Las adicciones, antesala del divorcio, y de pérdidas familiares

Las adicciones, antesala del divorcio,
y de pérdidas familiares

Por Becky Krinsky

Si  los divorcios de por sí ya son difíciles, dolorosos y complejos, el proceso de divorcio con personas que sufren de adicción tiene un reto todavía más difícil. Una persona adicta es maestra en manipulación, en mentiras, en esconder lo que no quiere que se sepa, y sobretodo, es una persona en la que no se puede confiar.

Estas cuestiones crean conflictos serios y complican el proceso de divorcio. Si por un lado, la persona adicta “cree” que tiene controlada su problemática e insiste en que no va a negociar las condiciones de su divorcio, es verdaderamente crucial saber con quién decides tratar, para protegerte mejor.

Sólo profesionales que tengan la experiencia necesaria, y el carácter para tratar con estas condiciones estresantes, podrán cuidar y rescatar el patrimonio familiar, y la seguridad de los integrantes de la familia.

La persona adicta busca imponer sus condiciones, las mejores para él, y que le representen menor responsabilidad. Los argumentos que declara generalmente son falsos e inconsistentes.

Es aquí en donde la persona que representa el caso de divorcio, tiene la oportunidad de demostrar su astucia, para aprovechar cada declaración expuesta para demostrar las mentiras, las manipulaciones, y sobre todo, para obtener mejores condiciones para la familia no quede desprotegida, y el cónyuge no tenga que cargar el resto de su vida con consecuencias incómodas e injustas.

El término legal de un divorcio por causa de drogadicción o alcoholismo es: Divorcio por culpa. Este término se utiliza cuando hay maltratos graves, violencia familiar, infidelidades, abandono del hogar, alcoholismo o drogadicción, o incumplimientos graves a las obligaciones del matrimonio o para con los hijos, no requiriéndose ningún tiempo de separación.

Así, este divorcio es una variante del divorcio sin acuerdo. No es necesario que la persona con adicciones esté de acuerdo en dar el divorcio, su enfermedad es un precedente suficiente para iniciar este trámite legal.

Uno pide el divorcio porque existe una violación grave en los deberes y las obligaciones que acuerda el matrimonio, y también afecta a los deberes y obligaciones para con los hijos. La realidad es que la vida en familia se convierte en un infierno terrible.

Los juicios para determinar las condiciones del divorcio suelen ser más  dolorosos, porque se presentan evidencias, y se confronta a la persona con su enfermedad y con el daño colateral que causa diariamente.

Este es un proceso desgastante física y mentalmente. Las pruebas aportadas en el juicio son expuestas  conforme a las reglas de la sana crítica, y se exponen las denuncias presentadas por el demandante contra su cónyuge, en donde evidencia de manera clara y muy gráfica, la violencia familiar.

De ser este tu caso,  Contreras Law te extiende su mano y te asegura que puede cuidarte, y darte el apoyo necesario para que puedas rehacer tu vida, y no tengas que vivir a la sombra de una persona enferma. Llama hoy y haz tu cita que es gratis. El equipo está listo para ayudarte.

 

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