Al frente de la Secretaría de Turismo de Baja California, vive un momento de plenitud profesional desde el que mira hacia atrás y reconoce, en cada experiencia vivida, la preparación integral que hoy le permite servir, construir puentes y mostrar al mundo, con orgullo, lo mejor de Baja California. Además, nos abre el corazón para conocer la manera en la que hoy entiende la fortaleza y el valor de vivir en el presente.
POR ANA PATRICIA VALAY
Hay algo que indiscutiblemente distingue a Miguel Ángel Badiola: su calidez en el trato cercano y esa capacidad de hacer sentir importante a cualquiera que tenga enfrente. Una cualidad que permite asomarnos al hombre más allá de su trayectoria y de los cargos que ha ocupado, y al que vale la pena escuchar cuando se describe a sí mismo:
“Un hombre de familia, un hombre de fe que ama profundamente a su Estado y que ha hecho vida en Baja California con la idea de servir”.
Hoy, al frente de la Secretaría de Turismo del estado, puede reconocer cómo los distintos caminos de su trayectoria convergen en la etapa que está viviendo.
“El sector empresarial me enseñó a entender las necesidades de quienes generan empleo; los organismos empresariales me enseñaron el valor de representar y escuchar; las relaciones públicas me enseñaron que siempre hay que construir puentes y el servicio público me ha permitido poner todo eso al servicio de la gente”.
“Quizá uno no se da cuenta mientras está recorriendo el camino, pero cuando volteas hacia atrás empiezas a entender que cada experiencia tenía una razón de ser”.
ESCUCHAR PRIMERO
Escuchar ha sido parte esencial de esa trayectoria. Para Miguel Ángel, construir relaciones implica visión, diálogo, honestidad y congruencia.
Esa capacidad fue fundamental durante la pandemia, cuando desde CANIRAC participó en la reactivación de uno de los sectores más golpeados.
“Más que descubrir algo sobre mi liderazgo, celebré la fortaleza que es el trabajo en equipo. Nuestra estrategia fue escuchar primero y actuar después”.
MOSTRAR BAJA CALIFORNIA
Hoy esa experiencia está puesta al servicio de un estado que promueve con orgullo. Su visión del turismo, sin embargo, va más allá de los destinos.
“Promover Baja California no solo es atraer visitantes, también es decirle al mundo que aquí estamos y nos sentimos orgullosos de quienes somos”.
Puede hablar de vinos, gastronomía, mares, desiertos y montañas. Pero al presumir Baja California frente al mundo, termina hablando de su gente.
“No quiero sonar repetitivo, pero la realidad es que ningún punto turístico brillaría como lo hace si no fuese por los rostros que reciben cada día a miles de personas. No hay Estado más cálido que este. Aquí recibimos con los brazos abiertos al mundo”.
EL VALOR DEL PRESENTE
También ha enfrentado momentos que lo han llevado a mirar la vida desde otro lugar.
“Dios y la familia son mis dos grandes refugios. Cuando uno enfrenta momentos difíciles entiende que hay cosas que no se pueden resolver desde el escritorio, ni con relaciones, ni con experiencia”.
“Creo que el dolor no desaparece, uno aprende a vivir con él y a convertirlo también en una enseñanza. En mi caso, gracias al abrazo de mis hijos, de mi esposa, es como uno aprende a volver a caminar”.
Un grave accidente lo colocó también frente a su fragilidad y transformó su relación con el tiempo.
“Estamos de paso en este mundo. A veces vivimos pensando que tenemos todo el tiempo del mundo para decir, hacer, abrazar, agradecer y la realidad es que no tenemos comprado el mañana”.
“Si queremos decirle a alguien que lo queremos, hay que decirlo. Si podemos ayudar, hay que hacerlo. Si tenemos un sueño, hay que trabajar por él”.
“Durante mucho tiempo uno piensa que ser fuerte significa aguantarlo todo, resolverlo todo y continuar, pero no necesariamente es así. También hay fortaleza en pedir ayuda, en hablar, en reconocer cuando algo nos duele”.
LA HUELLA
Al pensar en el futuro, vuelve inevitablemente al servicio y a los demás.
“Me gustaría que cuando algún día voltee hacia atrás pueda decir que ayudé a alguien, que abrí una puerta, que construí un puente o que hice un poco mejor la vida de otra persona. Si logramos eso, creo que todo este camino habrá valido la pena”.
EN BREVE
Su mayor fortaleza: Dios y mi familia
Una decisión que marcó su trayectoria: Estar al frente de la Secretaría de Turismo
Un personaje que admira: Al Papa Francisco (QEPD) por la guía que dio a la Iglesia
Un lugar de Baja California que todos deberían conocer: ¡Es imposible elegir eso! ¡Enamórense de toda Baja California!
Algo que todavía quiere aprender: Más de la increíble gastronomía de Baja California
Un sueño que todavía quiere cumplir: Ver a mis hijos realizarse y sentirse plenos