Un corazón que supo perdonar, a 25 años del Genocidio en Ruanda

Un corazón que supo perdonar,
a 25 años del Genocidio en Ruanda

POR ANA PATRICIA VALAY

La visita de Immaculée Ilibagiza a Tijuana, sembró sin duda la semilla del perdón en quienes tuvieron la oportunidad de escucharla. Ella es sobreviviente del Genocidio que tiñó de rojo y enlutó a miles de familias en Ruanda en 1994, como consecuencia de un régimen social racista.  Se estima que cerca de un millón de personas fueron asesinadas.

Ella quien tan sólo tenía 22 años cuando sucedió la tragedia donde murieron sus padres y dos de sus hermanos, permaneció por 91 días escondida en el baño, y como titula uno de sus dos libros: “Sobrevivió para contarlo” … Hoy es ingeniero, escritora, conferencista y madre de dos.

 

Su fe se fortaleció

Revista Mujer Actual tuvo oportunidad de platicar con ella en exclusiva, y esto fue lo que nos dijo en relación a su fe, y porque a los que aman a Dios también les suceden cosas malas.

“Mi relación con Dios ha sido mejor después de lo que pasó, que lo que fue antes.

Cuando tenemos algún problema pensamos que: ¿Cómo es posible que Dios nos haya abandonado? Pero, Dios nos ha dado algo muy bello y muy peligroso: el libre albedrío. Y más difícil que eso es la voluntad de otras personas que también nos puede afectar a nosotros, no sólo se trata de la nuestra. En la Biblia Dios dice que si en algún momento atraviesas por un problema, él estaré ahí, dice: ‘yo voy a sanar las heridas de quienes tienen sus corazones rotos’. Nunca ha dicho que no vamos a pasar por momentos difíciles…”, comentó.

“Así que, si nosotros podemos vivir aceptando las cosas, y no nos quejamos, y nomás adquirimos fortaleza, podemos cargar nuestras cruces de manera más fácil”, agregó.

Immaculée Ilibagiza dio también un consejo a las mujeres que probablemente no estén pasando por una prueba tan difícil como lo hizo ella, pero qué también enfrentan cosas difíciles.

“Sigan amándose. Las mujeres somos fuertes y tenemos tantas emociones que podemos utilizar a nuestro favor o en nuestra contra, así que lo que les puedo decir es que donde hay amor se puede utilizar a favor. Creo que en el mundo seguimos parados por las mujeres”.

 

A favor del Centro del Anciano

El testimonio de amor y perdón, que Immaculée Ilibagiza vino a compartir en Tijuana en el CECUT, fue posible gracias a la labor de la Fundación Fimbres cuyo objetivo principal era ayudar al Centro del Anciano en Tijuana, ya que los fondos recaudados, se destinaron por completo, al beneficio de los adultos mayores que ahí residen.

Immaculée dijo que apostarle al perdón y a seguir adelante, no significa desistir del deseo de que se haga justicia, pero la decisión es personal. “Yo aposté por el perdón en lugar del odio y la venganza”, concluyó en su entrevista con nosotros.

 

 

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