Mucho ojo con el cuidado de la vista

Mucho ojo con el cuidado de la vista

 

La clave de una medicina pertinente siempre estará en la prevención, lamentablemente no es una condición entendida y practicada por la comunidad mexicana o de varios países del mundo, pero es también la razón por la cual, con mucha frecuencia, se diagnostican padecimientos que requieren de tratamientos más costosos o a veces no se alcanza la eficacia deseada, por lo tardío del diagnóstico”

 

Por Jeanette Sánchez

En la medicina en general lo más importante no es ni el tratamiento ni el diagnóstico, sino la prevención, afirma el médico Roberto Jiménez Rosique. “La clave de una medicina pertinente siempre estará en la prevención, lamentablemente no es una condición entendida y practicada por la comunidad mexicana o de varios países del mundo, pero es también la razón por la cual, con mucha frecuencia, se diagnostican padecimientos que requieren de tratamientos más costosos o a veces no se alcanza la eficacia deseada, por lo tardío del diagnóstico”.

El especialista en oftalmología pediátrica egresado del Hospital Infantil de México Federico Gómez, una institución con 80 años de historia, explicó que “en el caso de la oftalmología, hay recomendaciones muy específicas, tanto en las revisiones de pacientes pediátricos como de pacientes mayores.

 

Revisiones desde pequeños

En el caso de los infantes la recomendación es hacer su revisión anual o si se detecta algún cambio en la conducta de los menores que haga sospechar de una mala visión, esas previsiones permitirán valorar un tratamiento pertinente o la recomendación de anteojos”.

La revisión de infantes tiene aliados importantes a través de campañas escolares, ya sea del sector público o privado, explicó, donde se organiza a los padres de familia para que sus hijos sean valorados en los planteles y, de darse el caso, tener el seguimiento médico pertinente.

“En el pasado se daban más casos de atención tardía, pero actualmente es durante la educación primaria, incluso antes, cuando se tienen estas revisiones”, afirmó el también cirujano oftalmólogo.

Durante la infancia previa a la escolarización, explicó, la detección de alteraciones en la salud visual se alinea a las revisiones generales que hace el pediatra.

“Es importante la constancia de los padres en estas visitas, porque los signos de una visión débil o de algún padecimiento visual, que no se manifieste de forma externa, quedará de manifiesto con las pruebas básicas que hace el médico de primer contacto”.

 

Qué hacer

Como recomendaciones para estar alerta con los infantes, mencionó que se debe observar si el menor sufre tropiezos recurrentes, fuera de lo común, o si se quejan de dolores de cabeza cuando ven televisión o leen.

Respecto al uso prolongado de dispositivos electrónicos, aclaró que pasar mucho tiempo en ello no necesariamente va a repercutir en la visión.

“Las personas que tienen una visión normal pueden hacer uso de estos dispositivos sin ningún problema, no es causa de una miopía o el astigmatismo, pero aquellas personas que ya tienen un problema de salud en sus ojos, el uso excesivo de estas pantallas va a desencadenar las molestias. Si una persona, menor o adulta, tiene prescrito el uso de anteojos, los dispositivos electrónicos no agudizarán su problema visual”.

Explicó que existen varios estudios aún sin resultados definitivos, respecto a que las pantallas de los aparatos electrónicos tienen cierto nivel de radiación que puede provocar, a largo plazo, cierto grado de lesiones, particularmente en el cristalino, que con el tiempo puede desencadenar cataratas.

 

Pocas horas frente a la pantalla

La recomendación más sensata, dijo, es establecer horarios para el uso de las pantallas, principalmente en la infancia, no tanto porque vaya a afectarse su visión, sino porque se va a trastocar gran parte del desarrollo de la personalidad del infante, un  menor que no convive, porque le dedica demasiadas horas a sus aparatos electrónicos, tendrá dificultad para interrelacionarse con el resto de la comunidad, un menor que no tiene ese intercambio social suficiente, va a repercutir en su personalidad, eso es un hecho, está comprobado”.

Jiménez Rosique, quien estudió su especialidad en el Hospital de la Ceguera de la Asociación para Evitar la Ceguera en México (APEC), se refirió también a los casos de las personas que ya enfrentan un diagnóstico como la diabetes o la presión alta.

“En estos casos, la visita al oftalmólogo es obligada y los lapsos entre una visita y otra dependerá de lo avanzado de su padecimiento, mientras más años se tiene con la enfermedad más frecuentes deben ser las consultas, pues el daño a la retina también avanza”, dijo.

Suele suceder que los pacientes esperan hasta enfrentar hemorragias oculares, pérdidas abruptas de la visión u otros daños provocados por su condición.

“No debería de ser así. Este es un compromiso compartido con su médico general, de motivar las revisiones oftalmológicas, habitualmente quienes llevan un control de su diabetes son pacientes que por consecuencia van a tener menos necesidad de ir con el especialista de la vista”, manifestó.

 

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