POR DANIEL ACOSTA

 

Hay decisiones que comienzan con un gesto sencillo y terminan convirtiéndose en una forma de acompañar, dar esperanza y transformar una vida.

A través de Apadrina, de Fundación Castro-Limón, mujeres de nuestra comunidad han decidido sumarse al tratamiento de niñas, niños y adolescentes con cáncer. Ser madrina representa mucho más que realizar una aportación: significa acompañar el camino de un paciente y formar parte de una red que hace posible que continúe recibiendo atención integral y gratuita.

En esta edición, Mujer Actual reconoce a cuatro mujeres que decidieron decir: yo también quiero ayudar. Pero la historia no termina con ellas: cada una tiene ahora la misión de invitar a otras personas a continuar haciendo crecer esta red.

Laura Ángeles y Jacqueline

 

Para Laura Ángeles, dedicada al deporte y al voluntariado, convertirse en madrina de Jacqueline, de 8 años, diagnosticada con rabdomiosarcoma, ha sido una experiencia profundamente personal.

“En el ámbito humano me resulta muy satisfactorio contribuir en la recuperación de un niño”, comparte.

Para Laura, apoyar a los demás representa una de las expresiones más elevadas de solidaridad: una oportunidad de transformar la conciencia y, sobre todo, de transmitir amor.

Sra. Luz Mier y Danna

Luz María Mier Santillán, asistente médica jubilada, encontró su motivación al conocer la realidad de los niños con cáncer y pensar en la esperanza de verlos algún día concluir su tratamiento.

Hoy es madrina de Danna, de 6 años, diagnosticada con leucemia linfoblástica aguda. “Es una satisfacción muy grande poder ayudar a un niño con cáncer”, asegura.

Y para que esa esperanza siga multiplicándose, la Sra. Luz Mier lanza la invitación a Mary Niebla, Petra Bernal y Laura Gómez para convertirse en nuevas madrinas y formar parte de esta historia.

Susy Q y Ashley

Para Susana Elena Hernández Terán, “Susy Q”, locutora de radio y sobreviviente de cáncer, conocer la labor de Fundación Castro-Limón provocó una respuesta inmediata: “¡Me sumo!”

Su ahijada es Ashley, de 8 años, diagnosticada con rabdomiosarcoma.

“Es un privilegio aportar un granito para su tratamiento y saber que entre todos podemos ayudarla a recuperar su salud y verla convertirse en una mujer extraordinaria”.

Su mensaje para quien considera sumarse es directo: “No lo pienses. Súmate. Te necesitamos y te aseguro que tendrás una de las mejores recompensas de tu vida en el corazón”.

Susy Q también pasa la estafeta y nomina a Kenia Ruiz, Mijaíl Quintero, Edgar Fonseca, Gilberto Reazola e Iván Carrasco para conocer Apadrina y aceptar el reto de convertirse en padrinos y madrinas.

Liliana Ferrer Mac-Gregor y Lian

 

La historia de Liliana Ferrer Mac-Gregor, licenciada en asesoría psicopedagógica y agente de viajes, comenzó años atrás como voluntaria de Fundación Castro-Limón.

“Me fui enamorando de la labor, de los pacientes y de todo lo que hacen por los pequeños. Después decidí apoyar de una manera adicional que estuviera dentro de mis posibilidades”.

Hoy es madrina de Lian, de 10 años, diagnosticada con osteosarcoma.

“Si la vida te da la oportunidad de compartir un poquito, hazlo. Es muy bonito poder ser esperanza para esos pequeños que luchan día con día. La sonrisa de cada uno es una recompensa que no tiene explicación”.

Y su invitación ya tiene destinatarios: Analy Salazar, Rosa Román y Francisco Valdez son sus nominados para sumarse a esta red.

La cadena continúa

Así, estas cuatro historias comienzan a escribir las siguientes.

Porque Apadrina también puede crecer de persona en persona: una madrina inspira a otra, alguien acepta la invitación y una nueva historia comienza.

Hoy algunos nombres aparecen aquí como una nominación. Quizá en una próxima edición sean ellos quienes aparezcan junto a sus ahijados, compartiendo por qué decidieron decir:

 

 

“Yo también me sumo”.

Y la invitación no termina con ellos.

Tú también puedes convertirte en madrina o padrino de Fundación Castro-Limón.

Conoce el programa y súmate en:

fundacioncastrolimon.org/apadrina

Para más información:

WhatsApp: 664 117 15 77

 

Porque cuando una persona decide ayudar, la esperanza crece. Y cuando invita a alguien más a hacerlo, la red se multiplica.

*El autor es Gerente de Producción de Fondos de FCL