Respeta y contagia a otros

Por Alejandrina Seaman

Para hablar de respeto es importante antes mencionar su significado que proviene del latín respectus que significa “atención” o “consideración”. Según el diccionario de la Real Academia Española, el respeto está relacionado con la veneración o el acatamiento que se hace a alguien, e incluye miramiento, consideración y deferencia.

Ahora mi pregunta es, ¿cuándo hablamos de respetar a otros estamos incluyendo estos conceptos? El valor del Respeto va más allá de poner en nuestros rostros una linda sonrisa y desenvolvernos con buenos modales ante los demás. El respeto inicia con uno mismo, se extiende hacia nuestra familia, con nuestros padres, nuestros vecinos y la comunidad en general. No se puede decir ser una persona respetuosa, si sólo “respeto” a quienes conozco, porque entonces: ¿dónde quedan los demás?

 

El respeto es una actitud que debería guiarnos

Nos permite reconocer el valor de todas las personas sin importar las circunstancias que los rodean. Respetar es dignificar al otro y dignificarme yo mismo al aceptar que todos somos parte de esta gran aventura, y por ende debemos tener consideración por todos nuestros compañeros en el planeta (humanos o seres vivientes), porque hasta de la más pequeña hormiga tenemos mucho que aprender.

Sin embargo el tema del respeto es un poco complicado porque uno siempre espera que sea el otro quien haga algo por mí; que sea el otro quien me trate bien. Respetar al otro sin importar que el otro me respete es un gran desafío en nuestros días. Respetar a pesar de ver que no hay solución alguna al razonamiento del otro, a pesar de que todo esté en mi contra. Respetar por el querer cambiar el mundo con mis ideales, a veces utópicos, que me llevan a formar una onda en el agua que empieza pequeña e insignificante, pero que baste de unos segundos para que se extienda y se multiplique.

 

Estas ondas deben de ser iniciadas por alguien ¿qué te parece si ese alguien eres tú?

No permitamos que otros afecten a nuestro entendimiento y razón. No permitamos que nuestro espíritu creador sea apagado por mentes criminales y despiadadas que quieren acaparar el poder para sí mismos.  Recordemos  que somos mayoría los que deseamos avanzar, los que deseamos que la realidad sea otra. Hagamos alianzas fructíferas, llevemos las palabras en acciones que propicien el canto de un nuevo amanecer.

El valor del respeto nos proporciona un sinfín de posibilidades que nos conduce a conocer a otras personas, que nos lleva a reconocer en el otro sus capacidades, que nos llena de admiración por la raza humana y por ende de nosotros mismos. Eleva nuestra autoestima al respetar y ser respetados.

Te invito a transitar por esta vida de manera grata y armoniosa, pues es vital y urgente para la sociedad en la que vivimos. Termino diciéndote esta frase trillada pero cierta, y que por desgracia muy pocos practican: “No hagas a nadie, lo que no te gustaría que te hicieran a ti”.

correo: alexaseaman@hotmail.com

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Comentarios

comentarios

Deja una respuesta