forma constante afecta la concentración, la memoria y el sistema inmune. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades señalan que uno de cada tres adultos duerme menos de lo recomendado.

Consejos prácticos:
– Mantén horarios regulares para dormir y despertar.
– Evita pantallas antes de acostarte.
– Cena ligero y respeta tu descanso.

  1. El cuerpo necesita pausas reales

    Vivir cansada no es normal. El estrés sostenido eleva el cortisol, hormona relacionada con inflamación, aumento de peso y fatiga crónica. Estudios del Instituto Nacional de Salud indican que las pausas activas reducen el impacto físico del estrés.

Aplica esto en tu día:
– Haz pausas breves cada dos horas.
– Respira profundo y estira el cuerpo.
– Desconectarte también es productividad.

  1. La piel refleja cómo duermes y vives

    La piel es el órgano más grande del cuerpo y uno de los primeros en mostrar desajustes internos. Dormir mal se asocia con deshidratación, pérdida de luminosidad y envejecimiento prematuro, de acuerdo con la Academia Americana de Dermatología.

Cuídala mejor:
– Prioriza el sueño reparador.
– Hidrátate durante el día.
– Usa rutinas simples y constantes.

La Organización Mundial de la Salud, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades y Academia Americana de Dermatología coinciden en que el descanso adecuado es un pilar preventivo de la salud integral.

Espera un momento…

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