¿Roomies o pareja? Se terminó la intimidad

¿Roomies o pareja? Se terminó la intimidad

POR CARLOS GUTIÉRREZ

El matrimonio es una relación compleja llena de altibajos, en la que constantemente debemos aprender y adaptarnos, ya que el hecho de convivir tan de cerca con una persona implica que debemos poseer un alto grado de paciencia y humildad, además de otras habilidades.

Como lo he mencionado en otros artículos, imagínese al matrimonio como un baile en el que la pareja desea estar, el requisito básico es que bailen la misma melodía y aunque tengan poca habilidad pongan cada uno de su parte para mejorar cada día y disfrutar la danza del amor.

Pero, ¿qué pasa cuando el deseo sexual disminuye o desaparece? Algunas parejas a lo largo de su relación, encuentran un ritmo íntimo adecuado, y esto dependerá del ímpetu combinado de ambos. Puede ser muy frecuente o poco frecuente pero es un ritmo en el que están cómodos. Cuando aparecen los hijos y aumentan las responsabilidades, o la edad y la salud no son las mismas, este ritmo puede cambiar y disminuir, afectando la vida en pareja, y esto entra dentro de lo que puede ser normal. Pero si todo aparentemente está bien, si son saludables, tienen una edad adecuada, y el sexo acaba, seguramente algo está pasando y debemos remediarlo.

Por ejemplo, en algunas ocasiones es muy común que los bebés duerman en la cama con los padres, pero si esta situación se prolonga por meses, incluso hasta años, pues estamos en un problema grave. Existen causas físicas y psicológicas que disminuyen el deseo y la líbido como:

  • El estrés de un ritmo de vida laboral intenso o por dificultades no resueltas.
  • La monotonía de una relación demasiado pasiva.
  • Relaciones anteriores con malas experiencias físicas y emocionales.
  • Poca autoestima y desvalorización del otro, como no sentirse suficientemente apto para una relación íntima.
  • Medicamentos que afecten la líbido.
  • Depresión mayor que impida el goce de la vida y lo cotidiano, y que también afecta el estado físico y mental de la persona.
  • Enfermedades y mala salud física pueden ser un factor que disminuya las relaciones de pareja saludables.
  • Desinformación respecto a una vida sexual saludable, y demasiados tabúes que limiten el pleno desarrollo íntimo.
  • No hay conexión entre la pareja, o desapareció el interés por hastío o desamor, y por no saber cómo separarse o reencontrarse.

Si en una relación de pareja el sexo termina a una edad prematura, antes de los 55 años, y no ponemos atención, corremos el riesgo de convertirnos en compañeros de habitación y dejar de ser pareja, y tarde o temprano nuestra atención se dirigirá a cubrir nuestras necesidades físicas y emocionales.

Suena muy divertida la palabra Roomie” para describir el abandono sexual en la pareja, pero para el miembro abandonado es una experiencia extraña y desgarradora que lleva a conductas muchas veces destructivas,

Si uno de los miembros de la pareja no está conforme con la pérdida de la vida sexual, poco a poco crecerá la distancia emocional provocando problemas y conflictos mayores. El miembro inconforme se sentirá terriblemente mal con la situación provocándole desorientación y enormes confusiones personales. Muchas veces las parejas que sienten este abandono sexual se cuestionan el valor de su relación y entran en grandes conflictos para decidir entre continuar o terminar su vida matrimonial y la gran posibilidad de entrar en una etapa de “desamor” destruyendo el vínculo entre ambos. Es más entendible la infidelidad en una relación de pareja donde hay abandono sexual y emocional que en una pareja donde hay amor y romance.

 

¿Cómo hacer para revivir el deseo y el vinculo emocional?

  • Haga un tiempo especial para estar con su pareja sin la intención de tener relaciones sexuales, esto le permitirá no sentir presión ni compromiso por el sexo.
  • Piense nuevamente en el sexo como algo placentero y agradable.
  • Imagínese situaciones eróticas en las que usted participe.
  • Aprenda a darse cuenta de sus sensaciones eróticas y déjelas crecer. • Juegue a seducir a su pareja sin generar presión ni compromiso.
  • Descanse y practique la meditación unos minutos por día.
  • Pregunte a su pareja cuáles son sus gustos e intente participar de ellos.
  • Si tiene alguna discrepancia con su pareja, negóciela en forma madura y abierta hasta llegar a un acuerdo satisfactorio para los dos.

Recuerde que la vida sexual de una pareja forma parte fundamental de una buena salud física y mental, y si ésta desaparece y ambos son felices así, pues ¡viva la vida!, pero si no es de esa manera, la relación entrará en muchas crisis y posibles infidelidades siempre con mucho dolor y sufrimiento.

 

Contacto:

Correo: carlosjgutierrezc@gmail.com

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