Necesitamos niños amados

Por Alejandrina Seaman

Vivimos en un mundo en donde las prisas y las distracciones han alejado a los padres de sus hijos. Todo cuanto rodea al niño es ajeno a él, y muy pocas veces reciben la atención que requieren para formarse como seres humanos sanos e inteligentes emocionalmente.

Los adultos de hoy no están conscientes de la importancia de dedicar tiempo de calidad a sus hijos, por ello, en nuestros días podemos ver mayores problemas de conducta, y un aumento considerable de niños y jóvenes con problemas de aprendizaje.

Aunado a ello, el resto de la sociedad, incluyendo a los docentes, ven a los niños como personas adultas que ¨deberían¨ actuar de inmediato ante las órdenes que se les impongan, además de que tienen que aprender al ritmo que ellos han estipulado; de no ser así se les tacha de retrasados o con déficit de atención.

“NO EXISTE NIÑO DIFÍCIL, LO DIFÍCIL ES SER UN NIÑO EN UN MUNDO DE GENTE CANSADA, OCUPADA, SIN PACIENCIA Y CON PRISA”

Las nuevas generaciones están viviendo entornos complicados. Por un lado tenemos la ausencia de los padres, quienes por ¨darles todo lo mejor a sus hijos¨, pasan la mayor parte del tiempo fuera del hogar, dejando a los niños a cargo de algún familiar (que por lo general son los abuelos) o en guarderías. Dejándoles así desprovistos del cariño y la presencia de los padres, tan necesaria para la formación de la identidad y de los valores.

Los profesores en los recintos escolares ya no son como lo eran antes, quienes se dedicaban al arte de enseñar, tenían realmente una vocación para ello, y no sólo amaban dicha actividad, sino que dedicaban tiempo extra a la enseñanza, si era necesario.

En la actualidad el mundo de la educación está lleno de conflictos, de luchas de intereses, y quienes menos importan son los educandos. Los niños de hoy no sólo están alejados de los padres, también de esa figura importante que instruye y enseña, y quien debería crear un ambiente lleno de estímulos gratos para que sus alumnos se abran al aprendizaje.


Pongamos en los niños la semilla del amor

Vivimos en un mundo de gente cansada, impaciente e incapaz de ¨soportar¨ los gritos de los niños, sus juegos, sus sueños… vivimos en un mundo en donde la niñez es tan insignificante que se cometen atrocidades a cada instante y donde las víctimas principales son los menores. Nadie hace nada, y a nadie pareciera importarle. Se están formando generaciones incapaces de comunicarse y de sentir el dolor del otro.

Necesitamos crear un ambiente en donde los niños se sientan amados, para que en un futuro no tengamos una sociedad peor que la que tenemos actualmente, en donde jóvenes han perdido toda sensibilidad y cometen actos sin escrúpulos, y viven llenos de odio, sumidos en todo tipo de vicios.

Necesitamos construir un mundo en donde los niños y jóvenes se sientan importantes para alguien, dejemos de ponerles etiquetas negativas que los marquen para toda la vida, en cambio pongámos en su mente y en su corazón ese sentimiento de amor incondicional, y tendremos en un futuro, una sociedad que ame más y destruya menos.

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