“El uso excesivo o inadecuado de las redes sociales también tiene consecuencias negativas, como la adicción, la comparación social, la exposición a contenido inapropiado, la pérdida de la privacidad y el impacto en la salud mental”
Por Gabriel Bello
En la era digital en la que vivimos, las redes sociales se han convertido en parte integral de la vida cotidiana de millones de personas en todo el mundo. Plataformas como Facebook, Instagram, Twitter, TikTok, YouTube, entre otras, ofrecen una amplia gama de funcionalidades que permiten a los usuarios conectarse con amigos y familiares, compartir experiencias, acceder a información y entretenimiento, y expresarse de manera creativa.
Las redes sociales han revolucionado la forma en que nos comunicamos, interactuamos y nos relacionamos. Permiten a los usuarios mantenerse en contacto con personas de todo el mundo, unirse a comunidades de intereses compartidos y acceder a contenido diverso y personalizado.
Además, las redes sociales han abierto nuevas oportunidades para la educación, el negocio, la publicidad, el entretenimiento, incluso, hasta una nueva forma de ganar dinero al publicar contenido.
Sin embargo, detrás de estas bondades, y la aparente inocencia de las redes sociales, se esconde un peligro silencioso que puede afectar la salud mental de nuestros hijos.

¡Cuidado! Hay consecuencias negativas
El uso excesivo o inadecuado de las redes sociales también tiene consecuencias negativas, como la adicción, la comparación social, la exposición a contenido inapropiado, la pérdida de la privacidad y el impacto en la salud mental. Veamos a detalle estos riesgos:
- Ciberbullying
Según UNICEF (2023) en 30 países, uno de cada tres jóvenes ha sido víctima de acoso cibernético, y 1 de cada 5 ha tenido que faltar a la escuela por esa razón. El ciberbullying afecta la salud mental del adolescente generando en él: miedo, temor, vergüenza, autocrítica, autolesión, insomnio, baja estima, ansiedad y depresión.
- Pérdida de la privacidad
La inmadurez del adolescente puede comprometer su privacidad al compartir con mucha facilidad datos personales o fotos comprometedoras. Perder su privacidad genera vergüenza, preocupación y estrés; miedo a ser expuestos, puede hacer que los adolescentes se sientan vulnerables.
- Exposición a contenido inapropiado
Las redes sociales son utilizadas por muchas personas, para compartir contenido inapropiado para menores de edad como: violencia, borracheras, sexo, lenguaje ofensivo.
Las consecuencias pudiesen ser: desensibilización a la violencia, normalización de comportamientos de riesgo, distorsión de la realidad.
La exposición a contenido inapropiado influye de manera negativa en la formación de la identidad de los adolescentes, afectando su autoestima, sus valores y sus creencias.
- Adicción
La adicción a las redes sociales es un problema real que afecta a muchos adolescentes. Un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) destaca que 7 de cada 10 adolescentes con acceso a internet, pasan más de 4 horas al día en las redes sociales, lo que puede llevar a una serie de problemas incluyendo: ansiedad y estrés, problemas de sueño y dificultad para concentrarse.
Otro estudio realizado en Estados Unidos en 11.000 adolescentes, encontró que el uso excesivo de redes sociales se asoció con un aumento en los síntomas depresivos y baja estima.
- La comparación
Un juego peligroso en el que caen muchísimos adolescentes. Esta es unas de las principales razones por las que las redes sociales son perjudiciales para la salud mental de los adolescentes.
Cuando el adolescente compara su vida (estilo, apariencia o imagen, estatus) con la de otros, lo lleva a sentimientos de inadecuación y baja autoestima. La comparación genera insatisfacción con su propia vida
¿Qué hacer?
¿Qué debemos hacer los padres para fomentar una relación saludable con la tecnología y las redes sociales en los hijos?
- Habla con tus hijos sobre los riesgos del uso inadecuado o excesivo de las redes sociales. – Y también asegúrate de escuchar sus opiniones y necesidades.
- Establece límites en el uso de las redes sociales y la tecnología en tu hogar. Por ejemplo, un límite de 2 horas al día para el uso de las redes sociales.