Sobrevive al  “Pre-Guadalupe-Reyes”

Sobrevive al “Pre-Guadalupe-Reyes”

 

POR ALEJANDRA VALDEZ CAMACHO

 

Octubre huele a pan, ¡¡¡¡sííííí!!!!… a pan de muerto, a pay de calabaza, chocolates recolectados en Halloween, y antojitos mexicanos entre otros… Y es que ya estamos en la recta final del año, y si no te pusiste las pilas desde el inicio, no es tiempo de tirar la toalla, al contrario, esas metas que te propusiste aún pueden lograrse si así te lo propones.

Si alguna vez has corrido una carrera de 5K, un medio maratón o cualquier otra distancia, sabrás que en los últimos metros es cuando más esfuerzo se necesita, pero es también cuando más ganas le pones pues estás tan cerca de terminar, que no vale la pena rendirse. Esto es exactamente lo mismo que está pasando en este momento del año. Los obstáculos son muy difíciles, ¡pero la meta está muy cerca! Sólo tienes que sobrevivir a esta temporada, a la cual, llamaremos el “Pre-Guadalupe-Reyes”.

 

¿Cómo, cuándo y dónde disfrutar de las fiestas y la comida?

Lo bonito de vivir en una ciudad fronteriza es esa fusión de culturas que experimentamos día con día, lo que significa: ¡más fiesta y más comida! El compartir los alimentos siempre ha sido el pretexto perfecto para reunirse y pasar un rato agradable con nuestros seres queridos: los cumpleaños, las bodas, las fiestas patrias, el día de gracias o de muertos, navidad, año nuevo, etc. Todas éstas son celebraciones que nos reúnen en torno a una mesa. Pero no todo es color de rosa, ¿cierto?… Las comidas que reúnen a la gente no siempre son de lo más saludables. Muchas veces creemos que para llevar una vida saludable tenemos que volvernos el “Grinch” o el antisocial de la familia, pero no es así. Lo importante es saber cómo, cuándo y dónde.

 

Consejos:

Los Dulces de Halloween

Seguramente ya empezaste a buscar el disfraz de la bendición”, e incluso el tuyo también, y aunque no sea parte de la cultura mexicana, estamos conscientes de que tanto en el trabajo, como en la escuela o entre amigos, habrá dulces “pa’aventar pa’rriba”.

*El mejor consejo que te puedo dar, es que tanto tú como tu familia, eviten acumularlos y preferentemente comer uno a la vez y no el mismo día.  En otras palabras, dosifiquen los dulces y manténgalos resguardados.

Es muy importante que estén conscientes de que los dulces, especialmente los mexicanos, no cuentan con normatividad, por lo que los aditivos como los colorantes y los saborizantes, no están regulados y son dañinos para la salud, afectando especialmente tu microbiota, las bacterias buenas en tu intestino. Si a esto le sumamos el azúcar que alimenta a las bacterias malas, las que tendrán una excelente fiesta de Halloween serán ellas.

 

Pan de Muerto

Y como buenas mexicanas, no dudo que entre nosotras haya catadoras profesionales de pan de muerto. Nada más llega septiembre y a donde vayamos encontramos estas suculentas tentaciones, que ahora hasta con variedad de rellenos encontramos. No es por ser “aguafiestas” pero cada uno de estos panecitos pueden llegar a tener ¡más de 600 calorías! Aquí es donde tienes que aplicar el “sólo un pedacito”, o el compartir con alguien más, y si viene acompañado de cafecito, preferentemente que sea negro para evitar más remordimiento.

 

Antojitos Mexicanos

Poco después, se te va a atravesar otra fiesta patria, y no faltará quien quiera hacer pozole y antojitos mexicanos. Como sabrás, la base de la cocina mexicana es la masa frita, llámese chilaquiles, sopes, tostadas o flautas, con algún tipo de salsa y frijoles, con su respectiva guarnición.

Negarle a la suegra un platillo de estos es una grosería, pero lo que sí puedes hacer es limitarte en la porción y de ser posible, llenar tu plato con la mayor cantidad de verduras posibles (ej. lechuga, rábanos, nopales, repollo, etc.) y por supuesto, evitar las calorías liquidas (refrescos e incluso alcohol).

Finalmente, cerrando con broche de oro, viene el día de gracias. La cena abundante no faltará en tu casa o en la de tu familia o amigos. En esta y cualquier reunión evita ir muriendo de hambre, pues vas a acabar botaneando y sirviéndote doble o hasta triple plato (si vergüenza no tenemos). Evita llenarte con pan, totopos o tortillas, antes o durante la comida.

 

En conclusión…

todo con medida. No porque la celebración sea motivo para romper la dieta significa que tienes la oportunidad de echar todo por la ventana. Sé consiente y conservadora. Elige lo que de verdad “valga la pena”.

 

*La autora es Clínica de Nutrición Aplicada.

 

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