“Una de las grandes recompensas es que el coleccionista apueste por tu trabajo y lo integre como un elemento más de su atmósfera íntima; que te tiene en su sala, comedor o recámara, eso para mí es el mejor museo donde puede estar mi obra, me siento halagado”
Por Mónica Márquez
A través de sus lienzos, ha puesto en alto el nombre de México en diferentes galerías a las que su arte expresionista ha llegado. Nos referimos a Antonio Proa, un artista plástico originario de Tijuana, cuyo talento y pasión han logrado que su trabajo traspase continentes.
Proa se distingue por su poderoso lenguaje pictórico, siendo sus lienzos una explosión de color y texturas. Su sello personal es su distintiva técnica de goteo (dripping), con la que mezcla óleos y materiales industriales, creando un estilo único y lleno de fuerza.
“Dibujo y pinto desde que tenía 5 años; no fue opción porque mis hermanos eran buenos para el dibujo y la pintura; yo era el menor de 8 hermanos. Empecé a dibujar antes de aprender a escribir, porque así me entretenían en casa: con colores, pinceles, pinturas y hasta plumas BIC”, recordó el artista.
En la escuela primaria, su apellido era sinónimo de dibujo y talento. Era muy común que lo pusieran a cargo de los periódicos murales y que sus compañeros le pidieran dibujos constantemente. Muestra de ese talento temprano, heredado por su abuelo paterno, es que aún hoy, amigos de la primaria y secundaria guardan algunas de sus creaciones.
Dijo que durante la secundaria, tuvo un encuentro más cercano con el arte gracias a su profesor del taller de arte Eduardo Waller, a quien considera uno de sus mentores. “Él me dio mucha confianza porque me pidió que me llevara a varios compañeros a realizar en las escuela diferentes murales, llegamos a hacer un busto de Lázaro Cárdenas”.
No obstante, pese a su gusto y talento por el arte, Antonio estudió Administración de Empresas, refirió. Fue tras un episodio de depresión y ansiedad que se dio cuenta que su verdadera pasión era el arte.
Emprende su camino al arte
Fue alrededor de los 22 años cuando Proa “emprendió el viaje a lo desconocido” -como él dice- e inició formalmente en las artes plásticas.
“Desde que tomé la decisión, ha sido un viaje muy vertiginoso, de muchas satisfacciones, aprendizaje y trabajo que he realizado con mucho gusto. También estudié fotografía, cinematografía, dirección de arte, visagismo, eso ha hecho que la obra tenga mayor sentido e impacto visual”.
Ese impacto visual y esa visión integral le han abierto las puertas del mundo. Desde entonces, su visión global ha logrado que su obra se coleccione en Corea, España, Francia, Alemania, Polonia, Italia, Nueva York, Los Ángeles, San Francisco, San Diego, Arizona, Vermont y en México CDMX, Tijuana, Sonora, Sinaloa, Jalisco y Yucatán, siendo “Hombre Bala Infinito” la más adquirida entre sus coleccionistas.
Y la prueba más contundente de ese alcance internacional llegó recientemente: “En el 2023, 2024 y 2025 estuvimos seleccionados para participar en el Carrousel du Louvre en París como única galería de todo el país y eso te da mucha confianza en el sentido de que sabes que tu obra puede exponerse en cualquier parte del mundo y conocer colegas con la misma pasión por el arte y la pintura es algo fabuloso”.
Grandes recompensas
Proa afirmó que una de las mayores recompensas del arte ha sido el poder convivir y compartir ideas con artistas plásticos de todas partes del mundo. Además, su trayectoria es la prueba viviente de que «si estudias arte, te vas a morir de hambre», demostrando que es un camino lleno de satisfacciones y oportunidades profesionales.
“Una de las grandes recompensas es que el coleccionista apueste por tu trabajo y lo integre como un elemento más de su atmósfera íntima; que te tiene en su sala, comedor o recámara, eso para mí es el mejor museo donde puede estar mi obra, me siento halagado”.
La influencia de la frontera
De acuerdo con el artista tijuanense, el haber crecido en un entorno fronterizo influyó en su estilo y en su visión del arte expresionista.
“El artista, por su sensibilidad, recoge todo lo que acontece en su ambiente y ecosistema; creo que soy un producto fiel de lo que ha sucedido en las últimas cuatro décadas. Nací en Tijuana y sigo viviendo aquí, he tenido la fortuna de viajar y exponer mis obras por otras latitudes; sin embargo, toda mi inspiración y formación proviene de la mega zona de Tijuana-San Diego”, expresó.
De Tijuana, le inspiran profundamente las corrientes que aquí se manifiestan, agregó. La percibe como una matriz cultural donde convergen tendencias de todas partes de la República Mexicana, un fenómeno que enriquece enormemente y hace extremadamente diversa la obra plástica de la región.
Precisó que artistas como Alfaro Siqueiros, Salvador Dalí y Francis Bacon han influido en su arte expresionista y que, sin duda, admira.
Proyectos para 2026
Para este 2026, Antonio Proa seguirá trabajando para que su movimiento artístico siga su curso por París, Milán y Dubai, además de buscar más eventos en California. También seguirá produciendo nuevas obras y eventos con propuestas y fórmulas nuevas para acercar a más espectadores a su trabajo.
“El reto más grande es mantener un sentido de producción, pero que esté recargado de inspiración genuina”.
“Me gustaría convencer a las nuevas generaciones y a artistas contemporáneos que es posible salir adelante a través del talento natural; si tú sientes en tu interior que puedes aportar algo a cualquier disciplina artística, nuestra obligación es dejarlo todo y explorar ese talento al máximo. Ese es el legado que me gustaría dejar. Un mundo lleno de artistas sería un mejor planeta”, finalizó.
Contacto
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Facebook: Antonio Proa | Antonio Proa Studio & Galery
Web: www.antonioproa.com