Samuel Navarro Álvarez

Samuel Navarro Álvarez

Un camino de servicio

 

Hizo gratis miles de exámenes de Covid19 al Hospital General, fue el primer infectólogo de adultos en Tijuana y el deseo de ayudar lo llevó a edificar InfectoLab.mx

 

Por Marí Carmen Flores

 

Qué ocurría a los pacientes con VIH y por qué llegaban tan graves y con enfermedades muy extrañas fue lo que despertó su interés -allá en la década de los 90s-, “le hacías al investigador privado y luego con la escasez de recursos dentro del Hospital General de Tijuana era mucho más difícil; era muy laborioso hacer un diagnóstico en pacientes con VIH y eso fue lo que me gustó”.

El diagnóstico de enfermedades con VIH era muy complejo por ello comenzó la búsqueda de cómo hacerlo y facilitar el trabajo de los médicos.

“La idea era hacer -inicialmente-, estudios moleculares para tuberculosis para gente pobre. ¿Qué era eso?: Hacer PCR “caseras”. El costo de una PCR validada oscila entre 80 y 100 dólares, depende del “vicho” que se busque. Con una PCR “casera” puede costar entre 8 y 10 dólares, pero hay que validarlas por eso ya no se hacen; hay muchas marcas comerciales”.

Dedicado a la investigación

La investigación es a lo que se ha dedicado. Tiene en su haber más de una veintena de trabajos individuales publicados. El tijuanense intentó hacer un vínculo con la UABC y el Hospital General. El pondría el equipo, la UABC los químicos y el nosocomio dispondría de un área para el laboratorio “pero nos robaron equipo, la UABC no cumplió y pues no se pudo echar a andar”.

Ya tenía el equipo para biología molecular. Empezó hacer estudios de cargas virales en los pacientes con VIH. El “boom” fue cuando salieron los PCR múltiples que trajo a la ciudad, “llega un paciente con una neumonía grabe y una PCR es mejor que los cultivos que tardan entre 3 y 5 días para arrojar resultados. Con una flema corro 30 bichos los más comunes y el resultado se da en menos de 2 horas”.

Así nació InfectoLab que, dijo, es su hijo mayor. Comenzó haciendo estudios a sus pacientes, inicialmente era servicio para hospitales como El Ángeles, Del Prado, Excel y otros.

“Eran estudios de referencia para sus pacientes. El 2020 por la pandemia su laboratorio, a cambio de algunos insumos que proveyó el Hospital General, hizo miles de PCR durante todo un año.

 

InfectoLab

Navarro Álvarez, hijo de una mujer nayarita y padre cubano está casado. Tiene dos pequeñas hijas Samantha y Siena. Es referencia en infectología en el estado y a nivel nacional. Es catedrático. Tiene un excelente carácter y logró romper barreras porque al final el trabajo multidisciplinario es lo mejor para los pacientes.

“Los médicos piensan que todo lo saben, y el químico dice “eso me llegó, eso le entregó”, el médico rarísimo que se pare en un laboratorio y el químico no busca a los doctores, pero los infectólogos sabemos de los dos mundos y hemos logrado mejor coordinación”.

Se convirtió en un empresario cuando su deseo de saber más y, sobre todo, ayudar a los demás, lo condujo a su InfectoLab “su hijo”, nacido por el espíritu indomable de quien en la medicina halló el camino de servir y crecer y siempre investigar.

 

En la lucha contra el COVID

Ante el COVID el médico interno e infectólogo, forma parte de ensayos clínicos que permitirían a las farmacéuticas llegar a un medicamento oral para combatir el SarsCov2.  Pueden participar mayores de 18 años quienes hayan tenido en los últimos días a un miembro de la familia con Covid; aquellos que nunca hayan tenido un resultado positivo al virus; quienes no han recibido vacunas y no planeen hacerlo.

Se trata, explicó, de una de las fases importantes para el desarrollo de nuevo fármacos y por ello es importante participar. InfectoLab se ha unido porque, sin duda, hay que avanzar y evitar uno, muchos más contagios y, sobre todo, muertes.

Samuel Navarro, atrapado por la ciencia en camino de tener de primera mano los resultados de un ensayo y conocer cuál será el futuro para enfrenar a este y otros virus.

 

EN BREVE…
  • Estudió la Licenciatura en Medicina, la Especialidad en Medicina Interna y la Maestría en Salud Pública en la UABC.
  • La Subespecialidad en Infectología en la UNAM.

 

*La autora es Periodista.

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