Por Kayla Zapata
En Valores y Gente nos interesa conocer a personas que transforman sus experiencias en acciones concretas para la comunidad. En esta ocasión visité Fundación Caminos sin Fronteras, en Tijuana, y conversé con su fundadora, Marisela Camacho Rodríguez, para entender cómo nació esta causa y qué la sostiene después de tantos años de trabajo.
¿Qué experiencia dio origen a la fundación?
“El momento en el que yo cursé mi primer taller de inteligencia emocional supe que tenía que llevar esta información más allá. De ahí surgió esta causa de poder dar acceso a esta información, que en muchas escuelas es muy costosa, a personas de recursos más bajos, y poder crear comunidad y hacer conciencia sobre la importancia de la inteligencia emocional”.
Actualmente la fundación acompaña principalmente a mujeres que han atravesado violencia o procesos de enfermedad, brindándoles talleres y apoyo profesional en un entorno seguro.
¿Cuáles son los valores que guían su trabajo?
“Los valores que enmarcan nuestra fundación son diversos: la inclusión, el respeto, el amor, la solidaridad, la empatía, el servicio y el liderazgo. Estos nos permiten sostener nuestro objetivo y nuestra visión en cualquier situación que se nos presente. Por ejemplo, en la pandemia estuvimos un par de años sin funciones físicas y nos sostuvimos a través de estos valores, buscando las maneras de, por medio de la tecnología, seguir enlazando y compartiendo esta información”.
Mientras lo explica, es evidente que la coherencia entre lo que enseñan y lo que practican es parte esencial del proyecto.
¿Qué historia refleja mejor el impacto que han logrado?
“Hace algún tiempo llegó una madre con su hija adolescente con diagnóstico dentro del espectro autista. La mamá quería que pudiera comunicarse con sus compañeros y vincularse con los demás. Después de cursar los talleres de inteligencia emocional, hubo un cambio muy notorio en la escuela y en su vínculo social. Terminó la secundaria con buen promedio, entró a una preparatoria muy demandada en Tijuana y hoy es una joven universitaria. En algún momento me mandó un mensaje y me dijo: ‘Entrenadora, yo quiero ser psicóloga como usted’. Ese mensaje lo guardo con mucho cariño”.
¿Qué sigue para la fundación?
“Tenemos el proyecto de Kume, un centro terapéutico de desarrollo humano en Tecate. También trabajamos con el programa PinkPower, que apoya a mujeres recuperadas de cáncer de mama, y Flor Amarilla, que acompaña a mujeres que han vivido violencia sexual. Invitamos a la sociedad a acercarse y poner sus dones y talentos al servicio de estas causas”.
Al salir de la fundación, comprendí que cuando la inteligencia emocional se comparte, puede convertirse en una verdadera herramienta de transformación social.
Contacto:
663 428 6683
instagram: @caminossinfronteras.tj