A dos años de su apertura, este restaurante celebra una cocina donde los sabores de hogar, la hospitalidad y la pasión por la gastronomía se convierten en una experiencia para recordar.

POR ANA PATRICIA VALAY
Hay lugares que se recuerdan no sólo por su propuesta culinaria, sino por las emociones que despiertan. A dos años de abrir sus puertas, Maximiliano Bistró se ha consolidado como una propuesta gastronómica donde la cocina mexicana encuentra una expresión contemporánea sin perder la esencia de esos sabores que evocan hogar.
La cocina como punto de encuentro
Detrás de este proyecto está el chef Ernesto Zamora, quien descubrió desde niño que la cocina tenía el poder de reunir a las personas. Creció entre las recetas de su madre, su abuela y sus tías, convencido de que alrededor de una mesa también se construyen los recuerdos más valiosos. «La comida siempre unificó a mi familia», recuerda. Esa filosofía es hoy el corazón de Maximiliano Bistró.
Inspirado en los sabores de las fondas y de la cocina tradicional mexicana, el menú rescata recetas que forman parte de la memoria colectiva y las presenta con una mirada contemporánea. Entre los imperdibles, Ernesto recomienda la machaca sinaloense, un homenaje a sus raíces familiares, y las flautas de marlin, acompañadas por una reducción de tomate inspirada en las recetas de su infancia. «Son platillos que representan mucho lo que somos en Maximiliano», comparte.

Una experiencia para los sentidos
En Maximiliano Bistró, la experiencia comienza desde que el comensal cruza la puerta. «El ambiente, el olor y la música» forman parte de una propuesta pensada para disfrutarse con todos los sentidos, explica Ernesto. La cocina abierta permite observar el trabajo del equipo, mientras cada detalle, desde la selección de la vajilla y las copas hasta el emplatado, tiene un propósito. «Cada plato es un cuadro», afirma el chef, convencido de que debe existir una coherencia entre lo que el comensal ve, prueba y recuerda. La experiencia se complementa con una cuidada selección de vinos de Baja California, mixología y café de especialidad.

Dos años después de recibir a sus primeros comensales, Maximiliano Bistró celebra mucho más que un aniversario. Celebra una filosofía que sigue vigente: cocinar para reunir, emocionar y crear recuerdos. No es casualidad que Ernesto conserve presente una frase que marcó su vida: «Tus comensales se van a convertir en tu familia». Quizá esa sea la esencia de este restaurante y la razón por la que siempre invita a volver.
EN BREVE
Recomendaciones del chef: Machaca sinaloense y flautas de marlin.
Maridaje favorito: Vino blanco Herencia, de C.F. Rubio.
Dirección: Gobernador Ibarra 9721, Col. América, 22044, Tijuana, B.C.
Instagram: @maximilianobistromx

Espera un momento…

0