Las etiquetas de los vinos, también tienen historia

Las etiquetas de los vinos, también tienen historia

 

 “El productor es el que se está arriesgando, es el que arriesga su capital, su trabajo, y el diseñador tiene que lograr con el diseño que uno propone, que desarrolla para ellos, que sea un elemento de venta”. César Chacón

                           

 

POR ANA LAURA MARTÍNEZ GARDOQUI

SEGUNDA DE DOS PARTES

 

La edición pasada les compartí la primera parte de mi entrevista al modisto de botellas: César Chacón, también conocido como “el intérprete del vino”, por su trabajo al interpretar los sueños de aquellos que ven nacer en una botella de vino su realización, o ese negocio largamente acariciado.

Aquí va la segunda parte de esta entrevista que espero disfruten, no sin antes recordar que las etiquetas que César ha diseñado cuentan historias de una tierra, una familia, un sueño o un amor hacia la filosofía, el arte o la controversia, e incluso la historia de los últimos tiempos del vino en México.

 

AL: Ana Laura

CC: César Chacón

 

AL: ¿Qué otros aspectos analizas cuando diseñas una etiqueta?

CC: La botella. Tiene que ver el peso, el color de la misma; desde ahí comienza la seducción al consumidor, porque empiezas a ver la forma de la botella junto con la etiqueta. Tiene que ser muy seductora, tienes muy poco tiempo para lograr conquistar al consumidor para que te prefiera a ti en lugar de otro, cuando estás en el anaquel de una tienda. Entonces estos son algunos de los argumentos que uso.

El consumidor llega a conclusiones visuales que conforman un todo entre la etiqueta, la botella, la tapa; se ve el conjunto, y luego ya se lee lo que hay dentro.

 

AL: ¿A qué te refieres con eso de conclusiones visuales en una etiqueta?

CC: Sí, algunas son más creativas o más difíciles o más divertidas, pues todas las etiquetas son un reto. Cada etiqueta no solamente cuenta la historia detrás del productor o dentro de lo que hay en la botella, sino también es muy anecdótico para el diseñador.

Hay etiquetas o más bien productores que son muy claros con lo que quieren Y otros que no tienen ni idea, y muchas veces, el que crees que sabe lo que quiere termina no sabiéndolo, y son proyectos que se tardan mucho en gestar, porque la información va y viene, y muchas veces terminas tú, yendo hacia el productor.

El productor es el que se está arriesgando, es el que arriesga su capital, su trabajo, y el diseñador tiene que lograr con el diseño que uno propone, que desarrolla para ellos, que sea un elemento de venta. Porque una cosa es hacer vino y otra cosa mucho más compleja es venderlo y cobrarlo.

Cada vez hay más entusiastas del vino que quieren producir vino, entonces la competencia se está volviendo cada vez más interesante; tiene que haber una propuesta clara contundente razonable fácil de entender. En México estamos aprendiendo a tomar vino, por lo tanto, no podemos hacer etiquetas que intimiden al consumidor.

 

AL: ¿Cómo deben ser las etiquetas en términos generales hoy en día?

CC: Deben ser etiquetas atractivas, con mensajes claros, rápidos de entender y cada vez menos cargadas hacia el viejo mundo; yo creo que menos clásicas. El diseño de etiquetas está siendo cada vez más contemporáneo entonces hay que pensar en que el diseño tiene que permanecer en el tiempo. El vino así es, son proyectos de mediano plazo por lo que no podemos diseñar una etiqueta hoy que en 3 años nos parezca que ya está gastada, o que ya no nos gustó, o que el cliente no reaccionó, o que el mercado no responda a la etiqueta y el vino se quede en los anaqueles, porque la gente lo ve y no lo entiende o no siente confianza para tomarlo.

AL: Increíble todo lo que tiene el diseño de una etiqueta

CC: Así es, por eso se tiene que razonar muchísimo. Todas las etiquetas son un reto, todas por sencillo que sea el proyecto. Hay proyectos que pueden tardar meses, y se te puede ir un año completo trabajando en que las ideas van y vienen, y que el cliente no está conforme o no está contento o no está completamente satisfecho y es un trabajo como decía antes: “es una comunión” que tienes que hacer con el productor para entenderlo de verdad, cabalmente.

 

AL: Es un gran desafío para César, en el corto plazo, seguir innovando para el consumidor menos clásico, el más joven. Cada vez irán sustituyéndose los escudos de arma o los castillos por el minimalismo, lo reutilizable o el compromiso ecológico. ¡Ya lo veremos!

 

“Cada vez hay más entusiastas del vino que quieren producir vino, entonces la competencia se está volviendo cada vez más interesante; tiene que haber una propuesta clara contundente razonable fácil de entender”. César Chacón

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