LIDERAR SIN PERDERSE

Liderar una cámara industrial en tiempos de incertidumbre exige estrategia. Para Alonso Ibarra, hacerlo sin perder el equilibrio personal también demuestra carácter. Desde esa premisa, asume la presidencia de CANACINTRA Tijuana en un momento clave para una región profundamente binacional

 

POR ANA PATRICIA VALAY

 

En un contexto marcado por la incertidumbre económica, la revisión del T-MEC y los desafíos de la región, Alonso Ibarra Arellano asume la presidencia de CANACINTRA Tijuana, organismo que agrupa a cerca de 400 empresas. Lo hace con una premisa poco común: el equilibrio personal como punto de partida para liderar.

Antes que el cargo, hay una definición que lo define.
“Si me preguntas quién soy, me veo como esposo y padre de familia de tres hijos. Mi meta todos los días es llegar a mi casa, estar tranquilo, convivir con ellos, verlos crecer y educarlos para que sean personas que aporten a la comunidad”.

 

EL EQUILIBRIO COMO PUNTO DE PARTIDA

En esa idea se sostiene también su forma de entender el trabajo.
“El trabajo me encanta, pero lo veo como una herramienta para lograr eso que busco con mi familia”.

Pero ese equilibrio también implica decisiones.
“Una de las decisiones más difíciles ha sido sacrificar tiempo con mi familia para dedicarlo a la cámara”.
“La palabra es equilibrio. Tengo la fortuna de tener una gran esposa; eso me permite llegar al trabajo con la mente clara, concentrado, ser productivo y eficiente”.

 

UNA HISTORIA QUE TAMBIÉN SE HEREDA

Nacido en San Diego y criado en Tijuana, creció en una familia que marcó su forma de ver la vida. Ser el hijo de en medio le dio independencia y capacidad para resolver.
“Antes a lo mejor lo notaba, pero ahora lo agradezco. Te hace más independiente, te empuja a salir adelante”.

A esa experiencia se suman los valores que hoy reconoce como eje: de su madre, la honestidad; de su padre, la disciplina y la congruencia.
“Ser íntegro en lo que piensas, dices y haces”.

 

INDUSTRIA, ORDEN Y VISIÓN COMPARTIDA

Su llegada a la presidencia no responde a un plan trazado, sino a un proceso de casi una década dentro de CANACINTRA.
“No estaba en mis planes, pero entendí que era momento de asumir el reto”.

Ese reto comienza por recuperar y posicionar a la cámara.
“Necesitamos recuperar la importancia de las cámaras… que vean que CANACINTRA es de las más fuertes del país”.

Una de sus primeras apuestas es elevar el estándar.
“Tenemos que poner el ejemplo”, afirma sobre la certificación ISO 9001, que busca implementar primero en la cámara, partiendo de una realidad: hoy no hay cámaras certificadas en el estado.

A partir de ahí, la apuesta es clara: gestionar fondos con instancias estatales y locales para que más empresas puedan certificarse, no sólo en calidad, sino también en ciberseguridad, elevando la proveeduría local.

El proyecto se sostiene en una estructura que combina experiencia y renovación. Empresarios de trayectoria —como Carlos Bustamante, Jorge Kuri, Humberto Jaramillo o Gustavo Camarena— conviven con nuevas generaciones que comienzan a asumir un rol protagónico.
“Se formó un consejo sólido, con gente de mucha experiencia y también con nuevas generaciones que vienen empujando fuerte”.

 

LOS RETOS DE UNA REGIÓN QUE EXIGE DEFINICIÓN

El contexto no da tregua. La revisión del T-MEC, la incertidumbre política y escenarios como la reforma judicial, la posible reforma electoral o los ajustes fiscales obligan a una lectura estratégica.

“La idea fue organizarnos mejor y enfocarnos”.

El acompañamiento de perfiles especializados se vuelve clave: Lorenzo Córdova en materia electoral, Ildefonso Guajardo en el análisis del T-MEC y Aristóteles Núñez en el ámbito fiscal.
“De ahí surgen tres ejes: el Consejo de Seguridad y Certeza Industrial, el de Infraestructura y Desarrollo, y el Binacional Industrial.”
“Somos una región binacional y tenemos que asumirlo como nuestra mayor fortaleza”.

En lo inmediato, su gestión busca resultados concretos: avanzar en la certificación de la cámara, gestionar fondos para que más empresas eleven sus estándares, fortalecer la proveeduría local y agilizar trámites clave para la inversión.
“Si generamos empleo, nos va bien a todos”.

A las nuevas generaciones les deja una reflexión directa.
“Ser productivo y eficiente te hace crecer de manera orgánica. Y hacer las cosas convencido de que son correctas hace que el resultado llegue”.

En un entorno que exige resultados, su apuesta es clara: ordenar, fortalecer y dar dirección a una industria que hoy no puede darse el lujo de improvisar.
Y en ese camino, hay una línea que no negocia: “liderar sin perder el equilibrio que le da sentido a todo”.

 

EN BREVE…

Una palabra que defina este momento: Plenitud.

Un valor que no negocias: El respeto.

Una decisión difícil: Sacrificar un poco de tiempo con mi familia para dedicárselo a la cámara.

Tijuana en tres palabras: Oportunidades, liderazgo, definición.

 

Espera un momento…

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