POR GABRIEL BELLO

Debes saber que el Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) es un trastorno del neurodesarrollo que afecta la capacidad de tu hijo para regular la atención, la impulsividad y la hiperactividad. Esto impacta no solo en su proceso de aprendizaje, sino también en su comportamiento y en sus emociones.

El TDAH no es un problema de disciplina ni de falta de esfuerzo, como muchos padres creen. No se trata de actitud o de no poner atención porque no quiere; es un trastorno que se origina en el desarrollo del cerebro y no es simplemente un problema de conducta.

Sin embargo, después de hacer el esfuerzo por poner atención, permanecer quieto cuando se lo piden sus maestros o intentar mejorar sus calificaciones sin lograrlo, puede aparecer una actitud de rechazo, en la que “manda a la goma” todo lo relacionado con la escuela y el aprendizaje.

Para poder comprender a tu hijo, además de conocer los síntomas propios de este trastorno, es importante saber qué emociones vive día a día. Te darás cuenta de que:

Su inestabilidad emocional explica, en gran medida, por qué generalmente anda de malas o a la defensiva.

Lo que vive emocionalmente un hijo con TDAH

  Frustración constante
No entender los conceptos en clase, recordar poco o nada para hacer la tarea —y peor aún si le preguntas: ¿ya hiciste la tarea?— lo mantiene constantemente frustrado.

  Desmotivación académica
Tener bajas calificaciones de forma recurrente, reprobar algunas materias o incluso todas, y no lograr mejorar pese a su esfuerzo, es una realidad que lo desmotiva.

  Ansiedad por cumplir expectativas
Sentirse presionado por cumplir con las expectativas de sus padres, sobre todo si prometió aplicarse en ese parcial, representa un reto que le genera ansiedad.

  Tristeza y enojo tras el esfuerzo
Darse cuenta de que el esfuerzo de “estudiar toda la noche” para pasar un examen no sirvió de nada lo pone triste y enojado.

  Pérdida de esperanza
Sentirse con pocas esperanzas de que su situación académica mejore.

  Sensación de insuficiencia
Percibirse como insuficiente por no rendir igual que los demás.

  Culpa y vergüenza
Sentir culpa por decepcionar y vergüenza cuando su novia o sus compañeros se enteran de que volvió a reprobar.

  Miedo al fracaso
Experimentar ansiedad cuando sabe que entrar a una nueva escuela depende de un solo examen: miedo a fallar, a no ser aceptado, a no cumplir con las expectativas.

  Renuncia anticipada
Tirar la toalla al darse cuenta de que no vale la pena esforzarse porque nunca ha podido con esa materia.

  Enojo dirigido hacia todos
Sentir enojo hacia sí mismo y hacia la escuela; enojo hacia los profesores o incluso hacia sus padres.

  Autoestima vulnerable
A pesar de saberse capaz e inteligente, experimentar una baja autoestima porque sus resultados no son los esperados.

Lo más preocupante es que se genera una desconexión con su rol de estudiante y, en algunos casos, decide abandonar la escuela, dando paso a un fracaso escolar que pudo haberse evitado.

¿Qué hacer?

  1. Es fundamental que escuches a tu hijo sin juzgarlo y que le demuestres que entiendes cómo se siente. Puedes decirle: “Entiendo que es difícil vivir con TDAH, pero estoy aquí para apoyarte”.
  2. Ayúdalo a enfocarse en sus fortalezas y logros, en lugar de observar únicamente sus debilidades.
  3. Celebra sus éxitos, aunque sean en una sola materia.
  4. Anímalo a seguir adelante recordándole: “No vales por tus calificaciones” o “Estoy muy orgulloso de ti por haber logrado eso”.
  5. Es importante que mantengas la calma y la tolerancia cuando interactúes con tu hijo. El TDAH es frustrante para todos; evita transmitir esa frustración.

Psic. Gabriel Bello
Cédula: 6357192
WhatsApp: 664 386 9773

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