¿Qué hay detrás de un mal comportamiento?

¿Qué hay detrás de un mal comportamiento?

 

POR GABRIEL BELLO

 

La mayoría de los niños y los adolescentes presentan berrinches cuando no consiguen lo que quieren, pero si éste es desproporcionado, intenso y constante, se sugiere que se trata de algo más allá que la prohibición que en ese momento le estás haciendo.

Las discusiones entre hermanos son típicas y se tienen por muchas razones, por ejemplo: la diferencia de edades, los espacios que se invaden, las pertenencias que no se respetan, etc., sin embargo, cuando estas discusiones se tornan violentas, agresivas, y que dañan física o emocionalmente, algo estamos haciendo mal.

 

Acaso, ¿te está ignorando?

Cuando tienes que repetir muchas veces la orden para que se lleven a cabo las labores, y tu hijo hace como que no te escucha, pudiese ser que, sí te escucha, pero te está ignorando.

A la mayoría de los adolescentes les encanta estar mucho tiempo en su recámara. Prácticamente ahí se la pasan buena parte del día y esto es normal, pero ¿cuándo preocuparnos?, cuando se resiste a convivir con la familia, aunque no tuviese nada que hacer en su recámara.

La escuela en casa hoy en día se ha convertido en un dolor de cabeza para todos: padres, alumnos y maestros, sin embargo, muchos estudiantes no entregan tareas, no se conectan para sus clases a tiempo, apagan la cámara, y se ponen a jugar videojuegos mientras el maestro está hablando, etc.

Esta resistencia para aplicarse académicamente, es un síntoma de que hay algo detrás de esta dinámica de escuela en casa que le está perjudicando.

De repente creemos que el mal comportamiento es porque está enfado, porque lo acabamos de regañar, o porque “así es el niño”; claro, estas pudieran ser las razones, pero en muchos casos se debe a otros factores que debemos tener presentes. Sin embargo, la mayoría de los padres interpretamos estos comportamientos inadecuados como: inmadurez, terquedad, manipulación, desafío o flojera, entonces nos irritamos, nos enojamos, le gritamos, le advertimos, le amenazamos, y algunos hasta los golpean para que se calmen.

 

¿Que hay realmente atrás de estos comportamientos?

He identificado diez posibles razones que debemos revisar al observar un comportamiento inadecuado en los hijos, probablemente alguna está ocasionando este comportamiento intenso y desproporcionado.

  • Padres permisivos. – No desarrollan en sus hijos sentido de responsabilidad.
  • Padres sobre protectores. – Generan hijos dependientes y demandantes.
  • Violencia verbal. – Gritos y malos tratos como estilo de disciplina.
  • Violencia física. – Empujones, jaloneos, y golpes, cuando se frustran los padres.
  • Conflictos de pareja. – Desenfocados de su responsabilidad de formar.
  • Escasa atención. – Ya sea por cansancio o por falta de tiempo, no se ocupan de las necesidades de sus hijos.
  • Problemas emocionales. – Miedos y fobias, ansiedad y depresión en los hijos.
  • Cambios recientes. – de casa, de escuela, de familia; se afecta el sentido de pertenencia.
  • Pérdidas. – De un ser querido o el divorcio de sus padres, trae como consecuencia problemas emocionales en los hijos.
  • Dificultades para compartir. – Han crecido sin reglas para convivir y compartir.

 

Independientemente de lo que hubiese detrás de un mal comportamiento, los padres debemos integrar a nuestro estilo de crianza estos cuatro elementos; tendríamos como resultado orden, organización, responsabilidad, compromiso, y una mejor relación padres e hijos.

  • el afecto implícito en el trato, y el amor expresado en la relación, es una tarea que se maneja al margen del comportamiento que pudiese tener el niño o el adolescente; en otras palabras, el amor NO se condiciona a nada. Se da simplemente porque lo quieres hacer.
  • Comunicación. – es el canal que permite la solución de conflictos, el acercamiento entre las dos personas; es la única forma en la que te enteras de lo que está pasando en la vida de tu hijo.
  • Comprensión. – entender la vida desde la perspectiva de ellos, te hace entenderlos de una manera diferente.
  • la única forma de modificar el comportamiento inadecuado, sin dañarlos emocionalmente. Te animo para que sumes estos cuatro factores y modifiques tu estilo de crianza, y así mejores la relación con tus hijos.

 

*El autor es Psicólogo.

 

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