Marcela Celorio, abriendo camino y representando dignamente  a las mujeres

Marcela Celorio, abriendo camino y representando dignamente a las mujeres

 

POR ANA PATRICIA VALAY

 

Que gran privilegio ha sido tener la oportunidad de conocer un poco más de cerca la vida de una digna representante no sólo de nuestro pueblo mexicano sino de la mujer mexicana en el extranjero, como lo es la  Embajadora Marcela Celorio Mancera, Cónsul General de México en Los Ángeles.

Sus logros sin duda han sentado un precedente para las nuevas generaciones de mujeres, y ha abierto brecha importante para que cada vez haya más equidad de género en los puestos diplomáticos.

En 2017 llegó a ser la primer embajadora del país, egresada de la Escuela Libre de Derecho lo que le trajo sentimientos encontrados. “Te cuento que fue un sentimiento agridulce. Por una parte, me hizo muy feliz llegar a ser Embajadora de México,  algo por lo que he trabajado y estudiado por más de 25 años. Es un gran reconocimiento a una carrera de compromiso y entrega, pero por otro lado, me quedé con una sensación de poca satisfacción ya que es increíble que en pleno siglo XXI solamente haya una mujer que sea Embajadora de mi alma máter. Sin duda, hay todavía un gran camino que recorrer para que yo deje de ser la única Embajadora de mi escuela y que haya muchas más mujeres en este ámbito”.

Lo cierto es que lo tiene muy claro: su ejemplo es un aliciente para las mujeres que van detrás de ella, pues así lo dijo al Economista en marzo de este año: “Cada día vemos más y más mujeres en el ámbito profesional, no solamente participando en la fuerza laboral, sino también destacando, asumiendo funciones de dirección, con grandes responsabilidades”.

 

Femenina, sencilla y de gran determinación

Marcela Celorio tiene una gran personalidad; es muy femenina, guapa, inteligente y preparada. Es abogada y tiene dos maestrías, la de Relaciones Internacionales y la de Seguridad y Defensa Nacional.

Continuó su formación académica en el Centro de Estudios México-Estados Unidos de la Universidad de California en San Diego (UCSD), y fue la primer diplomático del Servicio Exterior Mexicano en obtener una Residencia de la American University (AU),  en Washington, DC. “La verdad es que siempre me ha gustado estudiar, aprender, lo cual te permite descubrir y conocer las maravillas de este mundo”. Sus logros los ha obtenido a base de mucho estudio, esfuerzo y trabajo.

Además, ha investigado y escrito sobre temas relacionados con la doble nacionalidad y ciudadanía; seguridad nacional e integración de América del Norte.

Domina el inglés y tiene también conocimientos de francés, italiano y hebreo. “El  inglés me abrió paso a estudiar otros idiomas, aunque no perfectamente; te sirven para sobrevivir, y lo que siempre he dicho, es que aprender un idioma es aprender una cultura”.

 

Al margen de la política, su trabajo es para el país

Habiendo trabajado para gobiernos emanados de otros partidos políticos, su más reciente encomienda como cónsul en Los Ángeles, CA, la obtuvo al ser propuesta por el propio Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, para luego ser ratificada por el Secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard y el Senado. “Soy funcionaria de Estado y como tal yo represento a México, no a un gobierno en particular. En este caso estoy muy agradecida, porque este nombramiento significa el reconocimiento que se ha hecho sobre mi trayectoria profesional, mis capacidades y mi compromiso con México, y lo mejor es que coincide con que sea mujer”.

 

Sin embargo, no obstante sus logros profesionales, la Embajadora sigue siendo sencilla y accesible, con los pies bien plantados sobre la tierra, siendo su trayectoria en el ámbito diplomático y académico logros que no son los únicos, pues también tiene uno de los más loables y hermosos para una mujer: el ser madre. Su hijo ya está en la Universidad, y estudia la carrera de Ciencias Política y Economía.

 

La insuperable influencia de su padre

Marcela Celorio Mancera nació en nuestro país, pero nos dejó como incógnita en qué lugar: “para mí es importante decir que nací en México, así, sin dar un lugar en específico, y es que cuando estas con zacatecanos, veracruzanos, oaxaqueños, jaliscienses, tijuanenses, es importante que todos, absolutamente todos, se sientan identificados contigo”.

Proviene de una familia numerosa y de clase media “Los recursos eran escasos, y sin embargo, encontramos la manera de hacer lo que nos gusta. En mi caso, pude combinar el trabajo con el estudio, y fue una experiencia muy formativa”.

Es intrépida pues por su mente pasó dedicarse a cosas no convencionales, pero predominó la influencia de su padre:

“Al principio quería estudiar Filosofía y Letras, pero también me gustaba la idea de ser corredora de autos, incluso me llamaba la atención el football soccer, pero al final, la figura de mi Padre tuvo un peso específico en mi decisión. Recordé los días en que lo veía trabajar con tanta pasión, tanto en la Secretaría de Relaciones Exteriores como en su despacho y en la academia, lo que me motivó a ser abogada. Lo que sin duda fue una buena decisión, ya que en ella encontré la vía del respeto a los demás y la búsqueda de la justicia”.

 

Entre Generales y Almirantes de la Marina

“Estuve comisionada en la Secretaría de Gobernación y de ahí me propusieron hacer la maestría en seguridad y defensa nacional, el reto era mayúsculo, ya que de mis 40 compañeros, todos eran Generales del Ejército y Almirantes de la Marina y yo la única mujer. Fue un semi-internado en el que aprendí mucho sobre la disciplina castrense, y sobre todo a plantarme y que me reconocieran en un mundo de hombres”.

“La clave del éxito está en reconocer que detrás de un (a) líder siempre hay un equipo de trabajo”.

 

Su giro hacia la carrera diplomática

“Como mencioné, la figura paterna hizo huella en mí, y como desde pequeña visitaba la Plaza de la Tres Culturas en Tlatelolco donde se ubicaba la Secretaría de Relaciones Exteriores, me imaginaba trabajando ahí”.

 

“Para mí, estar a cargo de la representación más grande que tiene México en el exterior, simplemente por el número de mexicanos y descendientes de mexicanos (aproximadamente 4 millones), es una gran responsabilidad, y a la vez un gran orgullo”.

 

“Después, cuando terminé la carrera de abogada me fui con mochila al hombro a viajar por Europa, y es cuando definitivamente me dí cuenta de que lo mío era ser ciudadana del mundo, y qué mejor que con el privilegio de representar a mi país, a mi México”.

¿Qué opinión le merece la relación de EU y México con la firma del TLCAN y la reciente visita del presidente AMLO a la casa blanca?

Me parece una decisión de política exterior pragmática. Nuestra vecindad ya no solamente es física sino también social, familiar, comercial, y en muy diversos ámbitos.

Un Jefe de Estado y de gobierno siempre tiene que tener presente el bienestar y la seguridad de sus gobernados, y en ese sentido no podemos dejar de reconocer la interdependencia que existe entre nuestros países.

¿Cuál ha sido su mayor satisfacción al representar a nuestro país en el extranjero?

—He tenido el privilegio de representar a México en Medio Oriente, en Europa, y en Estados Unidos, y el trabajo consular es sin duda la parte más sensible de la Política Exterior de México.

—El poder asistir y proteger a los más vulnerables siempre es una labor muy satisfactoria. Por ello, para mí, estar a cargo de la representación más grande que tiene México en el exterior, simplemente por el número de mexicanos y descendientes de mexicanos (aproximadamente 4 millones), es una gran responsabilidad, y a la vez un gran orgullo.

“Estoy muy agradecida, porque este nombramiento significa el reconocimiento que se ha hecho sobre mi trayectoria profesional, mis capacidades y mi compromiso con México, y lo mejor es que coincide con que sea mujer”.

Para la Embajadora Marcela Celorio Mancera, cónsul de México en LA, CA., la clave del éxito está en reconocer que detrás de un (a) líder siempre hay un equipo de trabajo. “Es gracias a mi convicción de trabajar en equipo, que he podido enfrentar los retos y conseguir logros. La pandemia por COVID19 es un claro ejemplo de que para ser exitosos en enfrentarla, la solución reside en la responsabilidad individual, cuyo impacto es determinante en el bienestar colectivo”.

 

Libro Favorito: “El maravilloso viaje de Nils Holgersson” de Selma Lagerlöf

Artículo Indispensable: un libro

Música Favorita: pop y clásica

Mayor Debilidad: temperamento

Frase Favorita: ¡Venga!

 

 

 

 

 

Comentarios

comentarios

Deja una respuesta